Hace años que los apartamentos turísticos se convirtieron en un problema social. Las comunidades de vecinos miraban con preocupación el ir y venir de maletas en sus zaguanes, inquilinos temporales que, en demasiados casos, vienen a vivir la fiesta dentro y fuera de su apartamento. Después llegó la colonización de los bajos. La panadería del barrio se transformó en «jaulas» para turistas que empezaron a expandirse del centro de la ciudad al resto. Mientras, el precio de la vivienda subía y sigue subiendo.. Ante esta situación, el Ayuntamiento que encabeza María José Catalá, estableció una primera solución de emergencia. En mayo de 2024, el pleno del Ayuntamiento de Valencia, con los votos de PP y Vox aprobó una moratoria que decretó la suspensión de la tramitación y el otorgamiento de licencias de edificación para la implantación de nuevos apartamentos turísticos, incluido también el cambio de uso de todo un edificio, o de una parte del mismo.. El objetivo de esta moratoria, que no fue respaldada ni por el PSPV ni por Compromís, se marcó [[LINK:EXTERNO|||https://www.larazon.es/comunidad-valenciana/valencia/valencia-pone-fin-barra-libre-izquierda-aprueba-ley-que-blinda-ciudad-pisos-turisticos_2026033169cbe86dbfc2456bae1a02bd.html|||como objetivo acabar con la «barra libre»]] que permitió que de 2015 y hasta 2023 se inscribieran más de 4.500 apartamentos en la ciudad. Precisamente, en los años en los que Joan Ribó (Compromís) estuvo al frente de la Alcaldía.. Con la norma aprobada en el pleno del pasado martes, se da un paso definitivo no solo para impedir la proliferación de estos pisos, sino también a que estos puedan recuperarse como vivienda.. La nueva norma establece un plazo de un año desde su entrada en vigor para que pueda producirse esta metamorfosis. Es una manera de dar una oportunidad a los que invirtieron en un negocio que parecía que nunca iba a tocar techo.. Parque turístico. El núcleo de la medida son los 3.314 apartamentos inscritos en el registro autonómico de turismo que se encuentran en primeras plantas o superiores de edificios residenciales y carecen de título habilitante municipal, que exige estar ubicado en planta baja o primera y disponer de acceso independiente desde la vía pública.. Si no cumplen estos requisitos urbanísticos, estos apartamentos no pueden obtener ese título y, por tanto, nunca podrán figurar en el Censo Municipal de Alojamientos Turísticos (CATAV), que crea la nueva normativa. Sin esa inscripción municipal, su continuidad queda sin respaldo legal, explican desde la Concejalía de Urbanismo.. No obstante, el «universo de apartamentos» que, por distintas razones, tiene incentivos reales para solicitar esta reversión, que estará abierta durante un año, supera los 5.000.. Además de los 3.314 que carecen de título habilitante municipal se suman 2.104 apartamentos en planta baja que, aunque sí disponen de este permiso que concede el Ayuntamiento, no están inscritos en el registro autonómico, inscripción que la nueva norma también exige y que requerirá la autorización de tres quintos de la comunidad de propietarios.. «Queremos que estas viviendas vuelvan a ser hogares. Por eso abrimos la puerta para que los titulares de apartamentos que no puedan cumplir los requisitos puedan recuperar el uso residencial de forma ordenada, sin burocracia innecesaria», explicó el concejal de Urbanismo, Juan Giner.. Las claves. La norma no permite que en una primera planta convivan apartamentos y viviendas turísticas.. Todos los apartamentos deben tener acceso independiente y separado de los vecinos desde la vía pública.. Aquellos que no estén inscritos en el registro autonómico, deben contar con el apoyo de tres quintos de la comunidad de propietarios.. El número total de plazas turísticas de cualquier barrio, excepto Ciutat Vella que tiene un plan especial, no podrá superar al 8% de los empadronados.. Las viviendas turísticas de cada barrio no podrán superar el 2%. Plan + Vivienda. La reversión de apartamentos turísticos al mercado residencial es una de las principales medidas recogidas enel Plan + Vivienda que la alcaldesa María José Catalá anunció en enero, cuyo objetivo es aumentar la oferta de vivienda asequible en la ciudad.. Desde el inicio de la legislatura, el Plan + Vivienda ha incorporado 446 viviendas al parque público municipal, frente a las catorce que del mandato anterior, indican fuentes municipales. La inversión ejecutada suma 60,3 millones de euros, lo que representa once veces más que los 5,5 millones invertidos de 2015 a 2023.
