Unas décadas atrás, las radios les hablaban a sus oyentes, pero desde entonces se ha producido un ligero cambio y se comenzó a hablar de escuchantes. La diferencia es sutil y, aun así, evidente. Oír es un acto pasivo, sin embargo, escuchar es un gesto activo, una decisión. La mitología tecnológica (por así decirlo) nos hace creer que la clave son los auriculares: cuanto mejor sean, más claro será el sonido. Pero la realidad es que los auriculares son apenas la parte pasiva del sonido, los oyentes. Los micrófonos, por otro lado, son los escuchantes. Sin estos últimos el sonido sería apenas un esqueleto de ruidos.. Durante años, el gran talón de Aquiles de los creadores de vídeo ha sido el audio. Incluso con cámaras excelentes o smartphones de última generación, el sonido suele quedar relegado a un segundo plano. Por eso los micrófonos inalámbricos compactos se han convertido en una de las herramientas favoritas de youtubers, periodistas móviles y creadores de contenido. En ese contexto aparece el DJI Mic Mini, un sistema inalámbrico sorprendentemente pequeño que intenta resolver un problema antiguo: cómo capturar audio limpio, profesional y sin cables, pero sin cargar con equipos voluminosos.. La primera impresión es, literalmente, el tamaño. El transmisor pesa apenas unos 10 gramos, lo que lo convierte en uno de los micrófonos inalámbricos más ligeros del mercado. Esa ligereza no es un detalle menor: cuando se graba durante horas el micrófono prácticamente desaparece en la ropa. Puede sujetarse con clip o con imanes, algo que facilita colocarlo discretamente sin arruinar la estética de la grabación.. Pero el Mic Mini no se limita a ser pequeño. DJI ha apostado por un sistema completo pensado para la creación de vídeo actual. El kit incluye dos transmisores y un receptor, lo que permite grabar entrevistas o conversaciones con dos personas al mismo tiempo. Todo el conjunto se guarda en un estuche de carga portátil que, además de proteger el equipo, amplía considerablemente la autonomía durante jornadas largas de grabación. Y ocupa el espacio de un teléfono móvil. Pero hay más.. La clave de cualquier micrófono inalámbrico está en su estabilidad. En este aspecto, el sistema utiliza transmisión digital en la banda de 2,4 GHz, capaz de alcanzar hasta 400 metros de distancia en condiciones ideales, una cifra más que suficiente para la mayoría de situaciones. Esto significa que un creador puede caminar, moverse o incluso grabar planos amplios sin que el audio se pierda o se degrade. Para vloggers, reporteros o creadores de contenido de viajes, esta libertad de movimiento resulta esencial.. El micrófono integra además un patrón omnidireccional, diseñado para capturar la voz con naturalidad incluso cuando la persona se mueve o gira ligeramente la cabeza. Y para entornos complicados, incorpora modos de reducción de ruido, pensados para minimizar sonidos de fondo como tráfico, viento o ambientes concurridos. Uno de los aspectos que más preocupa a quienes graban vídeo fuera del estudio es la batería y teniendo en cuenta el tamaño que ocupa este dispositivo podríamos pensar que aquí habría un problema. Y nos equivocaríamos.. Cada transmisor puede funcionar aproximadamente 11,5 horas con una sola carga, mientras que el receptor alcanza unas 10,5 horas de uso continuo. El estuche de carga, por su parte, permite recargar el sistema varias veces, extendiendo la autonomía total durante días de rodaje o viajes. En la práctica, esto significa que muchos creadores pueden grabar durante toda una jornada sin preocuparse por enchufes o baterías externas. Ah! Cinco minutos de carga bastan para conseguir una hora extra de uso y, para alcanzar la carga completa, son necesarios unos 90 minutos.. Es importante destacar que el sistema se integra especialmente bien con dispositivos del ecosistema DJI (como cámaras de acción o estabilizadores), lo que permite sincronizar grabaciones o controlar ciertas funciones directamente desde el micrófono. La diferencia respecto al audio integrado en un teléfono es inmediata (oyentes vs. escuchantes, volvemos a lo mismo). Los micrófonos incorporados en los móviles suelen captar sonido