Hubo un tiempo en el que hacer reviews de móviles era divertido. Había innovación, diseños diferentes, nuevas capacidades… Sorpresas. Actualmente todo sigue una progresión tecnológica lógica. La buena noticia es que ese asombro se ha trasladado a otro sector de la tecnología: el hogar. Robots aspiradores, cortacésped, limpiacristales y limpiapiscinas. No hay un diseño igual, cada nueva generación trae aspectos inesperados o demandados. Es una suerte de Xanadú de los gadgets. Vamos, entonces, con el A3 AWD Pro 3500, el robot de jardín de Dreame.. Hay algo curioso en los robots cortacésped: prometen silencio, orden y tiempo libre… pero lo que realmente venden es otra cosa más difícil de medir. La sensación de que el jardín, funciona solo. Y el conocimiento que Dreame tiene del hogar a partir de sus robots aspiradores (ya varias generaciones de cartografiar, detectar, evaluar y recorrer nuestras casas) ahora lo traslada al jardín. Durante años, los robots cortacésped han tenido un problema estructural: dependían de cables perimetrales o sistemas GPS poco fiables. Aquí es donde el A3 AWD Pro 3500, cambia las reglas.. Su sistema OmniSense 3.0 combina LiDAR 3D de 360 con visión artificial, lo que le permite mapear el jardín sin cables ni balizas físicas, generando un modelo tridimensional del entorno. En la práctica, esto significa que el robot entiende dónde está, incluso en zonas con mala señal o bajo árboles. No sigue un mapa. Lo construye. Y eso es una gran diferencia respecto a otros modelos con LiDAR: el mapeo es automático. No hace falta guiarlo por el jardín ya que lo hace solo. Lo único que hacemos es marcar el punto de inicio. Luego, si queremos modificar el mapa, lo podemos hacer a través de la app (imprescindible descargársela por la personalización que permite).. Si hay un punto donde este modelo destaca claramente es en la tracción. Es lo más cerca que podemos estar de tener un Mars Rover en el jardín, capaz de desafiar cuestas con una pendiente de hasta 38º (en condiciones ideales, eso sí). No es casual que Dreame haya apostado por un sistema 4WD con motores independientes. Puede superar obstáculos de más de 5 centímetros y adaptarse a terrenos irregulares con bastante soltura. Esto no es habitual. La mayoría de robots de su categoría empiezan a sufrir mucho antes.. En cuanto al corte, el A3 AWD Pro 3500 utiliza un sistema de doble disco con un ancho de corte de 40 cm, y permite acercarse a los bordes hasta 3 centímetros en un área de hasta 3.500 m², de ahí su “apellido”.. Pero lo interesante no es tanto la superficie como el enfoque: planificación en trayectorias en forma de U, ajustes de altura desde la app (entre 3 y 10 cm) y un sistema de discos flotantes que suben y bajan y se adapta al terreno. Pero también se ajusta a nuestros gustos. Desde la app podemos determinar ciertas zonas, con el dibujo que queramos, para que allí solo corte a 7 centímetros, por ejemplo, dejando un parche de hierba con un diseño específico.. Gracias a la combinación de cámaras y sensores, es capaz de detectar y esquivar más de 300 tipos de obstáculos (una herencia de los robots aspiradores): desde muebles de jardín hasta animales pequeños. Apenas los identifica, los rodea y corta la zona a su alrededor. Lo interesante es que recuerda esa “intromisión” en su mapa y en la próxima pasada, vuelve a ella. ¿Ruido? Bueno, no es un cortacésped zen y alcanza los 65 decibelios. No interrumpe conversaciones, pero tampoco es un murmullo.. Una configuración que me gustó (aunque no probé) es la de mapa múltiple. Al igual que los robots aspiradores permiten crear mapas de dos pisos independientes, también podemos compartir el A3 AWD Pro con otro jardín. Teniendo en cuenta su precio (2500 euros) podría ser una forma de compartir gastos con vecinos.. Otro detalle diferencial es su modo patrulla. Gracia s a sus dos cámaras, a su potente luz frontal y su sistema de detección de humanos, lo podemos programar para que recorra el jardín en ciertas horas (por ejemplo, si estamos de vacaciones) y nos envía la información en su modo Patrullaje. A eso le sumamos que cuenta con un identificador (compatible con AirTag) que nos permite ubicarlo, en caso de robo.. También tengo que destacar de forma muy positiva que es resistente al agua: se puede limpiar con una manguera de jardín sin miedo. Si a eso le sumamos que la app nos avisa cuándo está sucio o si hay que cambiar las cuchillas por el desgaste, Dreame ha desarrollado un robot que ha probado de forma concienzuda antes de lanzarlo al mercado.. En la caja (pesa más de 20 kilos) viene no solo la torre de carga, los tornillos para fijarla (no tiene que estar en el jardín directamente) y (muchas gracias Dreame) 18 repuestos de cuchillas (hay dos discos y cada uno lleva tres) y 6 soportes adicionales.. Veredicto:. No es un cortacésped para jardines pequeños, llanos y sin desafíos (a menos que el dinero no sea un obstáculo). Quienes de verdad le sacarán partido son quienes tienen un jardín a partir 500 metros cuadrados con caminos que lo cruzan, piscinas, viven con mascotas y cuidan de un terreno irregular. En ese contexto, es tener un Mars Rover de jardín.
