En los últimos tiempos, casi una década si tuviera que ser preciso, Huawei ha dedicado una parte importante de sus recursos de ingeniería e imaginación, al audio. Seguir esa evolución ha sido, lo confieso, agridulce: cuando salió al mercado la primera generación de FreeBuds, se convirtieron en uno de mis favoritos por ligereza, batería y sonido. Luego llegaron los FreeArc, perfectos para deporte, resistentes, batería extrema y sonido de calidad. Entonces surgieron los FreeClip y el conflicto se tornó en belicismo directo entre las tres opciones. La nueva generación de FreeBuds, los Pro 5, no hace más que agregar más ruido a este escenario. O todo lo contrario en verdad.. Un refrán chino asegura nos aconseja: “no temas ir despacio, teme quedarte quieto”. Y eso es precisamente lo que ha hecho Huawei con los FreeBuds Pro 5 al innovar con calma, pero con certeza. Y hay un momento muy concreto que define a estos auriculares. No es cuando empieza la música y escuchamos los primeros acordes, sino cuando desaparece el mundo. Tiene una cancelación de ruido activa (ANC) que rivaliza con los referentes del sector.. El teléfono deja de sonar. El metro se convierte en un murmullo lejano. Incluso el ruido de fondo de una ciudad parece retirarse unos pasos. No es magia, pero se le parece bastante. Huawei ha conseguido que estos auriculares no solo suenen bien: también que separen el sonido en capas. Y eso tiene una explicación técnica que combina micrófonos e inteligencia artificial.. El sistema ANC de doble motor con inteligencia artificial no solo bloquea el sonido: lo interpreta. Detecta el tipo de ruido, su intensidad y su variación, y responde en tiempo real. Gracias a ello es capaz de reducir desde motores de avión hasta entornos caóticos como estaciones de tren. No es perfecto, los sonidos agudos e impredecibles aún se cuelan, pero en el 95% de las situaciones, está entre los mejores del mercado.. Y aquí hay algo interesante: estos auriculares no solo aíslan, también deciden cuándo no hacerlo. El modo transparencia detecta cuándo hablas y baja automáticamente la música. Es una especie de “conciencia” del entorno.. Vamos con lo que nos suena. Los FreeBuds Pro 5 incorporan un sistema de doble driver: uno dedicado a los graves y otro a los agudos, cada uno con su propio procesamiento digital. Esto permite algo poco habitual en auriculares inalámbricos: graves profundos sin ensuciar las voces, y agudos limpios sin volverse estridentes. El resultado no es simplemente “más potencia”, sino más detalle. Es la diferencia entre oír una canción… y empezar a notar cosas que antes estaban escondidas.. Otro punto fuerte es la calidad de las llamadas. Incorporan múltiples micrófonos, sensores de vibración ósea y algoritmos de IA que separan tu voz del ruido ambiente. En términos prácticos, significa poder hablar en medio del viento o del tráfico sin parecer que estás dentro de una tormenta. La batería se mueve en cifras muy sólidas: alrededor de 6 horas con cancelación activa y hasta 38 horas con el estuche. No es revolucionario, pero sí suficiente para algo importante: olvidarnos de la batería durante el día.. Detalle importante: el ecosistema. Aquí aparece uno de los matices clave. Los FreeBuds Pro 5 son extremadamente completos: audio espacial, conexión multipunto, controles por gestos, ecualización avanzada… incluso Bluetooth 6.0. Pero su máximo potencial se desbloquea dentro del ecosistema Huawei. El audio sin pérdidas, por ejemplo, depende de códecs propios que no todos los dispositivos aprovechan. La app nativa es ahora Huawei Audio Connect (compatible con Android e iOS) y tiene varias capas de personalización con las que vale la pena jugar antes de salir a la calle.. En el apartado de diseño, son más pequeños, ligeros y ergonómicos que la generación anterior. Pero los cambios son mínimos e imperceptibles. Eso sí, Huawei ha cambiado las almohadillas de espuma por unas de silicona. Aquí hablamos de gustos y usos.. Las de silicona son fáciles de usar, lavables y reducen la presión en el oído propia de los ajustes más precisos de la espuma, ideales para quienes priorizan el aislamiento. Personalmente me quedo con las de silicona de este modelo: son más higiénicas y cómodas durante uso prolongado. Y ese es uno de los ingredientes determinantes de los FreeBuds Pro 5: no me he olvidado de llevarlos puestos tanto como con los FreeClips, pero están muy cerca.. Veredicto. Por €199 estamos ante la quinta generación de unos auriculares que se han superado en muchos sentidos. Y todos ellos importantes para el usuario. En su sector, intraneurales, compiten cara a cara con los grandes por el podio. Y en algunos apartados, les ganan.
