Sorloth puso mala cara cuando vio el 9 en la tablilla de cambios. No tenía ganas de abandonar el campo. No son muchas las ocasiones que tiene de ser titular y los dos goles que había marcado le parecían pocos.. Tal vez a Simeone también le parecieran pocos. Al menos debía de parecerle preocupante el acercamiento del Oviedo al área de Oblak. Porque el Atlético volvió a añadir sufrimiento a un partido aparentemente cómodo.. Porque cómodo lo habían hecho los dos goles del noruego. Del triángulo que formaban en la izquierda Nico González, Baena y Hancko salieron las mejores cosas del Atlético que siempre remataba Sorloth.. Simeone ha encontrado en Hancko una copia de lo que era Mario Hermoso en el último Atleti campeón de Liga. Un central en defensa y un lateral en ataque que se incorpora, llega al área y pone balones de gol. Un jugador perfecto para ese sistema del Cholo que va mutando durante el partido. Comienza con cuatro defensas en la teoría, que siempre son cinco porque ayuda uno de los centrocampistas de banda –contra el Oviedo le tocó a Nico González– y a veces llegan a ser seis cuando se suma Giuliano por el otro lado.. Tuvo que defenderse demasiado el Atlético para lo que prometía el partido. Antes de la media hora ya mandada por 2-0 el equipo rojiblanco. Todo era perfecto después del homenaje que el club había hecho a sus dos capitanes antes del partido: a Oblak, por su sexto Zamora, que ofreció a la afición; a Koke, por cumplir más de 700 partidos con la camiseta rojiblanco. Recibió un aplauso infinito de su afición el «6» del Atlético, que solo se interrumpió porque el partido tenía que empezar en algún momento.. Eso era antes de que llegara el festival de Sorloth rematando lo que le llegaba al área. Paga el noruego su fama y su aspecto: la idea que tiene el colectivo futbolístico de que marca más goles cuando sale del banquillo y esa altura que le hace parecer el típico tronco que espera que le llegue la pelota al área para meterla en la portería.. Ninguna de las cosas son del todo verdad. No son extraños los días, sobre todo en el Metropolitano, en que marca los goles de dos en dos o de tres en tres cuando entra desde el comienzo. Tampoco es raro verlo aprovechar los espacios para el contraataque, como hizo el año pasado en Montjuïc contra el Barcelona.. Los goles llegaron cuando el Atlético apretó y pudieron ser más si enfrente no hubiera estado Aarón Escandell, el portero que más para de la Liga, que evitó que Sorloth se llevara el balón a casa. Pero el equipo de Simeone volvió a mostrar esa tendencia a echarse atrás cuando tiene ventaja en el marcador. El Oviedo, liderado por Cazorla, que sigue regalando fútbol con los 40 cumplidos, se dio cuenta de que era posible hacer daño al Atlético y le perdió el respeto.. No fue suficiente. Oblak volvió a marcharse del campo sin manchas en su portería. Y Julián, que entró por Sorloth, volvió a dar muestras de que no está en su mejor momento. Al noruego le queda el consuelo de ser elegido el mejor del partido.. Última hora del Atlético de Madrid – Real Oviedo: jornada 14 de LaLiga EA Sports, en vivo online
Liquidó el partido contra el Oviedo en la primera media hora con dos goles del noruego (2-0). Después, cumplió con la costumbre, se echó atrás y le tocó defender de más
Sorloth puso mala cara cuando vio el 9 en la tablilla de cambios. No tenía ganas de abandonar el campo. No son muchas las ocasiones que tiene de ser titular y los dos goles que había marcado le parecían pocos.. Tal vez a Simeone también le parecieran pocos. Al menos debía de parecerle preocupante el acercamiento del Oviedo al área de Oblak. Porque el Atlético volvió a añadir sufrimiento a un partido aparentemente cómodo.. Porque cómodo lo habían hecho los dos goles del noruego. Del triángulo que formaban en la izquierda Nico González, Baena y Hancko salieron las mejores cosas del Atlético que siempre remataba Sorloth.. Simeone ha encontrado en Hancko una copia de lo que era Mario Hermoso en el último Atleti campeón de Liga. Un central en defensa y un lateral en ataque que se incorpora, llega al área y pone balones de gol. Un jugador perfecto para ese sistema del Cholo que va mutando durante el partido. Comienza con cuatro defensas en la teoría, que siempre son cinco porque ayuda uno de los centrocampistas de banda –contra el Oviedo le tocó a Nico González– y a veces llegan a ser seis cuando se suma Giuliano por el otro lado.. Tuvo que defenderse demasiado el Atlético para lo que prometía el partido. Antes de la media hora ya mandada por 2-0 el equipo rojiblanco. Todo era perfecto después del homenaje que el club había hecho a sus dos capitanes antes del partido: a Oblak, por su sexto Zamora, que ofreció a la afición; a Koke, por cumplir más de 700 partidos con la camiseta rojiblanco. Recibió un aplauso infinito de su afición el «6» del Atlético, que solo se interrumpió porque el partido tenía que empezar en algún momento.. Eso era antes de que llegara el festival de Sorloth rematando lo que le llegaba al área. Paga el noruego su fama y su aspecto: la idea que tiene el colectivo futbolístico de que marca más goles cuando sale del banquillo y esa altura que le hace parecer el típico tronco que espera que le llegue la pelota al área para meterla en la portería.. Ninguna de las cosas son del todo verdad. No son extraños los días, sobre todo en el Metropolitano, en que marca los goles de dos en dos o de tres en tres cuando entra desde el comienzo. Tampoco es raro verlo aprovechar los espacios para el contraataque, como hizo el año pasado en Montjuïc contra el Barcelona.. Los goles llegaron cuando el Atlético apretó y pudieron ser más si enfrente no hubiera estado Aarón Escandell, el portero que más para de la Liga, que evitó que Sorloth se llevara el balón a casa. Pero el equipo de Simeone volvió a mostrar esa tendencia a echarse atrás cuando tiene ventaja en el marcador. El Oviedo, liderado por Cazorla, que sigue regalando fútbol con los 40 cumplidos, se dio cuenta de que era posible hacer daño al Atlético y le perdió el respeto.. No fue suficiente. Oblak volvió a marcharse del campo sin manchas en su portería. Y Julián, que entró por Sorloth, volvió a dar muestras de que no está en su mejor momento. Al noruego le queda el consuelo de ser elegido el mejor del partido.. Última hora del Atlético de Madrid – Real Oviedo: jornada 14 de LaLiga EA Sports, en vivo online
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