Lionel Scaloni llegó al puesto de seleccionador de Argentina para seis partidos y hoy, en los dieciseisavos de final del Mundial, va a convertirse en centenario. Su historia con la albiceleste daría para un guion de esas películas de temática deportiva en la que un jugador, un entrenador o un equipo que parece que no llegarán a nada se conjuran para ser los mejores y levantar el trofeo que nadie esperaba que iban a levantar. En Scaloni no confiaba nadie hace ocho años, justo después de la eliminación de Argentina en el Mundial de Rusia. Ni siquiera el presidente de la AFA, Chiqui Tapia, que lo tenía en las categorías inferiores y lo ascendió en plan interino hasta que se le ocurriese un nombre para ocupar el banquillo. Pero Scaloni lo hizo bien en esos primeros seis partidos, de septiembre a noviembre de 2018, y la cosa se alargó para dar paso a la época más gloriosa de la selección argentina, que ha levantado la Copa América por duplicado, ha ganado la recién creada Finalissima y está en el camino de ganar su segundo Mundial consecutivo después de la alegría inmensa de Qatar 2022. Pekerman boy Lionel era un técnico sin experiencia, que además no había sido un ídolo como futbolista. Es verdad que ganó el Mundial juvenil de Malasia 1997, con José Pekerman, que lo reclutó para la absoluta en Alemania 2006. Allí jugó únicamente el partido de octavos de final ante México, que resolvió Maxi Rodríguez con un golazo en el tiempo extra. Fue un defensa con más trabajo que calidad y ahora es un técnico que apostó por la normalidad para sacar de la depresión a Argentina. Convenció a Messi Messi estaba peleado con el fútbol cada vez que se ponía la albiceleste, de hecho, después de Rusia 2018, se estaba planteando seriamente dejar el combinado nacional por imposible. Scaloni le convenció de que tenía que seguir y creó a su alrededor un equipo que iba a jugar para que él brillara. Una selección sin grandes estrellas, pero llena de futbolistas que sabían perfectamente lo que tenían que hacer en el campo. El bloque que ganó hace cuatro años está ahora en Estados Unidos, México y Canadá dejando las mismas sensaciones de solidez que cuando ganó su tercera estrella, y Messi sigue siendo decisivo. La primera fase ha disparado el favoritismo de Argentina, la que más ha subido en las apuestas junto a Francia. Además, su camino es bastante accesible, respetando muchísimo a Cabo Verde, su rival en dieciseisavos, que ya ha sido capaz de empatar con dos campeonas: España y Uruguay. El partido de hoy es el número cien para Scaloni, que después de ganar la pasada Copa del Mundo tuvo dudas sobre si debía continuar. Ahora no tiene ninguna y sigue rodeado de exinternacionales que aprendieron en las inferiores la importancia de vestirse la camiseta albiceleste. Pablito Aimar, Walter Samuel y Roberto Ayala, a los que escucha y en los que confía. Las decisiones las toma él, y no hace mucho recordó que sí tiene en
El técnico de la albiceste llegó para seis partidos y va a cumplir cien al mando en el choque de dieciseisavos de final del Mundial
Lionel Scaloni llegó al puesto de seleccionador de Argentina para seis partidos y hoy, en los dieciseisavos de final del Mundial, va a convertirse en centenario. Su historia con la albiceleste daría para un guion de esas películas de temática deportiva en la que un jugador, un entrenador o un equipo que parece que no llegarán a nada se conjuran para ser los mejores y levantar el trofeo que nadie esperaba que iban a levantar.En Scaloni no confiaba nadie hace ocho años, justo después de la eliminación de Argentina en el Mundial de Rusia. Ni siquiera el presidente de la AFA, Chiqui Tapia, que lo tenía en las categorías inferiores y lo ascendió en plan interino hasta que se le ocurriese un nombre para ocupar el banquillo. Pero Scaloni lo hizo bien en esos primeros seis partidos, de septiembre a noviembre de 2018, y la cosa se alargó para dar paso a la época más gloriosa de la selección argentina, que ha levantado la Copa América por duplicado, ha ganado la recién creada Finalissima y está en el camino de ganar su segundo Mundial consecutivo después de la alegría inmensa de Qatar 2022. Pekerman boyLionel era un técnico sin experiencia, que además no había sido un ídolo como futbolista. Es verdad que ganó el Mundial juvenil de Malasia 1997, con José Pekerman, que lo reclutó para la absoluta en Alemania 2006. Allí jugó únicamente el partido de octavos de final ante México, que resolvió Maxi Rodríguez con un golazo en el tiempo extra. Fue un defensa con más trabajo que calidad y ahora es un técnico que apostó por la normalidad para sacar de la depresión a Argentina.Convenció a MessiMessi estaba peleado con el fútbol cada vez que se ponía la albiceleste, de hecho, después de Rusia 2018, se estaba planteando seriamente dejar el combinado nacional por imposible. Scaloni le convenció de que tenía que seguir y creó a su alrededor un equipo que iba a jugar para que él brillara. Una selección sin grandes estrellas, pero llena de futbolistas que sabían perfectamente lo que tenían que hacer en el campo. El bloque que ganó hace cuatro años está ahora en Estados Unidos, México y Canadá dejando las mismas sensaciones de solidez que cuando ganó su tercera estrella, y Messi sigue siendo decisivo.La primera fase ha disparado el favoritismo de Argentina, la que más ha subido en las apuestas junto a Francia. Además, su camino es bastante accesible, respetando muchísimo a Cabo Verde, su rival en dieciseisavos, que ya ha sido capaz de empatar con dos campeonas: España y Uruguay. El partido de hoy es el número cien para Scaloni, que después de ganar la pasada Copa del Mundo tuvo dudas sobre si debía continuar. Ahora no tiene ninguna y sigue rodeado de exinternacionales que aprendieron en las inferiores la importancia de vestirse la camiseta albiceleste. Pablito Aimar, Walter Samuel y Roberto Ayala, a los que escucha y en los que confía. Las decisiones las toma él, y no hace mucho recordó que sí tiene en cuenta
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