Isabel la Católica, Miguel de Cervantes, Santa Teresa de Jesús, Juan Ponce de León, el Cid Campeador o Fernando III de Castilla, son algunos de los personajes ilustres, en diferentes ámbitos, que ha dado Castilla y León para la historia de lo que hoy conocemos como España.. Una terna a la que se podrían sumar muchos nombres más y por diferentes motivos, aunque en estas líneas queremos acercar, sobre todo porque la efeméride que se cumple este jueves 22 de enero de un hecho histórico que ocurrió hace nada más y nada menos que 216 años.. Se trata de Jerónimo Merino Cob, más conocido como el «Cura Merino», el sacerdote que «abandonó» a Dios y dejó la sotana para convertirse en guerrillero y ser azote de las tropas de Napoleón Bonaparte durante la invasión francesa y la Guerra de la Independencia.. Y es que tal día como hoy pero de 1810 el Cura Merino llevó a cabo una de sus grandes e históricas acciones contra los franceses, una emboscada en los alrededores de la localidad palentina de Dueñas que pilló desprevenido al ejercito napoleónico. Acabaron con la vida de más de 1.000 enemigos galos.. El religioso nació el 30 de septiembre de 1769 en la localidad burgalesa de Villoviado. Cursó la carrera sacerdotal en la villa burgalesa de Covarrubias y a los 26 años fue ordenado sacerdote y, más tarde, nombrado párroco de su pueblo natal. Era hijo de Nicolás Merino y María Cob. Se trataba del segundo hijo de un total de doce, nacidos de los dos matrimonios que contrajo el padre. Desde los siete años trabajó al cuidado del rebaño familiar; su tío, el párroco del pueblo, le había enseñado las primeras letras y, más tarde, sus padres le enviaron a la colegiata de Lerma.. No pudo terminar los estudios porque las necesidades de su familia le obligaron a volver al trabajo. Finalmente, el párroco de Covarrubias le llevó consigo como paje y familiar y esto le permitió completar su formación en año y medio y ser ordenado sacerdote en 1790.. Pero con la llegada de los franceses a la Península Ibérica en el año 1808 y comprobar el maltrato que recibían sus feligreses por parte de las tropas napoleónicas decidió actuar cogiendo las armas para defender a los indefensos. Su radio de acción comprendió las provincias de Burgos y Valladolid y zonas límitrofes de ambas.. Poco a poco se convirtió en uno de los más prestigiosos guerrilleros de la resistencia española en este contienda. Y llegó a estar al mando de más de 2.000 hombres. De hecho, fue nombrado Capitán y teniente coronel por la Junta Suprema e incluso mariscal de campo por el rey Fernando VII.. Venció en el campo de batalla en 58 ocasiones. Su primera acción fue durante la noche de Reyes de 1809 al atacar a un correo y su escolta en la localidad burgalesa de Fenontioso, aunque hizo su aparición el 10 agosto de 1808 atacando a combatientes aislados y continuó al frente de una partida de seis hombres que se emboscaban sin alejarse del terreno.. De convicciones muy tradicionales y fuerte carácter, sin embargo nunca fue acusado de crueldad hacia sus enemigos, mientras que se solía poner de relieve su caballerosidad y generosidad con los vencidos.. Aunque su acción más importante tuvo lugar el 22 de enero de 1810 cerca de la villa de Dueñas al emboscar a una división francesa y acabar con la vida de más de 1un millar de enemigos. Su columna guerrillera interceptó a una división francesa compuesta por unos 1.500 soldados. Las fuerzas españolas lograron aplastar a la división enemiga; se estima que solo unos 200 franceses consiguieron escapar. Esta victoria consolidó su reputación como uno de los guerrilleros más eficaces contra la ocupación francesa, afectando seriamente las comunicaciones entre Burgos y Valladolid. Y era sólo el principio.. Llegó a entrar en contacto con otro gran guerrillero, el Empecinado, que le ayudó a formar su primer contingente con ekl objetivo también de erosionar lo más posible las vías de abastecimiento francesas.. Cuando terminó la guerra, el Cura Merino regresó a su pueblo natal, donde permaneció hasta la muerte del Rey Fernando VII. En ese momento se puso a luchar en el bando carlista como general en jefe de Castilla y Extremadura al mando de 11.000 hombres. Tras la derrota del ejército carlista se exilió en Francia, país en el que falleció el 12 de noviembre de 1844.. No hay que confundirlo con otro “cura Merino”, Martín Merino y Gómez, liberal, que colgó los hábitos y terminaría apuñalando a Isabel II.
