Ubrique aún trata de recuperar el pulso tras uno de los episodios meteorológicos más intensos que se recuerdan en la Sierra de Cádiz en los últimos años. Las sucesivas borrascas de comienzos de 2026 dejaron imágenes inéditas en el municipio: calles convertidas en auténticos ríos, evacuaciones masivas y daños estructurales que todavía hoy condicionan la vida diaria.. Más de 300 vecinos llegaron a ser desalojados de sus domicilios por riesgo de desprendimientos, mientras la fuerza del agua y los corrimientos de tierra obligaban incluso a desplegar a la UME y a actuar de urgencia en numerosos puntos del término municipal.. En ese contexto, el alcalde de Ubrique, Mario Casillas (PP), hace balance de unas semanas marcadas por la emergencia, pero también por la respuesta colectiva del municipio. Aunque el plan de emergencia ya ha finalizado, reconoce que la vuelta a la normalidad está siendo progresiva: «La semana pasada ya se acabó el plan de emergencia y ya estamos volviendo, pero como hay daños estructurales en edificios municipales y en la vía pública, tanto rodado como peatonal, está costando un poquito el día a día».. Casillas no oculta la dureza de los momentos vividos este invierno. Evacuar a vecinos de sus viviendas ha sido una de las decisiones más difíciles: «Son momentos complicados, momentos duros. Sacar a vecinos de su vivienda es bastante complicado y eso se te queda en la retina». A ello se han sumado otros factores como desprendimientos de roca e incluso episodios sísmicos en el entorno, lo que ha incrementado la sensación de incertidumbre.. Pese a todo, el alcalde destaca la respuesta colectiva del municipio: «Ubrique, como siempre, ha estado en los momentos complicados. Los cuerpos de seguridad han estado de diez y tengo palabras de agradecimiento para todos ellos y para los trabajadores del Ayuntamiento, que han dado la piel». En este contexto, el regidor reconoce que la gestión municipal se ha visto condicionada por la emergencia. Los proyectos de mayor envergadura deberán esperar: «Ahora mismo la prioridad es que el vecino tenga tranquilidad absoluta en el día a día. Los grandes proyectos no se aparcan, pero sí esperan un poco más».. Casillas reivindica una política centrada en lo cotidiano, en las pequeñas actuaciones que impactan directamente en la vida de los ciudadanos: «Para mí, la mejor obra es ese ‘‘gracias’’ que te dice un vecino por haberle arreglado una loseta. Eso es lo más importante». Aun así, también pone en valor actuaciones relevantes ya ejecutadas y mejoras en instalaciones municipales como la oficina de turismo o el parque de bomberos, entre otros.. Sobre su futuro político, el alcalde prefiere no anticipar decisiones. Con aún más de un año por delante hasta las próximas elecciones municipales, insiste en centrarse en la gestión diaria: «Queda tiempo. Hay que valorarlo con el equipo, pero ahora mismo estamos en el día a día».. En cuanto a las infraestructuras de la Sierra de Cádiz, Casillas apuesta por una visión a largo plazo basada en el mantenimiento continuo: «No podemos pensar solo en el presente, también en el futuro. Hay que hacer un mantenimiento constante para no encontrarnos con los problemas que tenemos ahora». Aun así, valora positivamente las actuaciones de emergencia en las vías y confía en mejoras progresivas.. Potencial turístico. El alcalde también pone el acento en el potencial turístico de Ubrique, destacando su ubicación entre parques naturales, su casco histórico y el yacimiento romano de Ocuri. Pero, sobre todo, subraya el peso de la industria marroquinera: «De un trozo de piel hacemos un artículo de primera clase. Visitar Ubrique es mucho más que la Sierra; es cultura, entorno y el talento de nuestra gente», destaca el regidor.. En el ámbito institucional, Casillas destaca el respaldo recibido por parte tanto de la Junta de Andalucía y como de la Diputación de Cádiz: «En momentos complicados lo importante es no sentirse solo. Hemos tenido cercanía y apoyo real, no solo palabras».. Por último, aborda uno de los principales retos del municipio: la vivienda. Reconoce que se trata de un problema generalizado, agravado en Ubrique por sus limitaciones geográficas: «Estamos entre dos parques naturales, lo que complica construir», reconoce el alcalde. No obstante, confía en que el nuevo Plan General permita ampliar la oferta: «Esperemos que poco a poco vayamos quitando ese problema de la falta de vivienda para jóvenes, mayores, para todo el mundo». Con el foco puesto en la recuperación tras el temporal y en la gestión del día a día, el alcalde insiste en un mensaje claro: reconstruir la normalidad sigue siendo la prioridad absoluta en este municipio de 16.441 habitantes que aún tiene en la retina lo ocurrido este invierno.
