Las Salinas de Duernas, ubicadas en el término municipal de Córdoba y en explotación desde la época romana, buscan un modelo de gestión integrado y que evite el abandono, la degradación y la marginación territorial que se suelen dar en este tipo de explotación. Así lo defiende Rafael Vega Pozuelo, investigador del Grupo de Investigación en Geografía y Ciencias del Territorio (GEOEST, HUM-247) de la Universidad de Córdoba, que propone un modelo de gestión sostenible inspirado en el Valle de Añana, en Álava, «un paisaje de salinas de gran prestigio internacional en el norte de España». En un artículo publicado en la revista internacional ‘Wetlands Ecology and Management’, analiza el caso de las Salinas de Duernas, ubicadas junto a la N-432, entre la barriada periférica cordobesa de Santa Cruz y el municipio de Espejo, como un ejemplo de socioecosistema en el que naturaleza y actividad humana han convivido y evolucionado conjuntamente durante siglos. El estudio ofrece recomendaciones para políticas públicas, gobernanza e investigación que «resultan relevantes para las salinas del interior en otras regiones del mundo que enfrentan a desafíos similares que Duernas». Zonificación De este modo, Vega propone un esquema de zonificación espacial y funcional para Duernas con una zona de conservación principal, con los estanques, manantiales y estructuras mejor conservados; otra zona de restauración ecológica centrada en la rehabilitación de estanques y terraplenes degradados; y una última de recepción e interpretación para visitantes. La primera zona sería de estricta protección y de acceso restringido y guiado, la segunda busca mejorar la diversidad de hábitats y la conectividad ecológica, y la última conectar las salinas con el paisaje del río Guadajoz y el entorno rural circundante a través de senderos interpretativos. El investigador de la Universidad de Córdoba plantea «la importancia de una entidad de gobernanza especializada capaz de coordinar la restauración, la producción, el turismo y la investigación», como existe en Añana, bien mediante una fundación o una entidad similar, con representación de los propietarios de tierras, los municipios locales (Santa Cruz -Córdoba- y Espejo), la Diputación Provincial, las consejerías regionales de Medio Ambiente y Cultura, las universidades y las organizaciones de la sociedad civil. La propuesta pretende caracterizar Duernas como un socioecosistema en sus dimensiones geográficas, físicas, históricas y ecológicas, y delinear un marco de gestión que pueda orientar la revitalización, basada en el ecosistema, impulsada por el patrimonio y centrada en la comunidad de las salinas del interior en territorios rurales mediterráneos y otros territorios áridos de todo el mundo, como es el caso de las salinas cordobesas. Salinas de interior Las Salinas de Duernas tienen una extensión de 115.000 metros cuadrados (11,5 hectáreas), son de propiedad privada y en la act
El objetivo es evitar el abandono, la degradación y la marginación territorial
Las Salinas de Duernas, ubicadas en el término municipal de Córdoba y en explotación desde la época romana, buscan un modelo de gestión integrado y que evite el abandono, la degradación y la marginación territorial que se suelen dar en este tipo de explotación. Así lo defiende Rafael Vega Pozuelo, investigador del Grupo de Investigación en Geografía y Ciencias del Territorio (GEOEST, HUM-247) de la Universidad de Córdoba, que propone un modelo de gestión sostenible inspirado en el Valle de Añana, en Álava, «un paisaje de salinas de gran prestigio internacional en el norte de España».En un artículo publicado en la revista internacional ‘Wetlands Ecology and Management’, analiza el caso de las Salinas de Duernas, ubicadas junto a la N-432, entre la barriada periférica cordobesa de Santa Cruz y el municipio de Espejo, como un ejemplo de socioecosistema en el que naturaleza y actividad humana han convivido y evolucionado conjuntamente durante siglos. El estudio ofrece recomendaciones para políticas públicas, gobernanza e investigación que «resultan relevantes para las salinas del interior en otras regiones del mundo que enfrentan a desafíos similares que Duernas».ZonificaciónDe este modo, Vega propone un esquema de zonificación espacial y funcional para Duernas con una zona de conservación principal, con los estanques, manantiales y estructuras mejor conservados; otra zona de restauración ecológica centrada en la rehabilitación de estanques y terraplenes degradados; y una última de recepción e interpretación para visitantes. La primera zona sería de estricta protección y de acceso restringido y guiado, la segunda busca mejorar la diversidad de hábitats y la conectividad ecológica, y la última conectar las salinas con el paisaje del río Guadajoz y el entorno rural circundante a través de senderos interpretativos.El investigador de la Universidad de Córdoba plantea «la importancia de una entidad de gobernanza especializada capaz de coordinar la restauración, la producción, el turismo y la investigación», como existe en Añana, bien mediante una fundación o una entidad similar, con representación de los propietarios de tierras, los municipios locales (Santa Cruz -Córdoba- y Espejo), la Diputación Provincial, las consejerías regionales de Medio Ambiente y Cultura, las universidades y las organizaciones de la sociedad civil. La propuesta pretende caracterizar Duernas como un socioecosistema en sus dimensiones geográficas, físicas, históricas y ecológicas, y delinear un marco de gestión que pueda orientar la revitalización, basada en el ecosistema, impulsada por el patrimonio y centrada en la comunidad de las salinas del interior en territorios rurales mediterráneos y otros territorios áridos de todo el mundo, como es el caso de las salinas cordobesas.Salinas de interiorLas Salinas de Duernas tienen una extensión de 115.000 metros cuadrados (11,5 hectáreas), son de propiedad privada y en la actualida
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