ambiente, reverberaciones o ruido del viento. Un sistema como el Mic Mini, al situarse cerca de la voz, reduce esos problemas y ofrece un sonido mucho más claro y definido.. A esto también hay que sumarle un detalle poco frecuente: los Mic Mini cuenta con un sistema de ganancia que permiten ajustar hasta cinco niveles distintos. Y esta es una de las claves de la calidad de este dispositivo. En audio, gain (ganancia) y volumen parecen lo mismo porque ambos hacen que algo suene más alto o bajo. Pero en realidad actúan en momentos distintos de la cadena de sonido, y esa diferencia es crucial cuando trabajas con micrófonos.. Cuando un micrófono capta una voz, la señal eléctrica que produce es extremadamente débil. Antes de que pueda grabarse o enviarse a una cámara o a un teléfono, esa señal tiene que pasar por un preamplificador que la eleve hasta un nivel utilizable. Ese primer aumento es lo que se llama gain o nivel de ganancia.. El volumen, en cambio, es el ajuste que se aplica después, cuando la señal ya está amplificada y lista para reproducirse o mezclarse. Si la ganancia es demasiado baja, la voz se grabará muy débil y, al subir el volumen después, también se amplificará el ruido de fondo. El resultado suele ser un audio apagado, con siseo o interferencias. En cambio, si el gain es demasiado alto, la señal se satura: las partes más fuertes de la voz “recortan” la onda sonora y aparece la distorsión, ese sonido áspero y roto que no se puede arreglar en la edición. Un buen nivel de ganancia permite capturar una voz clara, con suficiente energía, pero sin saturación. En pocas palabras, gracias a esto, el DJI Mic Mini nos convierte en escuchantes y no en sujetos pasivos del sonido.. Veredicto:. Si de verdad estamos comprometidos con el sonido y las cualidades de este micrófono no parecen suficientes, el precio del Mic Mini de DJI deberían bastar: €79. En estos momentos es la forma más acertada, económica y fiable de pasar de ser un oyente a convertir a los demás en escuchantes.
Su precio lo hace incomparable y sus características imbatible en el sector de los micrófonos.
Unas décadas atrás, las radios les hablaban a sus oyentes, pero desde entonces se ha producido un ligero cambio y se comenzó a hablar de escuchantes. La diferencia es sutil y, aun así, evidente. Oír es un acto pasivo, sin embargo, escuchar es un gesto activo, una decisión. La mitología tecnológica (por así decirlo) nos hace creer que la clave son los auriculares: cuanto mejor sean, más claro será el sonido. Pero la realidad es que los auriculares son apenas la parte pasiva del sonido, los oyentes. Los micrófonos, por otro lado, son los escuchantes. Sin estos últimos el sonido sería apenas un esqueleto de ruidos.. Durante años, el gran talón de Aquiles de los creadores de vídeo ha sido el audio. Incluso con cámaras excelentes o smartphones de última generación, el sonido suele quedar relegado a un segundo plano. Por eso los micrófonos inalámbricos compactos se han convertido en una de las herramientas favoritas de youtubers, periodistas móviles y creadores de contenido. En ese contexto aparece el DJI Mic Mini, un sistema inalámbrico sorprendentemente pequeño que intenta resolver un problema antiguo: cómo capturar audio limpio, profesional y sin cables, pero sin cargar con equipos voluminosos.. La primera impresión es, literalmente, el tamaño. El transmisor pesa apenas unos 10 gramos, lo que lo convierte en uno de los micrófonos inalámbricos más ligeros del mercado. Esa ligereza no es un detalle menor: cuando se graba durante horas el micrófono prácticamente desaparece en la ropa. Puede sujetarse con clip o con imanes, algo que facilita colocarlo discretamente sin arruinar la estética de la grabación.. Pero el Mic Mini no se limita a ser pequeño. DJI ha apostado por un sistema completo pensado para la creación de vídeo actual. El kit incluye dos transmisores y un receptor, lo que permite grabar entrevistas o conversaciones con dos personas al mismo tiempo. Todo el conjunto se guarda en un estuche de carga portátil que, además de proteger el equipo, amplía considerablemente la autonomía durante jornadas largas de grabación. Y ocupa