Media Andalucía –literalmente en cuanto a superficie– es agrícola y el 50% de sus municipios vive casi en exclusiva del campo. Miguel Delibes retrató en «El disputado voto del señor Cayo» el proceso de búsqueda del voto en una villa rural de tres habitantes. Eran las primeras elecciones democráticas a la muerte de Franco y cada sufragio resultaba vital. Medio siglo después, en el contexto del malestar rural ante la España vacía y las medidas de Bruselas, la importancia de cada papeleta del campo cotiza al alza. El presidente de la Junta, Juanma Moreno, en la campaña de las andaluzas anterior a su llegada a San Telmo se retrató junto a una vaca, con la que bromeó susurrándole si le votaría. Moreno acabó de presidente y repitió la imagen una legislatura después. Este ejercicio, cuando se prevé que se celebren los comicios autonómicos –salvo adelanto de Pedro Sánchez y coincidencia electoral–, el voto rural aparece como determinante para la conservación de una mayoría absoluta del PP andaluz que las últimas encuestas dibujan al filo del abismo (de la dependencia de los votos de la ultraderecha). Con el nuevo año, los políticos se echarán al campo.. El barbecho es una técnica agrícola que consiste en dejar una parcela de tierra sin sembrar durante uno o varios ciclos vegetativos para que descanse, se recupere y mejore su fertilidad, acumulando materia orgánica y humedad, controlando plagas y malezas, y preparándola para futuras siembras más eficientes. Se realiza mediante labores como arar o desmalezar para acondicionarla, y puede ser de corta duración (uno o dos años) o largo (varios años), beneficiando la sostenibilidad del suelo. El PP-A de Juanma Moreno viene trabajando el campo tiempo atrás. Los populares reforzaron su cercanía al mundo rural desde el primer mandato de Moreno, con la iniciativa en el Parlamento andaluz de apoyo al sector en Doñana o las políticas del agua o la defensa de la PAC asumida en primera persona por parte de Moreno en Bruselas como copresidente del Comité de las Regiones. El anuncio de Bruselas de plantear la posibilidad de adelantar fondos de la PAC y blindar inversiones en el próximo presupuesto de la UE supone un espaldarazo a las peticiones del presidente de la Junta. La iniciativa de la también popular Von der Leyen prevé poner a disposición hasta 45.000 millones de euros para el sector agrario europeo y Andalucía pasa por «la despensa de Europa».. El debate sobre el mundo rural, en cualquier caso, no es nuevo y hace más de una década que el PP disputa el voto rural al PSOE andaluz. En 2018, Juanma Moreno animó a derribar el «mito» del voto rural «propiedad» del PSOE-A y ahora los socialistas son la tercera e incluso cuarta opción en las zonas rurales. Hay un tercer actor poderoso como Vox y una variante con los movimientos rurales o independientes que pueden alterar significativamente el escenario.. La agricultura, la ganadería, la pesca, la caza y los toros, así como las infraestructuras, ganarán peso político en los próximos meses. «Al elector sólo hay que decirle tres cosas, así de fácil: primera, que vote. Segunda, que no tenga miedo. Y tercera, que lo haga en conciencia», escribió Delibes en «El disputado voto del señor Cayo». El sector primario supone el 11% del PIB y casi el 10% del empleo de la región. El 30% del voto está en el mundo rural, recoge el Observatorio Económico de Andalucía.
El sector primario acapara el 30% de unos sufragios que históricamente iban al PSOE-A y ahora se disputan PP-A y Vox
Media Andalucía –literalmente en cuanto a superficie– es agrícola y el 50% de sus municipios vive casi en exclusiva del campo. Miguel Delibes retrató en «El disputado voto del señor Cayo» el proceso de búsqueda del voto en una villa rural de tres habitantes. Eran las primeras elecciones democráticas a la muerte de Franco y cada sufragio resultaba vital. Medio siglo después, en el contexto del malestar rural ante la España vacía y las medidas de Bruselas, la importancia de cada papeleta del campo cotiza al alza. El presidente de la Junta, Juanma Moreno, en la campaña de las andaluzas anterior a su llegada a San Telmo se retrató junto a una vaca, con la que bromeó susurrándole si le votaría. Moreno acabó de presidente y repitió la imagen una legislatura después. Este ejercicio, cuando se prevé que se celebren los comicios autonómicos –salvo adelanto de Pedro Sánchez y coincidencia electoral–, el voto rural aparece como determinante para la conservación de una mayoría absoluta del PP andaluz que las últimas encuestas dibujan al filo del abismo (de la dependencia de los votos de la ultraderecha). Con el nuevo año, los políticos se echarán al campo.. El barbecho es una técnica agrícola que consiste en dejar una parcela de tierra sin sembrar durante uno o varios ciclos vegetativos para que descanse, se recupere y mejore su fertilidad, acumulando materia orgánica y humedad, controlando plagas y malezas, y preparándola para futuras siembras más eficientes. Se realiza mediante labores como arar o desmalezar para acondicionarla, y puede ser de corta duración (uno o dos años) o largo (varios años), beneficiando la sostenibilidad del suelo. El PP-A de Juanma Moreno viene trabajando el campo tiempo atrás. Los populares reforzaron su cercanía al mundo rural desde el primer mandato de Moreno, con la iniciativa en el Parlamento andaluz de apoyo al sector en Doñana o las políticas del agua o la defensa de la PAC asumida en primera persona por parte de Moreno en Bruselas como copresidente del Comité de las Regiones. El anuncio de Bruselas de plantear la posibilidad de adelantar fondos de la PAC y blindar inversiones en el próximo presupuesto de la UE supone un espaldarazo a las peticiones del presidente de la Junta. La iniciativa de la también popular Von der Leyen prevé poner a disposición hasta 45.000 millones de euros para el sector agrario europeo y Andalucía pasa por «la despensa de Europa».. El debate sobre el mundo rural, en cualquier caso, no es nuevo y hace más de una década que el PP disputa el voto rural al PSOE andaluz. En 2018, Juanma Moreno animó a derribar el «mito» del voto rural «propiedad» del PSOE-A y ahora los socialistas son la tercera e incluso cuarta opción en las zonas rurales. Hay un tercer actor poderoso como Vox y una variante con los movimientos rurales o independientes que pueden alterar significativamente el escenario.. La agricultura, la ganadería, la pesca, la caza y los toros, así como las infraestructuras, ganarán peso político en los próximos meses. «Al elector sólo hay que decirle tres cosas, así de fácil: primera, que vote. Segunda, que no tenga miedo. Y tercera, que lo haga en conciencia», escribió Delibes en «El disputado voto del señor Cayo». El sector primario supone el 11% del PIB y casi el 10% del empleo de la región. El 30% del voto está en el mundo rural, recoge el Observatorio Económico de Andalucía.
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