El Reino Unido y Francia han logrado finalmente arrancar a Donald Trump un compromiso para defender a Ucrania ante cualquier incumplimiento de un eventual alto el fuego por parte de Rusia, en caso de que algún día se firme la paz. El respaldo de Estados Unidos era la pieza que faltaba para dar credibilidad a la llamada «Coalición de los dispuestos», liderada por Londres y París, que contempla el despliegue de tropas en suelo ucraniano para asegurarse de que Vladimir Putin no vuelva a atacar. Sin el respaldo de Washington, la iniciativa corría el riesgo de quedarse en un gesto político con capacidad disuasoria limitada.. En otras circunstancias, conseguir el apoyo de la Casa Blanca tras largos meses de arduas negociaciones habría sido la gran noticia en el tablero geopolítico, pero la operación el terremoto diplomático en Venezuela y la amenaza ahora de Trump de hacerse con Groenlandia plantea cada vez más incógnitas sobre su credibilidad como aliado europeo.. Con todo, la declaración firmada por el premier Keir Starmer y el presidente francés Emmanuel en la última cumbre de París el martes sigue siendo un gran paso para acabar con la invasión de Moscú. El acuerdo cerrado con Volodímir Zelenski sigue siendo confidencial, pero Starmer afirmó que Reino Unido y Francia también construirían instalaciones protegidas para armas y equipamiento militar que podrían utilizarse en caso de otra incursión rusa, además de los planes para que las fuerzas de la treintena de países, entre ellos España, que forman la «Coalición de los Dispuestos» aseguren el territorio, los mares y los cielos de Ucrania. El canciller alemán, Friedrich Merz, tampoco descartó que Berlín se comprometiera a enviar tropas.. Si el anuncio fue en parte un gesto teatral para obtener las garantías de seguridad necesarias por parte de Washington y reforzar el apoyo a Ucrania ante los negociadores de Trump, parecía estar funcionando. El yerno y negociador del inquilino de la Casa Blanca, Jared Kushner, calificó el acuerdo como un «gran, gran hito» en el camino hacia la paz.. Por su parte, Steve Witkoff, la otra mitad del dúo negociador, llegó a decir que Trump estaba dispuesto a ofrecer protocolos de seguridad que «disuadirían» un ataque contra Ucrania y «defenderían» al país si eso fracasaba. Los comentarios optimistas, junto a todo lo demás, no eran poca cosa; aunque las dudas sobre el verdadero compromiso de la Casa Blanca con Europa no se disiparán. No hay señales de que Vladímir Putin esté dispuesto a aceptar nada de esto, ni siquiera a abandonar sus exigencias maximalistas de que no haya tropas occidentales y de quedarse con el territorio controlado por Kiev. Pero, por primera vez en meses, la pelota parece claramente en su tejado.
El Reino Unido y Francia han logrado finalmente arrancar a Donald Trump un compromiso para defender a Ucrania ante cualquier incumplimiento de un eventual alto el fuego por parte de Rusia, en caso de que algún día se firme la paz. El respaldo de Estados Unidos era la pieza que faltaba para dar credibilidad a la llamada «Coalición de los dispuestos», liderada por Londres y París, que contempla el despliegue de tropas en suelo ucraniano para asegurarse de que Vladimir Putin no vuelva a atacar. Sin el respaldo de Washington, la iniciativa corría el riesgo de quedarse en un gesto político con capacidad disuasoria limitada.. En otras circunstancias, conseguir el apoyo de la Casa Blanca tras largos meses de arduas negociaciones habría sido la gran noticia en el tablero geopolítico, pero la operación el terremoto diplomático en Venezuela y la amenaza ahora de Trump de hacerse con Groenlandia plantea cada vez más incógnitas sobre su credibilidad como aliado europeo.. Con todo, la declaración firmada por el premier Keir Starmer y el presidente francés Emmanuel en la última cumbre de París el martes sigue siendo un gran paso para acabar con la invasión de Moscú. El acuerdo cerrado con Volodímir Zelenski sigue siendo confidencial, pero Starmer afirmó que Reino Unido y Francia también construirían instalaciones protegidas para armas y equipamiento militar que podrían utilizarse en caso de otra incursión rusa, además de los planes para que las fuerzas de la treintena de países, entre ellos España, que forman la «Coalición de los Dispuestos» aseguren el territorio, los mares y los cielos de Ucrania. El canciller alemán, Friedrich Merz, tampoco descartó que Berlín se comprometiera a enviar tropas.. Un «gran hito». Si el anuncio fue en parte un gesto teatral para obtener las garantías de seguridad necesarias por parte de Washington y reforzar el apoyo a Ucrania ante los negociadores de Trump, parecía estar funcionando. El yerno y negociador del inquilino de la Casa Blanca, Jared Kushner, calificó el acuerdo como un «gran, gran hito» en el camino hacia la paz.. Por su parte, Steve Witkoff, la otra mitad del dúo negociador, llegó a decir que Trump estaba dispuesto a ofrecer protocolos de seguridad que «disuadirían» un ataque contra Ucrania y «defenderían» al país si eso fracasaba. Los comentarios optimistas, junto a todo lo demás, no eran poca cosa; aunque las dudas sobre el verdadero compromiso de la Casa Blanca con Europa no se disiparán. No hay señales de que Vladímir Putin esté dispuesto a aceptar nada de esto, ni siquiera a abandonar sus exigencias maximalistas de que no haya tropas occidentales y de quedarse con el territorio controlado por Kiev. Pero, por primera vez en meses, la pelota parece claramente en su tejado.
EE UU se ha comprometido a defender a Ucrania ante cualquier incumplimiento de un eventual alto el fuego por parte de Rusia una vez se firme la paz
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