La temporada 2025 ha sido, sin lugar a dudas, la confirmación del renacer taurino en Baleares. Y no ha sido fruto del azar. Detrás del regreso de las grandes tardes de toros en Inca y Muro hay nombres concretos, decisiones valientes y una visión clara de lo que necesita esta expresión cultural para recuperar su sitio. Los empresarios Francisco D’Agostino y Javier Conde han sido los motores de este cambio de ciclo, a través del proyecto Balears Cambio de Tercio.. Hasta hace poco, el Coliseo Balear de Palma mantenía, casi en solitario, la llama encendida. Hoy, sin embargo, la realidad es otra: más plazas, más festejos, y un público que ha respondido con fuerza. La temporada arrancó en abril con un cartel de Miura que agotó las localidades. Lea Vicens, Manuel Escribano y Jesús Enrique Colombo firmaron una tarde que marcó un antes y un después. Pero el dato más revelador fue otro: más de 350 jóvenes menores de edad asistieron al festejo, abriendo una vía nueva y necesaria para el futuro.. La gestión de los empresarios ha apostado no solo por el ruedo, sino por una programación que integra cultura, arte y emoción. El concierto de Estrella Morente y la proyección de «Tardes de Soledad» reunió a 2.000 personas en pleno verano, demostrando que la tauromaquia también puede —y debe— generar espacios de diálogo cultural en las islas. No es solo una cuestión de nostalgia: hay una estrategia clara y un mensaje renovado.. Agosto trajo uno de los momentos más emocionantes de la temporada: la corrida concurso con el indulto de «Calderero» por Borja Jiménez. La ganadería Fuente Ymbro, que recibió el premio Rulero de Oro, volvió a mostrar la conexión directa entre bravura y emoción. Iniciativas como esta, impulsadas desde una gestión sensible a la afición y exigente con el nivel artístico, son las que han devuelto el respeto por el rito taurino en Baleares.. El 14 de septiembre, la reapertura de la plaza de Muro tras ocho años fue un símbolo potente. Javier Conde, David de Miranda y Marco Pérez salieron a hombros ante un público entregado. El toro «Potrico» fue premiado con la vuelta al ruedo, y el lleno volvió a ser absoluto. ¿Casualidad? Puede ser. Pero estos resultados suelen ser frutode una gestión sostenida, de una apuesta a largo plazo y de una visión que entiende que sin afición, no hay futuro.. La temporada cerró en diciembre con un festival que reunió once nombres importantes y varias ganaderías de prestigio. El ambiente fue de celebración, sí, pero también de consolidación. Lo que Balears Cambio de Tercio ha logrado en apenas un año no es solo recuperar festejos, sino reactivar una comunidad entera, demostrar que se puede construir desde el rigor, y que cuando las cosas se hacen bien, la gente responde.
La temporada 2025 ha supuesto un punto de inflexión en las islas, con una afición entregada y una recuperación inesperada del pulso cultural taurino
La temporada 2025 ha sido, sin lugar a dudas, la confirmación del renacer taurino en Baleares. Y no ha sido fruto del azar. Detrás del regreso de las grandes tardes de toros en Inca y Muro hay nombres concretos, decisiones valientes y una visión clara de lo que necesita esta expresión cultural para recuperar su sitio. Los empresarios Francisco D’Agostino y Javier Conde han sido los motores de este cambio de ciclo, a través del proyecto Balears Cambio de Tercio.. Hasta hace poco, el Coliseo Balear de Palma mantenía, casi en solitario, la llama encendida. Hoy, sin embargo, la realidad es otra: más plazas, más festejos, y un público que ha respondido con fuerza. La temporada arrancó en abril con un cartel de Miura que agotó las localidades. Lea Vicens, Manuel Escribano y Jesús Enrique Colombo firmaron una tarde que marcó un antes y un después. Pero el dato más revelador fue otro: más de 350 jóvenes menores de edad asistieron al festejo, abriendo una vía nueva y necesaria para el futuro.. La gestión de los empresarios ha apostado no solo por el ruedo, sino por una programación que integra cultura, arte y emoción. El concierto de Estrella Morente y la proyección de «Tardes de Soledad» reunió a 2.000 personas en pleno verano, demostrando que la tauromaquia también puede —y debe— generar espacios de diálogo cultural en las islas. No es solo una cuestión de nostalgia: hay una estrategia clara y un mensaje renovado.. Agosto trajo uno de los momentos más emocionantes de la temporada: la corrida concurso con el indulto de «Calderero» por Borja Jiménez. La ganadería Fuente Ymbro, que recibió el premio Rulero de Oro, volvió a mostrar la conexión directa entre bravura y emoción. Iniciativas como esta, impulsadas desde una gestión sensible a la afición y exigente con el nivel artístico, son las que han devuelto el respeto por el rito taurino en Baleares.. El 14 de septiembre, la reapertura de la plaza de Muro tras ocho años fue un símbolo potente. Javier Conde, David de Miranda y Marco Pérez salieron a hombros ante un público entregado. El toro «Potrico» fue premiado con la vuelta al ruedo, y el lleno volvió a ser absoluto. ¿Casualidad? Puede ser. Pero estos resultados suelen ser frutode una gestión sostenida, de una apuesta a largo plazo y de una visión que entiende que sin afición, no hay futuro.. La temporada cerró en diciembre con un festival que reunió once nombres importantes y varias ganaderías de prestigio. El ambiente fue de celebración, sí, pero también de consolidación. Lo que Balears Cambio de Tercio ha logrado en apenas un año no es solo recuperar festejos, sino reactivar una comunidad entera, demostrar que se puede construir desde el rigor, y que cuando las cosas se hacen bien, la gente responde.
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