El cáncer de pulmón es a día de hoy la enfermedad oncológica con la segunda mayor incidencia, por detrás del de próstata en hombres y del de mama en mujeres, y el primero en cuanto a mortalidad. Al año, se producen en España aproximadamente 1.800.000 muertes por esta causa y ello se debe, principalmente, a que tan solo el 26% de los casos se diagnostican en un estadio precoz, cuando la supervivencia es mayor.. Y es que el cáncer de pulmón no da síntomas en los fases más tempranas y, cuando empiezan a manifestarse los primeros síntomas, el tumor ya suele estar localmente extendido o se ha extendido a otros órganos, metástasis, lo que empeora significativamente el pronóstico. En este contexto, es clave la implementación de un programa de cribado, ya que se ha demostrado que el realizar un TAC anualmente a las personas de riesgo permitiría reducir la mortalidad, puesto que ello favorecería el diagnóstico precoz.. Con esta prueba de imagen se podrían detectar la lesión en el pulmón, tras lo cual sería necesario realizar una biopsia del mismo para confirmar que se trata de cáncer. En este sentido, a día de hoy ya existe la tecnología para poder llevar a cabo el diagnóstico en estadios avanzados, pero esta presenta limitaciones importantes en función de su localización en el árbol bronquial.. «Desde hace 20 años, disponemos del encobroncoscopio lineal o sectorial, que es una herramienta útil para el diagnóstico del cáncer de pulmón», explica el doctor Albert Sánchez-Font, jefe de sección de la Unidad de Endoscopia Respiratoria del Servicio de Neumología del Hospital del Mar, quien al respecto aclara que «consiste en un tubo que se introduce por la nariz o la boca y llega a tráquea y bronquios». «A diferencia de los broncoscopios convencionales, lleva incorporado un ecógrafo en la punta y permite localizar los ganglios que se encuentran en el espacio entre los dos pulmones, que pueden encontrarse afectados en estadios localmente avanzados».. Por lo tanto, esta tecnología resulta muy eficaz para diagnosticar a aquellos pacientes con cáncer de pulmón en estadios más avanzados, con afectación en los ganglios, pero en el caso de los pacientes en fases tempranas de la enfermedad, hasta ahora, esta herramienta presentaba limitaciones y su rendimiento no era tan alto.. Diagnosticar antes de operar. Y es que cuando el tumor es incipiente y no hay afectación de los ganglios, es necesario acceder a la lesión para poder diagnosticar, pero si se encuentra en el tercio medio del pulmón, no es posible llegar hasta la misma con el broncosocopio convencional. Por lo tanto, «en muchas ocasiones, lo que pasaba en estos casos es que el paciente no se diagnosticaba hasta que entraba en quirófano, al que llegaba con la sospecha de cáncer de pulmón pero sin tener confirmación».. Así, la cirugía de extirpación del tumor se prolongaba al tener que esperar el resultado de la biopsia intraoperatoria y eso podía conllevar complicaciones postoperatorias al prolongarse el tiempo de quirófano. Sin embargo, desde el mes de enero, empezó a comercializarse una herramienta con la misma tecnología, pero con unas características novedosas, que permite diagnosticar de manera fácil, precisa y poco invasiva a pacientes con cáncer de pulmón en fases iniciales. Se trata del ecobroncoscopio periférico Olympus BF-UPC-190F y el Hospital del Mar es el primer centro, y por ahora el único, de España en incorporar este nuevo equipo.. Sobre el mismo, el doctor explica que «es la misma tecnología que el ecobroncoscopio convencional, pero con un diámetro más pequeño, con lo cual podemos ahora introducirnos en zonas del pulmón a las que antes no podíamos acceder y diagnosticar a esos pacientes en los que todavía no ha habido afectación de los ganglios y están en fase muy inicial, cuando las posibilidades de curación son mayores».. «Es una forma de llegar a estas lesiones y poderlas puncionar para coger muestra en tiempo real, es decir, viendo por ecografía lo que estás pinchando, con lo cual el rendimiento