Mario Casillas (PP) deja en el aire su candidatura y sitúa como prioridad la recuperación del pueblo tras el tren de borrascas
Ubrique aún trata de recuperar el pulso tras uno de los episodios meteorológicos más intensos que se recuerdan en la Sierra de Cádiz en los últimos años. Las sucesivas borrascas de comienzos de 2026 dejaron imágenes inéditas en el municipio: calles convertidas en auténticos ríos, evacuaciones masivas y daños estructurales que todavía hoy condicionan la vida diaria.. Más de 300 vecinos llegaron a ser desalojados de sus domicilios por riesgo de desprendimientos, mientras la fuerza del agua y los corrimientos de tierra obligaban incluso a desplegar a la UME y a actuar de urgencia en numerosos puntos del término municipal.. En ese contexto, el alcalde de Ubrique, Mario Casillas (PP), hace balance de unas semanas marcadas por la emergencia, pero también por la respuesta colectiva del municipio. Aunque el plan de emergencia ya ha finalizado, reconoce que la vuelta a la normalidad está siendo progresiva: «La semana pasada ya se acabó el plan de emergencia y ya estamos volviendo, pero como hay daños estructurales en edificios municipales y en la vía pública, tanto rodado como peatonal, está costando un poquito el día a día».. Casillas no oculta la dureza de los momentos vividos este invierno. Evacuar a vecinos de sus viviendas ha sido una de las decisiones más difíciles: «Son momentos complicados, momentos duros. Sacar a vecinos de su vivienda es bastante complicado y eso se te queda en la retina». A ello se han sumado otros factores como desprendimientos de roca e incluso episodios sísmicos en el entorno, lo que ha incrementado la sensación de incertidumbre.. Pese a todo, el alcalde destaca la respuesta colectiva del municipio: «Ubrique, como siempre, ha estado en los momentos complicados. Los cuerpos de seguridad han estado de diez y tengo palabras de agradecimiento para todos ellos y para los trabajadores del Ayuntamiento, que han dado la piel». En este contexto, el regidor reconoce que la gestión municipal se ha visto condicionada por la emergencia. Los proyectos de mayor envergadura deberán esperar: «Ahora mismo la prioridad es que el vecino tenga tranquilidad absoluta en el día a día. Los grandes proyectos no se aparcan, pero sí esperan un poco más».. Casillas reivindica una política centrada en lo cotidiano, en las pequeñas actuaciones que impactan directamente en la vida de los ciudadanos: «Para mí, la mejor obra es ese ‘‘gracias’’ que te dice un vecino por haberle arreglado una loseta. Eso es lo más importante». Aun así, también pone en valor actuaciones relevantes ya ejecutadas y mejoras en instalaciones municipales como la oficina de turismo o el parque de bomberos, entre otros.. Sobre su futuro político, el alcalde prefiere no anticipar decisiones. Con aún más de un año por delante hasta las próximas elecciones municipales, insiste en centrarse en la gestión diaria: «Queda tiempo. Hay que valorarlo con el equipo, pero ahora mismo estamos en el día a día».. En cuanto a las infraestructuras de la Sierra de Cádiz, Casillas apuesta por una visión a largo plazo basada en el mantenimiento continuo: «No podemos pensar solo en el presente, también en el futuro. Hay que hacer un mantenimiento constante para no encontrarnos con los problemas que tenemos ahora». Aun así, valora positivamente las actuaciones de emergencia en las vías y confía en mejoras progresivas.. El alcalde también pone el acento en el potencial turístico de Ubrique, destacando su ubicación entre parques naturales, su casco histórico y el yacimiento romano de Ocuri. Pero, sobre todo, subraya el peso de la industria marroquinera: «De un trozo de piel hacemos un artículo de primera clase. Visitar Ubrique es mucho más que la Sierra; es cultura, entorno y el talento de nuestra gente», destaca el regidor.. En el ámbito institucional, Casillas destaca el respaldo recibido por parte tanto de la Junta de Andalucía y como de la Diputación de Cádiz: «En momentos complicados lo importante es no sentirse solo. Hemos tenido cercanía y apoyo real, no solo palabras».. Por último, aborda uno de los principales retos del municipio: la vivienda. Reconoce que se trata de un problema generalizado, agravado en Ubrique por sus limitaciones geográficas: «Estamos entre dos parques naturales, lo que complica construir», reconoce el alcalde. No obstante, confía en que el nuevo Plan General permita ampliar la oferta: «Esperemos que poco a poco vayamos quitando ese problema de la falta de vivienda para jóvenes, mayores, para todo el mundo». Con el foco puesto en la recuperación tras el temporal y en la gestión del día a día, el alcalde insiste en un mensaje claro: reconstruir la normalidad sigue siendo la prioridad absoluta en este municipio de 16.441 habitantes que aún tiene en la retina lo ocurrido este invierno.
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