“Afirman muchas jóvenes que prefieren no tener relaciones afectivo sexuales con hombres porque lejos de mejorar su vida la empobrecen y trastornan” Pues verán, no son solo las chicas jóvenes las que están prefiriendo no tener relaciones comprometidas con chicos, Las mujeres de mediana edad y mayores tampoco estamos por la labor. Y esto es un gran lío, porque nos aboca a la soledad. Porque quedan poquitas ya, mujeres sumisas o sin imaginación, que soporten estar con un señor machista por elección libre. Pero todavía hay muchos hombres machistas. Así que si hacemos una cuenta matemática veremos que la cosa está complicada, tirando a jodida.. Desde luego, es más triste entre los jóvenes, porque ellos no han vivido la experiencia del enamoramiento hasta la convivencia, hijos y crianza. Qué, de verdad, para la mayoría de nosotras es algo natural y, aunque trabajoso, bastante feliz. Dicen ellas que la relaciones hetero afectivo sexuales empobrecen su vida y la trastornan. Un trastorno más, creo yo, que se suma a la dura existencia de estas criaturas con trabajos exigentes y pocas posibilidades monetarias de tener un hogar. Así que siguen con padres comprensivos o comparten vivienda, algo que tiene su gracia hasta cierta edad, luego, en la etapa de madurez juvenil se necesita un lugarcito propio.. Las mujeres de edad mediana y mayor no nos lo pensábamos dos veces, si nos enamorábamos lo entregábamos todo y durante unos años lo vivíamos con placer. Quizá después no tanto. Hacerse cargo de un doble trabajo, el domestico no remunerado, mermaba nuestro amor y nuestro aguante. Las valientes nos divorciábamos (detrás de cada gran mujer hay un divorcio, pienso). Nos quedábamos hartas de llevar calzoncillos a la lavadora y hacerlos pensar, a ellos, que mandaban en casa. No, los maridos no mandan en casa, y la casa es la base de toda vida buena. Muchas divorciadas de mediana edad todavía están criando hijos. Las mayores cuidan y aman a su perro. Estamos en una peligrosa desconexión en las relaciones heterosexuales. O cambiamos el modelo o seguiremos ensanchamos la soledad.
O cambiamos el modelo o seguiremos ensanchamos la soledad
“Afirman muchas jóvenes que prefieren no tener relaciones afectivo sexuales con hombres porque lejos de mejorar su vida la empobrecen y trastornan” Pues verán, no son solo las chicas jóvenes las que están prefiriendo no tener relaciones comprometidas con chicos, Las mujeres de mediana edad y mayores tampoco estamos por la labor. Y esto es un gran lío, porque nos aboca a la soledad. Porque quedan poquitas ya, mujeres sumisas o sin imaginación, que soporten estar con un señor machista por elección libre. Pero todavía hay muchos hombres machistas. Así que si hacemos una cuenta matemática veremos que la cosa está complicada, tirando a jodida.. Desde luego, es más triste entre los jóvenes, porque ellos no han vivido la experiencia del enamoramiento hasta la convivencia, hijos y crianza. Qué, de verdad, para la mayoría de nosotras es algo natural y, aunque trabajoso, bastante feliz. Dicen ellas que la relaciones hetero afectivo sexuales empobrecen su vida y la trastornan. Un trastorno más, creo yo, que se suma a la dura existencia de estas criaturas con trabajos exigentes y pocas posibilidades monetarias de tener un hogar. Así que siguen con padres comprensivos o comparten vivienda, algo que tiene su gracia hasta cierta edad, luego, en la etapa de madurez juvenil se necesita un lugarcito propio.. Las mujeres de edad mediana y mayor no nos lo pensábamos dos veces, si nos enamorábamos lo entregábamos todo y durante unos años lo vivíamos con placer. Quizá después no tanto. Hacerse cargo de un doble trabajo, el domestico no remunerado, mermaba nuestro amor y nuestro aguante. Las valientes nos divorciábamos (detrás de cada gran mujer hay un divorcio, pienso). Nos quedábamos hartas de llevar calzoncillos a la lavadora y hacerlos pensar, a ellos, que mandaban en casa. No, los maridos no mandan en casa, y la casa es la base de toda vida buena. Muchas divorciadas de mediana edad todavía están criando hijos. Las mayores cuidan y aman a su perro. Estamos en una peligrosa desconexión en las relaciones heterosexuales. O cambiamos el modelo o seguiremos ensanchamos la soledad.
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