Cuando Salvador Illa llegó al Govern en agosto de 2024, se propuso formar un ejecutivo «tecnócrata» y transversal. Así, apesar de ser él una de las caras más visibles del PSC, y de haber sido ministro del Gobierno de España, incorporó a algunos consejeros independientes o, incluso, de otros partidos. Su mensaje era claro: quería alejarse de la polarización ideológica y política y quería comprender distintas sensibilidades para que Cataluña estuviera lo más representada posible.. Uno de ellos es Ramon Espadaler, conseller de Justicia y Calidad Democrática, de tradición democristiana, que fue miembro de Unió y, hoy, forma parte de sus herederos, el partido Units per Avançar. Sin embargo, el caso más paradigmático es el de Miquel Sàmper, actual conseller de Empresa y Trabajo. Sàmper inició su trayectoria política en Convergencia Democrática de Catalunya, y más tarde se incorporó a la nueva marca, heredera de Convergencia, Partit Democràtic Europeu Català, partido con quien fue regidor en el Ayuntamiento de Terrassa y diputado en la diputación de Barcelona.. Más tarde, con el nacimiento de Junts per Catalunya, Sàmper dio el salto. Fue con Junts con quien llegó al punto más álgido de su carrera política, pues en el año 2020 el presidente de la Generalitat, Quim Torra, remodeló el Govern e incorporó a Sàmper como conseller de Interior. Entre sus acciones más destacadas, estuvo la de restituir a Josep Lluís Trapero como mayor de los Mossos d’Esquadra.. Fue en 2024 cuando dejó Junts y decidió dar su apoyo al PSC en unas elecciones que acabarían llevando a Illa al Palau. Así, Illa decidió darle la cartera de Empresa y Trabajo. Sin embargo, en una entrevista de este lunes en ‘La2Cat’ y Ràdio 4, preguntado por si prevé darse de alta como militante del PSC, lo ha descartado: «Mi valor, si es que aporto alguno, es la independencia que tengo. Esto lo he hablado muchas veces con el presidente Salvador Illa i Roca, y tengo la percepción de que el hecho de tener esa libertad ideológica y poder expresarla me hace más rico políticamente». Ha afirmado que el presidente Illa tampoco le ha planteado dicha propuesta.. Seguridad y defensa. Por otro lado, preguntado por la situación geopolítica, ha señalado que Cataluña es «refugio turístico» y que el oeste del mundo puede beneficiarse de la inestabilidad a raíz del conflicto en Oriente Medio, y ha destacado la resiliencia del tejido empresarial catalán ante los cambios de la geopolítica mundial. «Entiendo que la gente tendrá dificultades para tomar destinos que estén cercanos al lugar del conflicto. No sólo los destinos, sino que es una zona de muchos vuelos intermedios, muchas escalas que se hacen para ir a otros sitios que sí son seguros deben pasar por allí. Por lo tanto, el sur de Europa, y de forma especial el que está más hacia el oeste, como nuestro caso, puede tener un año muy bueno», ha dicho.. Ha expresado, ante la amenaza vertida por el presidente de EEUU, Donald Trump, del bloque total del estrecho de Ormuz, que este «está afectando mucho ya» a Catalunya, ha señalado el sector químico y agroalimentario como los más perjudicados y ha detallado la afectación en el sobrecoste de las mercaderías y el aumento de las primas de los seguros, entre otros.. Sobre la creación de un programa para capacitar a hasta 400 empresas catalanas para que entren en el sector de la seguridad y la defensa, Sàmper ha explicado que Catalunya no tiene una tradición histórica en estos sectores, aunque sí que es «puntera y pionera» a nivel europeo en empresas de drones y satélites.. Ha argumentado que China ha abierto una gran brecha tecnológica con el mundo y ha defendido el acostamiento con el país asiático –en el marco de la visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a China–, alegando que «es evidente» que el país quiere entrar en Europa.. Sàmper ha ejemplificado la ‘joint venture’ entre Chery y Ebro en la planta de la Zona Franca de Barcelona como modelo «en el que podríamos reflejarnos» en la relación con el país asiático.