La gran estrella de esta generación es su cancelación de ruido, pero en el elenco hay muchas características que los convierten en unos auriculares de cine.
En los últimos tiempos, casi una década si tuviera que ser preciso, Huawei ha dedicado una parte importante de sus recursos de ingeniería e imaginación, al audio. Seguir esa evolución ha sido, lo confieso, agridulce: cuando salió al mercado la primera generación de FreeBuds, se convirtieron en uno de mis favoritos por ligereza, batería y sonido. Luego llegaron los FreeArc, perfectos para deporte, resistentes, batería extrema y sonido de calidad. Entonces surgieron los FreeClip y el conflicto se tornó en belicismo directo entre las tres opciones. La nueva generación de FreeBuds, los Pro 5, no hace más que agregar más ruido a este escenario. O todo lo contrario en verdad.. Un refrán chino asegura nos aconseja: “no temas ir despacio, teme quedarte quieto”. Y eso es precisamente lo que ha hecho Huawei con los FreeBuds Pro 5 al innovar con calma, pero con certeza. Y hay un momento muy concreto que define a estos auriculares. No es cuando empieza la música y escuchamos los primeros acordes, sino cuando desaparece el mundo. Tiene una cancelación de ruido activa (ANC) que rivaliza con los referentes del sector.. El teléfono deja de sonar. El metro se convierte en un murmullo lejano. Incluso el ruido de fondo de una ciudad parece retirarse unos pasos. No es magia, pero se le parece bastante. Huawei ha conseguido que estos auriculares no solo suenen bien: también que separen el sonido en capas. Y eso tiene una explicación técnica que combina micrófonos e inteligencia artificial.. El sistema ANC de doble motor con inteligencia artificial no solo bloquea el sonido: lo interpreta. Detecta el tipo de ruido, su intensidad y su variación, y responde en tiempo real. Gracias a ello es capaz de reducir desde motores de avión hasta entornos caóticos como estaciones de tren. No es perfecto, los sonidos agudos e impredecibles aún se cuelan, pero en el 95% de las situaciones, está entre los mejores del mercado.. Y aquí hay algo interesante: estos auriculares no solo aíslan, también deciden cuándo no hacerlo. El modo transparencia detecta cuándo hablas y baja automáticamente la música. Es una especie de “conciencia” del entorno.. Vamos con lo que nos suena. Los FreeBuds Pro 5 incorporan un sistema de doble driver: uno dedicado a los graves y otro a los agudos, cada uno con su propio procesamiento digital. Esto permite algo poco habitual en auriculares inalámbricos: graves profundos sin ensuciar las voces, y agudos limpios sin volverse estridentes. El resultado no es simplemente “más potencia”, sino más detalle. Es la diferencia entre oír una canción… y empezar a notar cosas que antes estaban escondidas.. Otro punto fuerte es la calidad de las llamadas. Incorporan múltiples micrófonos, sensores de vibración ósea y algoritmos de IA que separan tu voz del ruido ambiente. En términos prácticos, significa poder hablar en medio del viento o del tráfico sin parecer que estás dentro de una tormenta.La batería se mueve en cifras muy sólidas: alrededor de 6 horas con cancelación activa y hasta 38 horas con el estuche. No es revolucionario, pero sí suficiente para algo importante: olvidarnos de la batería durante el día.. Detalle importante: el ecosistema. Aquí aparece uno de los matices clave. Los FreeBuds Pro 5 son extremadamente completos: audio espacial, conexión multipunto, controles por gestos, ecualización avanzada… incluso Bluetooth 6.0. Pero su máximo potencial se desbloquea dentro del ecosistema Huawei. El audio sin pérdidas, por ejemplo, depende de códecs propios que no todos los dispositivos aprovechan. La app nativa es ahora Huawei Audio Connect (compatible con Android e iOS) y tiene varias capas de personalización con las que vale la pena jugar antes de salir a la calle.. En el apartado de diseño, son más pequeños, ligeros y ergonómicos que la generación anterior. Pero los cambios son mínimos e imperceptibles. Eso sí, Huawei ha cambiado las almohadillas de espuma por unas de silicona. Aquí hablamos de gustos y usos.. Las de silicona son fáciles de usar, lavables y reducen la presión en el oído propia de los ajustes más precisos de la espuma, ideales para quienes priorizan el aislamiento. Personalmente me quedo con las de silicona de este modelo: son más higiénicas y cómodas durante uso prolongado. Y ese es uno de los ingredientes determinantes de los FreeBuds Pro 5: no me he olvidado de llevarlos puestos tanto como con los FreeClips, pero están muy cerca.. Veredicto. Por €199 estamos ante la quinta generación de unos auriculares que se han superado en muchos sentidos. Y todos ellos importantes para el usuario. En su sector, intraneurales, compiten cara a cara con los grandes por el podio. Y en algunos apartados, les ganan.
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