Este mes de diciembre, tendremos la suerte de divisar en el cielo a un visitante excepcional. Se trata del cometa 3I/ATLAS, un viajero interestelar que ha atravesado el espacio acercándose a nuestro sistema solar. Los cometas procedentes de otros sistemas estelares son extremadamente raros, por lo que nos encontramos frente a una oportunidad única de estudiar materiales que no se originaron en nuestro entorno espacial.. La cita es este 19 de diciembre, cuando el cometa logre su máximo acercamiento a la Tierra, situándose a unas 1,8 unidades astronómicas, lo que equivale aproximadamente a 270 millones de kilómetros. Aunque su brillo no será suficiente para verlo a simple vista, sí es posible seguirle el rastro con telescopios y, para la comunidad científica, será un momento de vital importancia para investigaciones y estudios.. ¿Cómo observar el cometa 3I/ATLAS?. Para observar el cometa 3I/ATLAS, necesitarás un telescopio o binoculares potentes. Lo mejor es usar aplicaciones astronómicas como Stellarium o SkySafari para conocer su posición exacta en el cielo, ya que se moverá rápidamente entre las estrellas. Busca un lugar oscuro, lejos de las luces de la ciudad.. Con un telescopio, podrás apreciar su coma brillante y, posiblemente, algunos indicios de su cola. Pero, cabe aclarar que no brillará tanto como los cometas clásicos.. La ruta del cometa 3I/ATLAS. El cometa ya alcanzó su perihelio a finales de octubre, es decir, su punto más cercano al Sol. En ese momento, los investigadores entendieron que el calor solar comenzó a sublimar los hielos de su núcleo, liberando gas y polvo y formando su característica coma, esa nube brillante que rodea al núcleo y que es tan representativa de los cometas.. Desde entonces, el 31/ATLAS sigue su camino alejándose del Sol, regresando hacia el espacio interestelar de donde proviene. El Telescopio Espacial Hubble ya ha capturado imágenes del cometa mientras abandona nuestro sistema solar. En estas fotografías, las estrellas aparecen como trazos debido al rápido movimiento del cometa en relación con ellas.. Oportunidades para la ciencia. El hecho de que 3I/ATLAS provenga de otro sistema estelar lo convierte en un objeto valioso para los astrónomos. La clave está en su composición química y su comportamiento dinámico y en comparar estos datos con los de los cometas originados en nuestro propio sistema solar, ayudando a entender mejor cómo se forman y evolucionan estos astros en diferentes entornos.. El interés por 3I/ATLAS no se limita a los científicos. Para cualquier persona con curiosidad por el cosmos, este cometa es un recordatorio tangible de que nuestro Sistema Solar no es único. Observarlo es una manera de acercarse, así sea vagamente, a la historia de otro rincón de la galaxia y de la inmensidad del universo.. Las sondas espaciales ya han logrado captar detalles del cometa. La cámara HiRISE de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) registró imágenes de 3I/ATLAS el 2 de octubre de 2025, cuando estaba a unas 0,2 unidades astronómicas de la nave, es decir, cerca de 29,9 millones de kilómetros.
En su momento más próximo a la Tierra, el cometa se acercará unas 1,8 unidades astronómicas, es decir, aproximadamente 270 millones de kilómetros.
Este mes de diciembre, tendremos la suerte de divisar en el cielo a un visitante excepcional. Se trata del cometa 3I/ATLAS, un viajero interestelar que ha atravesado el espacio acercándose a nuestro sistema solar. Los cometas procedentes de otros sistemas estelares son extremadamente raros, por lo que nos encontramos frente a una oportunidad única de estudiar materiales que no se originaron en nuestro entorno espacial.. La cita es este 19 de diciembre, cuando el cometa logre su máximo acercamiento a la Tierra, situándose a unas 1,8 unidades astronómicas, lo que equivale aproximadamente a 270 millones de kilómetros. Aunque su brillo no será suficiente para verlo a simple vista, sí es posible seguirle el rastro con telescopios y, para la comunidad científica, será un momento de vital importancia para investigaciones y estudios.. ¿Cómo observar el cometa 3I/ATLAS?. Para observar el cometa 3I/ATLAS, necesitarás un telescopio o binoculares potentes. Lo mejor es usar aplicaciones astronómicas como Stellarium o SkySafari para conocer su posición exacta en el cielo, ya que se moverá rápidamente entre las estrellas. Busca un lugar oscuro, lejos de las luces de la ciudad.. Con un telescopio, podrás apreciar su coma brillante y, posiblemente, algunos indicios de su cola. Pero, cabe aclarar que no brillará tanto como los cometas clásicos.. La ruta del cometa 3I/ATLAS. El cometa ya alcanzó su perihelio a finales de octubre, es decir, su punto más cercano al Sol. En ese momento, los investigadores entendieron que el calor solar comenzó a sublimar los hielos de su núcleo, liberando gas y polvo y formando su característica coma, esa nube brillante que rodea al núcleo y que es tan representativa de los cometas.. Desde entonces, el 31/ATLAS sigue su camino alejándose del Sol, regresando hacia el espacio interestelar de donde proviene. El Telescopio Espacial Hubble ya ha capturado imágenes del cometa mientras abandona nuestro sistema solar. En estas fotografías, las estrellas aparecen como trazos debido al rápido movimiento del cometa en relación con ellas.. Oportunidades para la ciencia. El hecho de que 3I/ATLAS provenga de otro sistema estelar lo convierte en un objeto valioso para los astrónomos. La clave está en su composición química y su comportamiento dinámico y en comparar estos datos con los de los cometas originados en nuestro propio sistema solar, ayudando a entender mejor cómo se forman y evolucionan estos astros en diferentes entornos.. El interés por 3I/ATLAS no se limita a los científicos. Para cualquier persona con curiosidad por el cosmos, este cometa es un recordatorio tangible de que nuestro Sistema Solar no es único. Observarlo es una manera de acercarse, así sea vagamente, a la historia de otro rincón de la galaxia y de la inmensidad del universo.. Las sondas espaciales ya han logrado captar detalles del cometa. La cámara HiRISE de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) registró imágenes de 3I/ATLAS el 2 de octubre de 2025, cuando estaba a unas 0,2 unidades astronómicas de la nave, es decir, cerca de 29,9 millones de kilómetros.