Información satelital, inteligencia artificial y tracción en las cuatro ruedas para un robot cortacésped que cambia las reglas de juego.
Hubo un tiempo en el que hacer reviews de móviles era divertido. Había innovación, diseños diferentes, nuevas capacidades… Sorpresas. Actualmente todo sigue una progresión tecnológica lógica. La buena noticia es que ese asombro se ha trasladado a otro sector de la tecnología: el hogar. Robots aspiradores, cortacésped, limpiacristales y limpiapiscinas. No hay un diseño igual, cada nueva generación trae aspectos inesperados o demandados. Es una suerte de Xanadú de los gadgets. Vamos, entonces, con el A3 AWD Pro 3500, el robot de jardín de Dreame.. Hay algo curioso en los robots cortacésped: prometen silencio, orden y tiempo libre… pero lo que realmente venden es otra cosa más difícil de medir. La sensación de que el jardín, funciona solo. Y el conocimiento que Dreame tiene del hogar a partir de sus robots aspiradores (ya varias generaciones de cartografiar, detectar, evaluar y recorrer nuestras casas) ahora lo traslada al jardín. Durante años, los robots cortacésped han tenido un problema estructural: dependían de cables perimetrales o sistemas GPS poco fiables. Aquí es donde el A3 AWD Pro 3500, cambia las reglas.. Su sistema OmniSense 3.0 combina LiDAR 3D de 360° con visión artificial, lo que le permite mapear el jardín sin cables ni balizas físicas, generando un modelo tridimensional del entorno. En la práctica, esto significa que el robot entiende dónde está, incluso en zonas con mala señal o bajo árboles. No sigue un mapa. Lo construye. Y eso es una gran diferencia respecto a otros modelos con LiDAR: el mapeo es automático. No hace falta guiarlo por el jardín ya que lo hace solo. Lo único que hacemos es marcar el punto de inicio. Luego, si queremos modificar el mapa, lo podemos hacer a través de la app (imprescindible descargársela por la personalización que permite).. Si hay un punto donde este modelo destaca claramente es en la tracción. Es lo más cerca que podemos estar de tener un Mars Rover en el jardín, capaz de desafiar cuestas con una pendiente de hasta 38º (en condiciones ideales, eso sí). No es casual que Dreame haya apostado por un sistema 4WD con motores independientes. Puede superar obstáculos de más de 5 centímetros y adaptarse a terrenos irregulares con bastante soltura. Esto no es habitual. La mayoría de robots de su categoría empiezan a sufrir mucho antes.. En cuanto al corte, el A3 AWD Pro 3500 utiliza un sistema de doble disco con un ancho de corte de 40 cm, y permite acercarse a los bordes hasta 3 centímetros en un área de hasta 3.500 m², de ahí su “apellido”.. Pero lo interesante no es tanto la superficie como el enfoque: planificación en trayectorias en forma de U, ajustes de altura desde la app (entre 3 y 10 cm) y un sistema de discos flotantes que suben y bajan y se adapta al terreno. Pero también se ajusta a nuestros gustos. Desde la app podemos determinar ciertas zonas, con el dibujo que queramos, para que allí solo corte a 7 centímetros, por ejemplo, dejando un parche de hierba con un diseño específico.. Gracias a la combinación de cámaras y sensores, es capaz de detectar y esquivar más de 300 tipos de obstáculos (una herencia de los robots aspiradores): desde muebles de jardín hasta animales pequeños. Apenas los identifica, los rodea y corta la zona a su alrededor. Lo interesante es que recuerda esa “intromisión” en su mapa y en la próxima pasada, vuelve a ella. ¿Ruido? Bueno, no es un cortacésped zen y alcanza los 65 decibelios. No interrumpe conversaciones, pero tampoco es un murmullo.. Una configuración que me gustó (aunque no probé) es la de mapa múltiple. Al igual que los robots aspiradores permiten crear mapas de dos pisos independientes, también podemos compartir el A3 AWD Pro con otro jardín. Teniendo en cuenta su precio (2500 euros) podría ser una forma de compartir gastos con vecinos.. Otro detalle diferencial es su modo patrulla. Gracia s a sus dos cámaras, a su potente luz frontal y su sistema de detección de humanos, lo podemos programar para que recorra el jardín en ciertas horas (por ejemplo, si estamos de vacaciones) y nos envía la información en su modo Patrullaje. A eso le sumamos que cuenta con un identificador (compatible con AirTag) que nos permite ubicarlo, en caso de robo.. También tengo que destacar de forma muy positiva que es resistente al agua: se puede limpiar con una manguera de jardín sin miedo. Si a eso le sumamos que la app nos avisa cuándo está sucio o si hay que cambiar las cuchillas por el desgaste, Dreame ha desarrollado un robot que ha probado de forma concienzuda antes de lanzarlo al mercado.. En la caja (pesa más de 20 kilos) viene no solo la torre de carga, los tornillos para fijarla (no tiene que estar en el jardín directamente) y (muchas gracias Dreame) 18 repuestos de cuchillas (hay dos discos y cada uno lleva tres) y 6 soportes adicionales.. Veredicto:. No es un cortacésped para jardines pequeños, llanos y sin desafíos (a menos que el dinero no sea un obstáculo). Quienes de verdad le sacarán partido son quienes tienen un jardín a partir 500 metros cuadrados con caminos que lo cruzan, piscinas, viven con mascotas y cuidan de un terreno irregular. En ese contexto, es tener un Mars Rover de jardín.
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