El pasado jueves, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera de Duero lanzaba un manifiesto en el que pide a la Junta de Castilla y León una ordenación del suelo compatible con la protección del patrimonio vitivinícola, paisajístico y turístico de la comarca. Objetivo: conseguir una ordenación responsable del territorio y de la compatibilidad real entre usos productivos, y especialmente una respuesta normativa que ordene la implantación de instalaciones ganaderas intensivas y plantas de biogás en el territorio protegido. Tras esta petición, el Foro Ganadero Cárnico ha lanzado también un comunicado en el que reclama diálogo entre los sectores ganadero, vitivinícola y turístico para garantizar la convivencia en Castilla y León. «Queremos dar cabida a todos los aspectos de interés para el consumidor, los profesionales de la salud, los medios de comunicación y la sociedad en general sobre el papel de la producción ganadera y las carnes en la vertebración territorial, social y económica, en la alimentación y la cultura», apuntan en el texto. El Foro ha defendido que la viticultura y la ganadería son sectores agroalimentarios complementarios, que forman parte del mismo patrimonio rural y que deben seguir avanzando juntos, sin exclusiones ni enfrentamientos. El sector ganadero cárnico representa en Castilla y León el 16,1 % del PIB regional, con un valor económico de 11.909 millones de euros y cerca de 40.000 empleos directos, ha expuesto. Esta organización ha demandado diálogo, colaboración y responsabilidad compartida entre todos los sectores implicados y las administraciones públicas ante las iniciativas orientadas a limitar el desarrollo de la actividad ganadera en Castilla y León recogidas en el “Manifiesto por un territorio vitivinícola protegido”, impulsado por el Consejo Regulador de la D.O. Ribera del Duero. El Foro Ganadero Cárnico ha considerado que el futuro del medio rural de Castilla y León pasa necesariamente por la convivencia equilibrada de sus principales actividades económicas y sociales. La ganadería, la viticultura, la industria agroalimentaria, el turismo y los municipios rurales forman parte de un mismo ecosistema territorial y han contribuido históricamente al desarrollo, la identidad y la proyección exterior de la Comunidad, ha sostenido. “Queremos trasladar nuestra preocupación ante determinadas manifestaciones públicas realizadas desde el ámbito vitivinícola de Castilla y León que plantean limitar o restringir la actividad ganadera en determinadas zonas de la Comunidad», según el director del Foro, Gregorio Rodríguez. “Desde el sector ganadero y cárnico no entendemos que se planteen restricciones a una actividad que genera riqueza, empleo y cohesión territorial, especialmente cuando hablamos de sectores agroalimentarios que históricamente han convivido y evolucionado de manera paralela», ha subrayado. La viticultura y la ganadería son actividades complemen
Defiende el diálogo entre sectores y muestra su preocupación ante determinadas manifestaciones desde el mundo del vino que plantean limitar o restringir la actividad ganadera en determinadas zonas de la comunidad
El pasado jueves, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera de Duero lanzaba un manifiesto en el que pide a la Junta de Castilla y León una ordenación del suelo compatible con la protección del patrimonio vitivinícola, paisajístico y turístico de la comarca.Objetivo: conseguir una ordenación responsable del territorio y de la compatibilidad real entre usos productivos, y especialmente una respuesta normativa que ordene la implantación de instalaciones ganaderas intensivas y plantas de biogás en el territorio protegido.Tras esta petición, el Foro Ganadero Cárnico ha lanzado también un comunicado en el que reclama diálogo entre los sectores ganadero, vitivinícola y turístico para garantizar la convivencia en Castilla y León.»Queremos dar cabida a todos los aspectos de interés para el consumidor, los profesionales de la salud, los medios de comunicación y la sociedad en general sobre el papel de la producción ganadera y las carnes en la vertebración territorial, social y económica, en la alimentación y la cultura», apuntan en el texto.El Foro ha defendido que la viticultura y la ganadería son sectores agroalimentarios complementarios, que forman parte del mismo patrimonio rural y que deben seguir avanzando juntos, sin exclusiones ni enfrentamientos.El sector ganadero cárnico representa en Castilla y León el 16,1 % del PIB regional, con un valor económico de 11.909 millones de euros y cerca de 40.000 empleos directos, ha expuesto.Esta organización ha demandado diálogo, colaboración y responsabilidad compartida entre todos los sectores implicados y las administraciones públicas ante las iniciativas orientadas a limitar el desarrollo de la actividad ganadera en Castilla y León recogidas en el “Manifiesto por un territorio vitivinícola protegido”, impulsado por el Consejo Regulador de la D.O. Ribera del Duero.El Foro Ganadero Cárnico ha considerado que el futuro del medio rural de Castilla y León pasa necesariamente por la convivencia equilibrada de sus principales actividades económicas y sociales.La ganadería, la viticultura, la industria agroalimentaria, el turismo y los municipios rurales forman parte de un mismo ecosistema territorial y han contribuido históricamente al desarrollo, la identidad y la proyección exterior de la Comunidad, ha sostenido.“Queremos trasladar nuestra preocupación ante determinadas manifestaciones públicas realizadas desde el ámbito vitivinícola de Castilla y León que plantean limitar o restringir la actividad ganadera en determinadas zonas de la Comunidad», según el director del Foro, Gregorio Rodríguez.“Desde el sector ganadero y cárnico no entendemos que se planteen restricciones a una actividad que genera riqueza, empleo y cohesión territorial, especialmente cuando hablamos de sectores agroalimentarios que históricamente han convivido y evolucionado de manera paralela», ha subrayado.La viticultura y la ganadería son actividades complementarias que
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