diagnóstico es muy alto», destaca el doctor Sánchez-Font.. Hacia la reducción de la mortalidad. De esta manera, con el nuevo ecobroncoscopio periférico, que ha pasado de tener un diámetro de 6,6 mm a uno de 5,9 mm., los especialistas pueden alcanzar el tercio medio del árbol bronquial para llevar a cabo el mismo proceso que permite actualmente el ecobroncoscopio convencional con los ganglios que hay en el mediastino, es decir, llevar a cabo la punción viendo la lesión.. «A través de la boca, introducimos un tubo que alcanza los bronquios y, por un canal de trabajo, podemos introducir una aguja. Cuando vemos la lesión por ecografía, atravesamos la pared del bronquio con la aguja. Hacemos aspiración de una pequeña cantidad del contenido que hay dentro del tumor y el patólogo lo analiza para ver si detecta células malignas. En el mismo procedimiento, el paciente ya es diagnosticado», detalla el doctor. Con esta prueba, que se lleva a cabo de forma ambulatoria, con sedación profunda y tiene una duración de cerca de una hora, es posible diagnosticar tumores en fase inicial, es decir en estadios en los que todavía son curables, antes de que el paciente entre a quirófano.. En definitiva, se trata de una nueva herramienta para el diagnóstico del cáncer de pulmón en estadios tempranos, la cual alcanzará su máximo rendimiento cuando se establezca el programa de cribado de la población de riesgo, puesto que será entonces cuando lleguen a consulta más pacientes en fases precoces de la enfermedad.. Por ahora, en las ocho semanas que el Hospital del Mar dispone de esta herramienta, ya se han podido beneficiar de la misma ocho pacientes, uno por semana, entre ellos, el primero diagnosticado de una cáncer de pulmón en Europa usando esta tecnología, aunque el doctor tiene claro que «en los próximo meses, otros hospitales españoles van a adquirir el ecobroncoscopio periférico
El ecobroncoscopio periférico permite llegar hasta tumores en estadios tempranos localizados en zonas poco accesibles y obtener biopsias de los mismos, lo que favorece el diagnóstico temprano que mejora el pronóstico de los pacientes
El cáncer de pulmón es a día de hoy la enfermedad oncológica con la segunda mayor incidencia, por detrás del de próstata en hombres y del de mama en mujeres, y el primero en cuanto a mortalidad. Al año, se producen en España aproximadamente 1.800.000 muertes por esta causa y ello se debe, principalmente, a que tan solo el 26% de los casos se diagnostican en un estadio precoz, cuando la supervivencia es mayor.. Y es que el cáncer de pulmón no da síntomas en los fases más tempranas y, cuando empiezan a manifestarse los primeros síntomas, el tumor ya suele estar localmente extendido o se ha extendido a otros órganos, metástasis, lo que empeora significativamente el pronóstico. En este contexto, es clave la implementación de un programa de cribado, ya que se ha demostrado que el realizar un TAC anualmente a las personas de riesgo permitiría reducir la mortalidad, puesto que ello favorecería el diagnóstico precoz.. Con esta prueba de imagen se podrían detectar la lesión en el pulmón, tras lo cual sería necesario realizar una biopsia del mismo para confirmar que se trata de cáncer. En este sentido, a día de hoy ya existe la tecnología para poder llevar a cabo el diagnóstico en estadios avanzados, pero esta presenta limitaciones importantes .. «Desde hace 20 años, disponemos del encobroncoscopio lineal o sectorial, que es una herramienta útil para el diagnóstico del cáncer de pulmón», explica el doctor Albert Sánchez-Font, jefe de sección de la Unidad de Endoscopia Respiratoria del Servicio de Neumología del Hospital del Mar, quien al respecto aclara que «consiste en un tubo que se introduce por la nariz o la boca y llega a tráquea y bronquios». «A diferencia de los broncoscopios convencionales, lleva incorporado un ecógrafo en la punta y permite localizar los ganglios que se encuentran en el espacio entre los dos pulmones, que pueden encontrarse afectados en estadios