Las bombas rompe búnkeres saltaron a los titulares el pasado mes de junio, cuando Estados Unidos utilizó por primera vez en combate la GBU-57 en la Operación Martillo de Medianoche, en la que, junto a Israel, atacó Irán para destruir sus instalaciones nucleares subterráneas. La MOP, Massive Ordnance Penetrator o penetrador masivo de munición, pesa más de 13 toneladas, solo puede ser lanzada desde un bombardero B-2 Spirit y es el máximo exponente de este tipo de munición, pero no el único, dado que no todas las ojivas rompe búnkeres necesitan poder atravesar hasta 60 metros bajo tierra y 18 a través de hormigón antes de estallar. Ahora Estados Unidos cuenta con una nueva arma de este tipo mucho más manejable que puede ser lanzada desde drones de bajo coste.. La ojiva, llamada BRAKER (Bunker Rupture and Kinetic Explosive Round o Ruptura de búnker y proyectil explosivo cinético), fue probada con éxito en el Arsenal de Redstone, Alabama, el pasado 26 de marzo. El test se llevó a cabo solo unas semanas después del diseño inicial y tras la creación rápida de varios prototipos en un breve plazo de tiempo.. El proyecto BRAKER tiene como objetivo crear una ojiva ligera, potente y letal que pueda desplegarse desde un dron pequeño y ágil. Para acoplar la munición a un dron se utiliza el Kit de Integración de Letalidad Común Picatinny (CLIK, por sus siglas en inglés), un método diseñado y desarrollado por ingenieros del Centro de Armamento del Mando de Desarrollo de Capacidades de Combate del Ejército de los EE. UU.. Una nueva ojiva rompe búnkeres desarrollada en solo dos semanas. ‘Nuestro equipo de Picatinny pasó del concepto al fuego real en dos semanas. BRAKER demuestra nuestra capacidad para desarrollar con rapidez y lanzar de forma segura efectos devastadores desde pequeños sistemas aéreos no tripulados. Ahora estamos creando la arquitectura con el CLIK y la pequeña interfaz universal de carga útil para que la industria pueda escalar esta ventaja crítica para el combatiente’, ha señalado el coronel Vinson Morris en un comunicado.. A principios de marzo, ingenieros del Centro de Armamento comenzaron a diseñar la ojiva, prensar el explosivo, fabricar la carcasa e integrarla para su uso en un dron de ataque unidireccional de bajo coste y prescindible. Poco después se llevaron a cabo pruebas de transferencia y compatibilidad en el Arsenal de Picatinny y se ensambló una docena de ojivas, una de las cuales fue probada en un búnker improvisado en un campo de pruebas.. Según informa Army Recognition, la carcasa de la ojiva fue fabricada mediante manufactura aditiva, es decir, impresión 3D. Esta aproximación, también se imprimieron otros componentes clave del BRAKER, permitió acelerar el paso del diseño a la prueba.. Desarrollada para su integración en drones pequeños y ágiles, la munición BRAKER combina penetración cinética con un efecto explosivo posterior. Al impactar, la ojiva utiliza su velocidad y su masa para atravesar capas protectoras, como tierra o estructuras reforzadas, antes de detonar dentro del objetivo. Este enfoque concentra la explosión en espacios cerrados, lo que aumenta la eficiencia destructiva contra búnkeres y fortificaciones de campaña, al tiempo que limita la disipación externa de energía.. Tras validar su eficacia, los prototipos de ojiva salieron del Arsenal de Picatinny, en Nueva Jersey, hacia el Arsenal de Redstone, donde se realizó una demostración en vivo para responsables del Ejército, de acuerdo con el comunicado.. ‘Las demostraciones rápidas de letalidad abrumadora, como BRAKER, son atribuibles a años de inversiones tecnológicas continuadas y a las competencias técnicas básicas y las instalaciones propias del Centro de Armamento del Mando de Desarrollo de Capacidades de Combate del Ejército de los EE. UU.’, afirma Anthony Sebasto, director ejecutivo del Centro de Ingeniería y Tecnología de Municiones.. El Ejército estadounidense destaca que la detonación con éxito de un objetivo mediante un dispositivo acoplado a un dron demuestra una capacidad nueva y potente para la guerra moderna. También ilustra la rapidez con la que los ingenieros pueden diseñar, fabricar e integrar hardware para responder a necesidades urgentes.