Tal día como hoy pero de hace 216 años este religioso burgalés que dejó los hábitos por las armas se llevó por delante a más de un millar de soldados de una división gala
Isabel la Católica, Miguel de Cervantes, Santa Teresa de Jesús, Juan Ponce de León, el Cid Campeador o Fernando III de Castilla, son algunos de los personajes ilustres, en diferentes ámbitos, que ha dado Castilla y León para la historia de lo que hoy conocemos como España.. Una terna a la que se podrían sumar muchos nombres más y por diferentes motivos, aunque en estas líneas queremos acercar, sobre todo porque la efeméride que se cumple este jueves 22 de enero de un hecho histórico que ocurrió hace nada más y nada menos que 216 años.. Se trata de Jerónimo Merino Cob, más conocido como el «Cura Merino», el sacerdote que «abandonó» a Dios y dejó la sotana para convertirse en guerrillero y ser azote de las tropas de Napoleón Bonaparte durante la invasión francesa y la Guerra de la Independencia.. Y es que tal día como hoy pero de 1810 el Cura Merino llevó a cabo una de sus grandes e históricas acciones contra los franceses, una emboscada en los alrededores de la localidad palentina de Dueñas que pilló desprevenido al ejercito napoleónico. Acabaron con la vida de más de 1.000 enemigos galos.. El religioso nació el 30 de septiembre de 1769 en la localidad burgalesa de Villoviado. Cursó la carrera sacerdotal en la villa burgalesa de Covarrubias y a los 26 años fue ordenado sacerdote y, más tarde, nombrado párroco de su pueblo natal. Era hijo de Nicolás Merino y María Cob. Se trataba del segundo hijo de un total de doce, nacidos de los dos matrimonios que contrajo el padre. Desde los siete años trabajó al cuidado del rebaño familiar; su tío, el párroco del pueblo, le había enseñado las primeras letras y, más tarde, sus padres le enviaron a la colegiata de Lerma.. No pudo terminar los estudios porque las necesidades de su familia le obligaron a volver al trabajo. Finalmente, el párroco de Covarrubias le llevó consigo como paje y familiar y esto le permitió completar su formación en año y medio y ser ordenado sacerdote en 1790.. Pero con la llegada de los franceses a la Península Ibérica en el año 1808 y comprobar el maltrato que recibían sus feligreses por parte de las tropas napoleónicas decidió actuar cogiendo las armas para defender a los indefensos. Su radio de acción comprendió las provincias de Burgos y Valladolid y zonas límitrofes de ambas.. Poco a poco se convirtió en uno de los más prestigiosos guerrilleros de la resistencia española en este contienda. Y llegó a estar al mando de más de 2.000 hombres. De hecho, fue nombrado Capitán y teniente coronel por la Junta Suprema e incluso mariscal de campo por el rey Fernando VII.. Venció en el campo de batalla en 58 ocasiones. Su primera acción fue durante la noche de Reyes de 1809 al atacar a un correo y su escolta en la localidad burgalesa de Fenontioso, aunque hizo su aparición el 10 agosto de 1808 atacando a combatientes aislados y continuó al frente de una partida de seis hombres que se emboscaban sin alejarse del terreno.. De convicciones muy tradicionales y fuerte carácter, sin embargo nunca fue acusado de crueldad hacia sus enemigos, mientras que se solía poner de relieve su caballerosidad y generosidad con los vencidos.. Aunque su acción más importante tuvo lugar el 22 de enero de 1810 cerca de la villa de Dueñas al emboscar a una división francesa y acabar con la vida de más de 1un millar de enemigos. Su columna guerrillera interceptó a una división francesa compuesta por unos 1.500 soldados. Las fuerzas españolas lograron aplastar a la división enemiga; se estima que solo unos 200 franceses consiguieron escapar. Esta victoria consolidó su reputación como uno de los guerrilleros más eficaces contra la ocupación francesa, afectando seriamente las comunicaciones entre Burgos y Valladolid. Y era sólo el principio.. Llegó a entrar en contacto con otro gran guerrillero, el Empecinado, que le ayudó a formar su primer contingente con ekl objetivo también de erosionar lo más posible las vías de abastecimiento francesas.. Cuando terminó la guerra, el Cura Merino regresó a su pueblo natal, donde permaneció hasta la muerte del Rey Fernando VII. En ese momento se puso a luchar en el bando carlista como general en jefe de Castilla y Extremadura al mando de 11.000 hombres. Tras la derrota del ejército carlista se exilió en Francia, país en el que falleció el 12 de noviembre de 1844.. No hay que confundirlo con otro “cura Merino”, Martín Merino y Gómez, liberal, que colgó los hábitos y terminaría apuñalando a Isabel II.
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