localmente avanzados».. Por lo tanto, esta tecnología resulta muy eficaz para diagnosticar a aquellos pacientes con cáncer de pulmón en estadios más avanzados, con afectación en los ganglios, pero en el caso de los pacientes en fases tempranas de la enfermedad, hasta ahora, esta herramienta presentaba limitaciones y su rendimiento no era tan alto.. Diagnosticar antes de operar. Y es que cuando el tumor es incipiente y no hay afectación de los ganglios, es necesario acceder a la lesión para poder diagnosticar, pero si se encuentra en el tercio medio del pulmón, no es posible llegar hasta la misma con el broncosocopio convencional. Por lo tanto, «en muchas ocasiones, lo que pasaba en estos casos es que el paciente no se diagnosticaba hasta que entraba en quirófano, al que llegaba con la sospecha de cáncer de pulmón pero sin tener confirmación».. Así, la cirugía de extirpación del tumor se prolongaba al tener que esperar el resultado de la biopsia intraoperatoria y eso podía conllevar complicaciones postoperatorias al prolongarse el tiempo de quirófano. Sin embargo, desde el mes de enero, empezó a comercializarse una herramienta con la misma tecnología, pero con unas características novedosas, que permite diagnosticar de manera fácil, precisa y poco invasiva a pacientes con cáncer de pulmón en fases iniciales. Se trata del ecobroncoscopio periférico Olympus BF-UPC-190F y el Hospital del Mar es el primer centro, y por ahora el único, de España en incorporar este nuevo equipo.. Sobre el mismo, el doctor explica que «es la misma tecnología que el ecobroncoscopio convencional, pero con un diámetro más pequeño, con lo cual podemos ahora introducirnos en zonas del pulmón a las que antes no podíamos acceder y diagnosticar a esos pacientes en los que todavía no ha habido afectación de los ganglios y están en fase muy inicial, cuando las posibilidades de curación son mayores».. «Es una forma de llegar a estas lesiones y poderlas puncionar para coger muestra en tiempo real, es decir, viendo por ecografía lo que estás pinchando, con lo cual el rendimiento diagnóstico es muy alto», destaca el doctor Sánchez-Font.. Hacia la reducción de la mortalidad. De esta manera, con el nuevo ecobroncoscopio periférico, que ha pasado de tener un diámetro de 6,6 mm a uno de 5,9 mm.,los especialistas pueden alcanzar el tercio medio del árbol bronquial para llevar a cabo el mismo proceso que permite actualmente el ecobroncoscopio convencional con los ganglios que hay en el mediastino, es decir, llevar a cabo la punción viendo la lesión.. «A través de la boca, introducimos un tubo que alcanza los bronquios y, por un canal de trabajo, podemos introducir una aguja. Cuando vemos la lesión por ecografía, atravesamos la pared del bronquio con la aguja. Hacemos aspiración de una pequeña cantidad del contenido que hay dentro del tumor y el patólogo lo analiza para ver si detecta células malignas. En el mismo procedimiento, el paciente ya es diagnosticado», detalla el doctor. Con esta prueba, que se lleva a cabo de forma ambulatoria, con sedación profunda y tiene una duración de cerca de una hora, es posible diagnosticar tumores en fase inicial, es decir en estadios en los que todavía son curables, antes de que el paciente entre a quirófano.. En definitiva, se trata de una nueva herramienta para el diagnóstico del cáncer de pulmón en estadios tempranos, la cual alcanzará su máximo rendimiento cuando se establezca el programa de cribado de la población de riesgo, puesto que será entonces cuando lleguen a consulta más pacientes en fases precoces de la enfermedad.. Por ahora, en las ocho semanas que el Hospital del Mar dispone de esta herramienta, ya se han podido beneficiar de la misma ocho pacientes, uno por semana, entre ellos, el primero diagnosticado de una cáncer de pulmón en Europa usando esta tecnología, aunque el doctor tiene claro que «en los próximo meses, otros hospitales españoles van a adquirir el ecobroncoscopio periférico
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