La munición BRAKER combina penetración cinética y detonación interna para destruir fortificaciones desde drones pequeños de un solo uso
Las bombas rompe búnkeres saltaron a los titulares el pasado mes de junio, cuando Estados Unidos utilizó por primera vez en combate la GBU-57 en la Operación Martillo de Medianoche, en la que, junto a Israel, atacó Irán para destruir sus instalaciones nucleares subterráneas. La MOP, Massive Ordnance Penetrator o penetrador masivo de munición, pesa más de 13 toneladas, solo puede ser lanzada desde un bombardero B-2 Spirit y es el máximo exponente de este tipo de munición, pero no el único, dado que no todas las ojivas rompe búnkeres necesitan poder atravesar hasta 60 metros bajo tierra y 18 a través de hormigón antes de estallar. Ahora Estados Unidos cuenta con una nueva arma de este tipo mucho más manejable que puede ser lanzada desde drones de bajo coste.. La ojiva, llamada BRAKER (Bunker Rupture and Kinetic Explosive Round o Ruptura de búnker y proyectil explosivo cinético), fue probada con éxito en el Arsenal de Redstone, Alabama, el pasado 26 de marzo. El test se llevó a cabo solo unas semanas después del diseño inicial y tras la creación rápida de varios prototipos en un breve plazo de tiempo.. El proyecto BRAKER tiene como objetivo crear una ojiva ligera, potente y letal que pueda desplegarse desde un dron pequeño y ágil. Para acoplar la munición a un dron se utiliza el Kit de Integración de Letalidad Común Picatinny (CLIK, por sus siglas en inglés), un método diseñado y desarrollado por ingenieros del Centro de Armamento del Mando de Desarrollo de Capacidades de Combate del Ejército de los EE. UU.. ‘Nuestro equipo de Picatinny pasó del concepto al fuego real en dos semanas. BRAKER demuestra nuestra capacidad para desarrollar con rapidez y lanzar de forma segura efectos devastadores desde pequeños sistemas aéreos no tripulados. Ahora estamos creando la arquitectura con el CLIK y la pequeña interfaz universal de carga útil para que la industria pueda escalar esta ventaja crítica para el combatiente’, ha señalado el coronel Vinson Morris en un comunicado.. A principios de marzo, ingenieros del Centro de Armamento comenzaron a diseñar la ojiva, prensar el explosivo, fabricar la carcasa e integrarla para su uso en un dron de ataque unidireccional de bajo coste y prescindible. Poco después se llevaron a cabo pruebas de transferencia y compatibilidad en el Arsenal de Picatinny y se ensambló una docena de ojivas, una de las cuales fue probada en un búnker improvisado en un campo de pruebas.. Según informa Army Recognition, la carcasa de la ojiva fue fabricada mediante manufactura aditiva, es decir, impresión 3D. Esta aproximación, también se imprimieron otros componentes clave del BRAKER, permitió acelerar el paso del diseño a la prueba.. Desarrollada para su integración en drones pequeños y ágiles, la munición BRAKER combina penetración cinética con un efecto explosivo posterior. Al impactar, la ojiva utiliza su velocidad y su masa para atravesar capas protectoras, como tierra o estructuras reforzadas, antes de detonar dentro del objetivo. Este enfoque concentra la explosión en espacios cerrados, lo que aumenta la eficiencia destructiva contra búnkeres y fortificaciones de campaña, al tiempo que limita la disipación externa de energía.. Tras validar su eficacia, los prototipos de ojiva salieron del Arsenal de Picatinny, en Nueva Jersey, hacia el Arsenal de Redstone, donde se realizó una demostración en vivo para responsables del Ejército, de acuerdo con el comunicado.. ‘Las demostraciones rápidas de letalidad abrumadora, como BRAKER, son atribuibles a años de inversiones tecnológicas continuadas y a las competencias técnicas básicas y las instalaciones propias del Centro de Armamento del Mando de Desarrollo de Capacidades de Combate del Ejército de los EE. UU.’, afirma Anthony Sebasto, director ejecutivo del Centro de Ingeniería y Tecnología de Municiones.. El Ejército estadounidense destaca que la detonación con éxito de un objetivo mediante un dispositivo acoplado a un dron demuestra una capacidad nueva y potente para la guerra moderna. También ilustra la rapidez con la que los ingenieros pueden diseñar, fabricar e integrar hardware para responder a necesidades urgentes.
Noticias de Tecnología y Videojuegos en La Razón