Valencia abre una normativa que busca recuperar 5.000 viviendas en la ciudad destinadas a alquiler vacacional
Hace años que los apartamentos turísticos se convirtieron en un problema social. Las comunidades de vecinos miraban con preocupación el ir y venir de maletas en sus zaguanes, inquilinos temporales que, en demasiados casos, vienen a vivir la fiesta dentro y fuera de su apartamento. Después llegó la colonización de los bajos. La panadería del barrio se transformó en «jaulas» para turistas que empezaron a expandirse del centro de la ciudad al resto. Mientras, el precio de la vivienda subía y sigue subiendo.. Ante esta situación, el Ayuntamiento que encabeza María José Catalá, estableció una primera solución de emergencia. En mayo de 2024, el pleno del Ayuntamiento de Valencia, con los votos de PP y Vox aprobó una moratoria que decretó la suspensión de la tramitación y el otorgamiento de licencias de edificación para la implantación de nuevos apartamentos turísticos, incluido también el cambio de uso de todo un edificio, o de una parte del mismo.. El objetivo de esta moratoria, que no fue respaldada ni por el PSPV ni por Compromís, se marcó como objetivo acabar con la «barra libre» que permitió que de 2015 y hasta 2023 se inscribieran más de 4.500 apartamentos en la ciudad. Precisamente, en los años en los que Joan Ribó (Compromís) estuvo al frente de la Alcaldía.. Con la norma aprobada en el pleno del pasado martes, se da un paso definitivo no solo para impedir la proliferación de estos pisos, sino también a que estos puedan recuperarse como vivienda.. La nueva norma establece un plazo de un año desde su entrada en vigor para que pueda producirse esta metamorfosis. Es una manera de dar una oportunidad a los que invirtieron en un negocio que parecía que nunca iba a tocar techo.. Parque turístico. El núcleo de la medida son los 3.314 apartamentos inscritos en el registro autonómico de turismo que se encuentran en primeras plantas o superiores de edificios residenciales y carecen de título habilitante municipal, que exige estar ubicado en planta baja o primera y disponer de acceso independiente desde la vía pública.. Si no cumplen estos requisitos urbanísticos, estos apartamentos no pueden obtener ese título y, por tanto, nunca podrán figurar en el Censo Municipal de Alojamientos Turísticos (CATAV), que crea la nueva normativa. Sin esa inscripción municipal, su continuidad queda sin respaldo legal, explican desde la Concejalía de Urbanismo.. No obstante, el «universo de apartamentos» que, por distintas razones, tiene incentivos reales para solicitar esta reversión, que estará abierta durante un año, supera los 5.000.. Además de los 3.314 que carecen de título habilitante municipal se suman 2.104 apartamentos en planta baja que, aunque sí disponen de este permiso que concede el Ayuntamiento, no están inscritos en el registro autonómico, inscripción que la nueva norma también exige y que requerirá la autorización de tres quintos de la comunidad de propietarios.. «Queremos que estas viviendas vuelvan a ser hogares. Por eso abrimos la puerta para que los titulares de apartamentos que no puedan cumplir los requisitos puedan recuperar el uso residencial de forma ordenada, sin burocracia innecesaria», explicó el concejal de Urbanismo, Juan Giner.. Las claves. La norma no permite que en una primera planta convivan apartamentos y viviendas turísticas.. Todos los apartamentos deben tener acceso independiente y separado de los vecinos desde la vía pública.. Aquellos que no estén inscritos en el registro autonómico, deben contar con el apoyo de tres quintos de la comunidad de propietarios.. El número total de plazas turísticas de cualquier barrio, excepto Ciutat Vella que tiene un plan especial, no podrá superar al 8% de los empadronados.. Las viviendas turísticas de cada barrio no podrán superar el 2%. Plan + Vivienda. La reversión de apartamentos turísticos al mercado residencial es una de las principales medidas recogidas enel Plan + Vivienda que la alcaldesa María José Catalá anunció en enero, cuyo objetivo es aumentar la oferta de vivienda asequible en la ciudad.. Desde el inicio de la legislatura, el Plan + Vivienda ha incorporado 446 viviendas al parque público municipal, frente a las catorce que del mandato anterior, indican fuentes municipales. La inversión ejecutada suma 60,3 millones de euros, lo que representa once veces más que los 5,5 millones invertidos de 2015 a 2023.
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