El nombre de Mariví Dominguín sonó con fuerza en la década de los sesenta y los setenta. Su romance con su primo mayor, el torero Luis Miguel Dominguín, que en ese momento estaba con Lucía Bosé, acaparó decenas de titulares.. Un escándalo -él tenía 32 años y sella apenas tenía 13- que convirtió a Mariví en enemiga acérrima de la familia Bosé. Ahora, muchas décadas después, el hijo de Mariví, Leo González, rompe su silencio para hablar de este sonado idilio.. Lo ha hecho en Y ahora Sonsoles, donde ha contado que la relación de su madre con Luis Miguel fue muy pasional, pero también llena de sombras. «Fue una relación ciertamente de primos, donde sí hay mucha diferencia de edad, diecinueve, veinte años… Sí, creo que es una diferencia muy grande. Eso es un delito hoy en día, es un delito. No voy a decir más», comentó.. Sin embargo, explicó: «El código penal está escrito. Si pasara hoy, me temo que habría consecuencias. Me parece bien que mi madre haya contado lo que ella decidió que tiene que contar. Yo lo leo y digo: ‘¡caray! Esto es muy raro, desde mi punto de vista».. Leo, que no llegó a conocer al torero, explicó que este «es una persona que debía de tener sus momentos de crueldad». «Lo siento mucho y hubiera deseado que no hubiera pasado. No lo conocí en ese momento, ni he conocido a ese señor», contó.
El nombre de Mariví Dominguín sonó con fuerza en la década de los sesenta y los setenta. Su romance con su primo mayor, el torero Luis Miguel Dominguín, que en ese momento estaba con Lucía Bosé, acaparó decenas de titulares.. Un escándalo -él tenía 32 años y sella apenas tenía 13- que convirtió a Mariví en enemiga acérrima de la familia Bosé. Ahora, muchas décadas después, el hijo de Mariví, Leo González, rompe su silencio para hablar de este sonado idilio.. Lo ha hecho en Y ahora Sonsoles, donde ha contado que la relación de su madre con Luis Miguel fue muy pasional, pero también llena de sombras. «Fue una relación ciertamente de primos, donde sí hay mucha diferencia de edad, diecinueve, veinte años… Sí, creo que es una diferencia muy grande. Eso es un delito hoy en día, es un delito. No voy a decir más», comentó.. Sin embargo, explicó: «El código penal está escrito. Si pasara hoy, me temo que habría consecuencias. Me parece bien que mi madre haya contado lo que ella decidió que tiene que contar. Yo lo leo y digo: ‘¡caray! Esto es muy raro, desde mi punto de vista».. Leo, que no llegó a conocer al torero, explicó que este «es una persona que debía de tener sus momentos de crueldad». «Lo siento mucho y hubiera deseado que no hubiera pasado. No lo conocí en ese momento, ni he conocido a ese señor», contó.
