Ya casi no se habla de Telecinco. Cuando criticar a Telecinco era un deporte nacional. La indiferencia es el gran problema silencioso de un canal que lleva años capando de Youtube cualquier imagen de archivo de su historia, por muy anecdótica que sea, y, al mismo tiempo, es capaz de lanzar un programa hecho con vídeos sacados de Internet. Y sin citar a nadie. Porque se escuda en el rótulo genérico de “fuente: redes sociales”. ¿Se imaginan a alguien citando algo de Telecinco con el genérico “Televisión”?. Ese programa es Visto lo visto y representa la necesidad de Mediaset de ahorrar en épocas duras. Sin embargo, fiar la inversión en el tirón de Supervivientes y La isla de las tentaciones va a terminar suponiendo el desgaste de las dos grandes bazas del canal. Dos formatos que brillan más cuando descansan, los personajes de los castings están menos resabiados y la audiencia acaba esperando al programa con más ganas. Prodigarse de más, a veces, merma los aprecios. Mejor que te echen de menos.. Pero la historia suele repetirse. Y la búsqueda del resultado más inmediato suele torcerse depredadora para el porvenir de cualquier canal de televisión. De hecho, de ahí nace la base de los males de Telecinco desde la época de Paolo Vasile. Un líder que pensaba en torbellínico presente y, cuando se acabó la inercia del triunfo del canal, no había un modelo sostenible para los desafíos del largo recorrido. Todos los contenidos se habían puesto en la misma cesta.. Visto lo visto no busca ser boom de audiencias, ni el formato que cambiará la tele. Aunque, al final, el enfoque de su materia prima sí marca el futuro de los medios de comunicación. De todos. Incluso resume por qué ha ido desapareciendo el que fuera novedoso Buzzfeed: el portal que intentó hacer entretenimiento con lo que ya está de manera orgánica pululando en las redes sociales. Encuestas, memes y gifs.. Estamos ante el quid de la cuestión de la era de la Inteligencia Artificial. Los ciudadanos no van a ir a un medio tradicional a buscar un vídeo viral. Aunque esté locutado con voz de susto. Saben que ya lo encuentran en su propio móvil sin intermediarios, sin esperas, sin tener que encender la tele. La audiencia conecta con la tele, la radio y la prensa de siempre cuando historia propia. La historia elaborada, que despierta la curiosidad de las tres ‘c’: Curiosidad Contrastada, Creativa y Cómplice. En el tema de videos virales lo hace Arús: no solo los recopila, intenta aportar un prisma particular, jocoso o mordaz a través de los diferentes perfiles, muy marcados, de su equipo. También sucede en otro tipo de espacios que no solo ven y, sobre todo, miran. Hasta dar la vuelta a nuestros prejuicios.. Los algoritmos de hoy nos impactan, la comunicación no debe contagiarse de sus arrolladoras dinámicas y necesita congregar todo lo que hace único a cada medio de comunicación: la experiencia de la autoría como antídoto a la época aturdida de imágenes desordenadas que irrumpen y se esfuman. Y ni siquiera las recordamos, claro, agotados de esa sensación constante de que está Visto lo visto.
El programa recupera la entonación de ‘Impacto TV’ con vídeos de redes.
20MINUTOS.ES – Televisión
Ya casi no se habla de Telecinco. Cuando criticar a Telecinco era un deporte nacional. La indiferencia es el gran problema silencioso de un canal que lleva años capando de Youtube cualquier imagen de archivo de su historia, por muy anecdótica que sea, y, al mismo tiempo, es capaz de lanzar un programa hecho con vídeos sacados de Internet. Y sin citar a nadie. Porque se escuda en el rótulo genérico de “fuente: redes sociales”. ¿Se imaginan a alguien citando algo de Telecinco con el genérico “Televisión”?. Ese programa es Visto lo visto y representa la necesidad de Mediaset de ahorrar en épocas duras. Sin embargo, fiar la inversión en el tirón de Supervivientes y La isla de las tentaciones va a terminar suponiendo el desgaste de las dos grandes bazas del canal. Dos formatos que brillan más cuando descansan, los personajes de los castings están menos resabiados y la audiencia acaba esperando al programa con más ganas. Prodigarse de más, a veces, merma los aprecios. Mejor que te echen de menos.. Pero la historia suele repetirse. Y la búsqueda del resultado más inmediato suele torcerse depredadora para el porvenir de cualquier canal de televisión. De hecho, de ahí nace la base de los males de Telecinco desde la época de Paolo Vasile. Un líder que pensaba en torbellínico presente y, cuando se acabó la inercia del triunfo del canal, no había un modelo sostenible para los desafíos del largo recorrido. Todos los contenidos se habían puesto en la misma cesta.. Visto lo visto no busca ser boom de audiencias, ni el formato que cambiará la tele. Aunque, al final, el enfoque de su materia prima sí marca el futuro de los medios de comunicación. De todos. Incluso resume por qué ha ido desapareciendo el que fuera novedoso Buzzfeed: el portal que intentó hacer entretenimiento con lo que ya está de manera orgánica pululando en las redes sociales. Encuestas, memes y gifs.. Estamos ante el quid de la cuestión de la era de la Inteligencia Artificial. Los ciudadanos no van a ir a un medio tradicional a buscar un vídeo viral. Aunque esté locutado con voz de susto. Saben que ya lo encuentran en su propio móvil sin intermediarios, sin esperas, sin tener que encender la tele. La audiencia conecta con la tele, la radio y la prensa de siempre cuando historia propia. La historia elaborada, que despierta la curiosidad de las tres ‘c’: Curiosidad Contrastada, Creativa y Cómplice. En el tema de videos virales lo hace Arús: no solo los recopila, intenta aportar un prisma particular, jocoso o mordaz a través de los diferentes perfiles, muy marcados, de su equipo. También sucede en otro tipo de espacios que no solo ven y, sobre todo, miran. Hasta dar la vuelta a nuestros prejuicios.. Los algoritmos de hoy nos impactan, la comunicación no debe contagiarse de sus arrolladoras dinámicas y necesita congregar todo lo que hace único a cada medio de comunicación: la experiencia de la autoría como antídoto a la época aturdida de imágenes desordenadas que irrumpen y se esfuman. Y ni siquiera las recordamos, claro, agotados de esa sensación constante de que está Visto lo visto.