el espacio de un teléfono móvil. Pero hay más.. La clave de cualquier micrófono inalámbrico está en su estabilidad. En este aspecto, el sistema utiliza transmisión digital en la banda de 2,4 GHz, capaz de alcanzar hasta 400 metros de distancia en condiciones ideales, una cifra más que suficiente para la mayoría de situaciones. Esto significa que un creador puede caminar, moverse o incluso grabar planos amplios sin que el audio se pierda o se degrade. Para vloggers, reporteros o creadores de contenido de viajes, esta libertad de movimiento resulta esencial.. El micrófono integra además un patrón omnidireccional, diseñado para capturar la voz con naturalidad incluso cuando la persona se mueve o gira ligeramente la cabeza. Y para entornos complicados, incorpora modos de reducción de ruido, pensados para minimizar sonidos de fondo como tráfico, viento o ambientes concurridos. Uno de los aspectos que más preocupa a quienes graban vídeo fuera del estudio es la batería y teniendo en cuenta el tamaño que ocupa este dispositivo podríamos pensar que aquí habría un problema. Y nos equivocaríamos.. Cada transmisor puede funcionar aproximadamente 11,5 horas con una sola carga, mientras que el receptor alcanza unas 10,5 horas de uso continuo. El estuche de carga, por su parte, permite recargar el sistema varias veces, extendiendo la autonomía total durante días de rodaje o viajes. En la práctica, esto significa que muchos creadores pueden grabar durante toda una jornada sin preocuparse por enchufes o baterías externas. Ah! Cinco minutos de carga bastan para conseguir una hora extra de uso y, para alcanzar la carga completa, son necesarios unos 90 minutos.. Es importante destacar que el sistema se integra especialmente bien con dispositivos del ecosistema DJI (como cámaras de acción o estabilizadores), lo que permite sincronizar grabaciones o controlar ciertas funciones directamente desde el micrófono. La diferencia respecto al audio integrado en un teléfono es inmediata (oyentes vs. escuchantes, volvemos a lo mismo). Los micrófonos incorporados en los móviles suelen captar sonido ambiente, reverberaciones o ruido del viento. Un sistema como el Mic Mini, al situarse cerca de la voz, reduce esos problemas y ofrece un sonido mucho más claro y definido.. A esto también hay que sumarle un detalle poco frecuente: los Mic Mini cuenta con un sistema de ganancia que permiten ajustar hasta cinco niveles distintos. Y esta es una de las claves de la calidad de este dispositivo. En audio, gain (ganancia) y volumen parecen lo mismo porque ambos hacen que algo suene más alto o bajo. Pero en realidad actúan en momentos distintos de la cadena de sonido, y esa diferencia es crucial cuando trabajas con micrófonos.. Cuando un micrófono capta una voz, la señal eléctrica que produce es extremadamente débil. Antes de que pueda grabarse o enviarse a una cámara o a un teléfono, esa señal tiene que pasar por un preamplificador que la eleve hasta un nivel utilizable. Ese primer aumento es lo que se llama gain o nivel de ganancia.. El volumen, en cambio, es el ajuste que se aplica después, cuando la señal ya está amplificada y lista para reproducirse o mezclarse. Si la ganancia es demasiado baja, la voz se grabará muy débil y, al subir el volumen después, también se amplificará el ruido de fondo. El resultado suele ser un audio apagado, con siseo o interferencias. En cambio, si el gain es demasiado alto, la señal se satura: las partes más fuertes de la voz “recortan” la onda sonora y aparece la distorsión, ese sonido áspero y roto que no se puede arreglar en la edición. Un buen nivel de ganancia permite capturar una voz clara, con suficiente energía, pero sin saturación. En pocas palabras, gracias a esto, el DJI Mic Mini nos convierte en escuchantes y no en sujetos pasivos del sonido.. Veredicto:. Si de verdad estamos comprometidos con el sonido y las cualidades de este micrófono no parecen suficientes, el precio del Mic Mini de DJI deberían bastar: €79. En estos momentos es la forma más acertada, económica y fiable de pasar de ser un oyente a convertir a los demás en escuchantes.
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