Desde hace pocas semanas, el Aeropuerto de Barcelona ha impuesto un sistema de control más estricto: solo podrán acceder al recinto aquellos que tengan una tarjeta de embarque válida. El objetivo, según Aena, es evitar la entrada de personas sin hogar, carteristas o personas que embalan maletas.. El gestor del aeropuerto argumenta que estas personas generan problemas de seguridad y convivencia en las terminales. Para ello, se han instalado controles aleatorios en las salidos del metro y del tren que llevan al aeropuerto, así como en los accesos a la T1 y la T2. Los filtros, según Betevé, pueden ser «aleatorios o estables».. De esta manera, las personas que quieran acompañar a una persona hasta la puerta de embarque ya no podrán hacerlo libremente, pues la entrada está reservada a los viajeros. Incluso los taxistas que recogen viajeros deberán mostrar un cartel con los datos del cliente y su vuelo.. Esta norma no es única en Europa, pues varios aeropuertos europeos y de España ya han aplicado normativas parecidas ante problemas de seguridad, saturación de personas o presencia de personas sin hogar.. «No ha generado colas». Aena subraya que el refuerzo de los controles de acceso al Aeropuerto de Barcelona «no ha generado colas ni problemas», han asegurado fuentes de la compañía a Europa Press este miércoles. Aena añade que el personal de seguridad «efectúa los controles con criterios que considera adecuados para cada caso para garantizar que las personas que acceden son usuarios con tarjeta de embarque, familiares que quieren recogerlos o acompañar a una persona que viaja, o bien personas con tarjeta autorizada, como empleados».. Las mismas fuentes han remarcado que las medidas de aplicación de las normas de uso «no son temporales», y que contemplan que, si un individuo realiza actividades o comportamientos no permitidos, se podrá determinar el desalojo del recinto aeroportuario de la persona responsable de la conducta prohibida, textualmente.
Aena quiere evitar problemas de seguridad y convivencia en las terminales
Desde hace pocos días, el Aeropuerto de Barcelona ha impuesto un sistema de control más estricto: solo podrán acceder al recinto aquellos que tengan una tarjeta de embarque válida. El objetivo, según Aena, es evitar la entrada de personas sin hogar, carteristas o personas que embalan maletas.. El gestor del aeropuerto argumenta que estas personas generan problemas de seguridad y convivencia en las terminales. Para ello, se han instalado controles aleatorios en las salidos del metro y del tren que llevan al aeropuerto, así como en los accesos a la T1 y la T2. Los filtros, según Betevé, pueden ser «aleatorios o estables».. De esta manera, las personas que quieran acompañar a una persona hasta la puerta de embarque ya no podrán hacerlo libremente, pues la entrada está reservada a los viajeros. Incluso los taxistas que recogen viajeros deberán mostrar un cartel con los datos del cliente y su vuelo.. Esta norma no es única en Europa, pues varios aeropuertos europeos y de España ya han aplicado normativas parecidas ante problemas de seguridad, saturación de personas o presencia de personas sin hogar.
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