Illa incorporó a su ejecutiva perfiles transversales
Cuando Salvador Illa llegó al Govern en agosto de 2024, se propuso formar un ejecutivo «tecnócrata» y transversal. Así, apesar de ser él una de las caras más visibles del PSC, y de haber sido ministro del Gobierno de España, incorporó a algunos consejeros independientes o, incluso, de otros partidos. Su mensaje era claro: quería alejarse de la polarización ideológica y política y quería comprender distintas sensibilidades para que Cataluña estuviera lo más representada posible.. Uno de ellos es Ramon Espadaler, conseller de Justicia y Calidad Democrática, de tradición democristiana, que fue miembro de Unió y, hoy, forma parte de sus herederos, el partido Units per Avançar. Sin embargo, el caso más paradigmático es el de Miquel Sàmper, actual conseller de Empresa y Trabajo. Sàmper inició su trayectoria política en Convergencia Democrática de Catalunya, y más tarde se incorporó a la nueva marca, heredera de Convergencia, Partit Democràtic Europeu Català, partido con quien fue regidor en el Ayuntamiento de Terrassa y diputado en la diputación de Barcelona.. Más tarde, con el nacimiento de Junts per Catalunya, Sàmper dio el salto. Fue con Junts con quien llegó al punto más álgido de su carrera política, pues en el año 2020 el presidente de la Generalitat, Quim Torra, remodeló el Govern e incorporó a Sàmper como conseller de Interior. Entre sus acciones más destacadas, estuvo la de restituir a Josep Lluís Trapero como mayor de los Mossos d’Esquadra.. Fue en 2024 cuando dejó Junts y decidió dar su apoyo al PSC en unas elecciones que acabarían llevando a Illa al Palau. Así, Illa decidió darle la cartera de Empresa y Trabajo. Sin embargo, en una entrevista de este lunes en ‘La2Cat’ y Ràdio 4, preguntado por si prevé darse de alta como militante del PSC, lo ha descartado: «Mi valor, si es que aporto alguno, es la independencia que tengo. Esto lo he hablado muchas veces con el presidente Salvador Illa i Roca, y tengo la percepción de que el hecho de tener esa libertad ideológica y poder expresarla me hace más rico políticamente». Ha afirmado que el presidente Illa tampoco le ha planteado dicha propuesta.. Seguridad y defensa. Por otro lado, preguntado por la situación geopolítica, ha señalado que Cataluña es «refugio turístico» y que el oeste del mundo puede beneficiarse de la inestabilidad a raíz del conflicto en Oriente Medio, y ha destacado la resiliencia del tejido empresarial catalán ante los cambios de la geopolítica mundial. «Entiendo que la gente tendrá dificultades para tomar destinos que estén cercanos al lugar del conflicto. No sólo los destinos, sino que es una zona de muchos vuelos intermedios, muchas escalas que se hacen para ir a otros sitios que sí son seguros deben pasar por allí. Por lo tanto, el sur de Europa, y de forma especial el que está más hacia el oeste, como nuestro caso, puede tener un año muy bueno», ha dicho.. Ha expresado, ante la amenaza vertida por el presidente de EEUU, Donald Trump, del bloque total del estrecho de Ormuz, que este «está afectando mucho ya» a Catalunya, ha señalado el sector químico y agroalimentario como los más perjudicados y ha detallado la afectación en el sobrecoste de las mercaderías y el aumento de las primas de los seguros, entre otros.. Sobre la creación de un programa para capacitar a hasta 400 empresas catalanas para que entren en el sector de la seguridad y la defensa, Sàmper ha explicado que Catalunya no tiene una tradición histórica en estos sectores, aunque sí que es «puntera y pionera» a nivel europeo en empresas de drones y satélites.. Ha argumentado que China ha abierto una gran brecha tecnológica con el mundo y ha defendido el acostamiento con el país asiático –en el marco de la visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a China–, alegando que «es evidente» que el país quiere entrar en Europa.. Sàmper ha ejemplificado la ‘joint venture’ entre Chery y Ebro en la planta de la Zona Franca de Barcelona como modelo «en el que podríamos reflejarnos» en la relación con el país asiático.
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