¿En qué condiciones políticas y militares llegan Ucrania y Rusia a esta nueva ronda de negociaciones? ¿Qué diferencias sustantivas observa en comparación con los contactos celebrados en enero en los Emiratos Árabes Unidos?. Las condiciones políticas son más difíciles para Ucrania debido a los incesantes ataques rusos contra sus recursos energéticos. El frío ha hecho que la vida para muchos residentes de Kiev sea insostenible. La guerra se ha convertido en una de sombrío desgaste, con pérdidas masivas en cada bando. Rusia ha ganado poco terreno desde enero o incluso en los últimos dos años. Pero Ucrania carece del armamento necesario para responder en la misma medida. Depende en gran medida de los drones, que puede fabricar, y del apoyo occidental en armas. Además, la fuente de ese armamento está cambiando de Estados Unidos a la Unión Europea, el Reino Unido y Canadá.. Volodimir Zelenski ha afirmado recientemente que Estados Unidos está exigiendo concesiones a Kiev, pero no a Moscú. ¿Comparte esa valoración? En su opinión, ¿a qué se debe esa asimetría?. Tiene razón en que Donald Trump sostiene que es Ucrania quien está retrasando la firma de un tratado de paz. El equipo de Trump, encabezado por Steve Witkoff y Jared Kushner, ha ejercido poca presión sobre Rusia para que haga concesiones, la menor de las cuales debería ser la retirada de las regiones de Jersón y Zaporiyia. La implicación es que Estados Unidos simpatiza con la posición rusa. El secuestro estadounidense del presidente venezolano Nicolás Maduro demostró que la política exterior de EE UU gira en torno a esferas de interés más que a seguir el Estado de derecho o apoyar la democracia, y que las “grandes potencias” deberían determinar las condiciones políticas. Eso está precisamente en línea con el pensamiento de Vladimir Putin.. ¿Cuáles son actualmente los principales puntos de fricción en las negociaciones? ¿Ve margen real para avances en alguno de ellos a corto plazo?. Hay varios puntos clave. Rusia exige que Ucrania retire sus tropas de las ciudades fortificadas que aún controla en la región de Donetsk. Rusia desea ocupar estas ciudades sin combatir. También sigue exigiendo que Ucrania sea desmilitarizada y desnazificada, y que tras un tratado de paz Ucrania deba celebrar inmediatamente elecciones. Pero si Ucrania se desmilitariza, queda abierta a futuros ataques y sin garantías de seguridad, ya que Estados Unidos ya no está dispuesto a liderar a Occidente o a la OTAN, y presta poca atención a Ucrania. Las referencias a “nazis” pueden aludir a algunas unidades ucranianas que llevan insignias y símbolos nazis, pero son inexactas en referencia al presidente o al Gobierno ucraniano. Rusia tiene un número similar de grupos de extrema derecha. En cuanto a las elecciones, Ucrania no puede celebrarlas mientras esté bajo la ley marcial. Además, Putin ha permanecido en el poder durante 25 años manipulando la Constitución y reprimiendo a su oposición, por lo que esta exigencia es hipócrita.. En términos concretos, ¿qué está dispuesta a aceptar Ucrania y cuáles son las líneas rojas de Rusia en esta etapa?. Ucrania aceptaría un tratado de paz si existieran garantías de seguridad y no hubiera nuevas intrusiones rusas en su territorio. Sin embargo, Zelenski nunca ha aceptado formalmente ceder ningún territorio y considera que Ucrania es el Estado que surgió de la Unión Soviética en 1991, incluida la República de Crimea. Rusia, por su parte, desea controlar los territorios que ha ocupado e incorporado, ilegalmente, a la Federación Rusa. Sus líneas rojas incluyen que el actual Gobierno ucraniano permanezca en el poder, que Ucrania se una a la OTAN y la presencia de tropas de la OTAN en territorio ucraniano.. Con el cuarto aniversario de la invasión recién cumplido, ¿percibe una mayor presión internacional para impulsar algún tipo de acuerdo o gesto político? ¿Podría la fecha simbólica influir en el ritmo de las conversaciones?. Sí, sin duda hay más presión internacional. Sin embargo, no se logrará nada después de cuatro años de guerra ni en el futuro próximo, a menos que haya alguna forma de persuadir a Vladimir Putin de moderar sus demandas. Tampoco es probable que haya resultados con el actual grupo de negociadores estadounidenses ni con el actual presidente estadounidense. Existe una falta fundamental de comprensión o conocimiento sobre Ucrania entre los miembros del equipo estadounidense, que muestran poca simpatía hacia Ucrania como Estado independiente y soberano que puede determinar su propio futuro.
¿En qué condiciones políticas y militares llegan Ucrania y Rusia a esta nueva ronda de negociaciones? ¿Qué diferencias sustantivas observa en comparación con los contactos celebrados en enero en los Emiratos Árabes Unidos?. Las condiciones políticas son más difíciles para Ucrania debido a los incesantes ataques rusos contra sus recursos energéticos. El frío ha hecho que la vida para muchos residentes de Kiev sea insostenible. La guerra se ha convertido en una de sombrío desgaste, con pérdidas masivas en cada bando. Rusia ha ganado poco terreno desde enero o incluso en los últimos dos años. Pero Ucrania carece del armamento necesario para responder en la misma medida. Depende en gran medida de los drones, que puede fabricar, y del apoyo occidental en armas. Además, la fuente de ese armamento está cambiando de Estados Unidos a la Unión Europea, el Reino Unido y Canadá.. Volodimir Zelenski ha afirmado recientemente que Estados Unidos está exigiendo concesiones a Kiev, pero no a Moscú. ¿Comparte esa valoración? En su opinión, ¿a qué se debe esa asimetría?. Tiene razón en que Donald Trump sostiene que es Ucrania quien está retrasando la firma de un tratado de paz. El equipo de Trump, encabezado por Steve Witkoff y Jared Kushner, ha ejercido poca presión sobre Rusia para que haga concesiones, la menor de las cuales debería ser la retirada de las regiones de Jersón y Zaporiyia. La implicación es que Estados Unidos simpatiza con la posición rusa. El secuestro estadounidense del presidente venezolano Nicolás Maduro demostró que la política exterior de EE UU gira en torno a esferas de interés más que a seguir el Estado de derecho o apoyar la democracia, y que las “grandes potencias” deberían determinar las condiciones políticas. Eso está precisamente en línea con el pensamiento de Vladimir Putin.. ¿Cuáles son actualmente los principales puntos de fricción en las negociaciones? ¿Ve margen real para avances en alguno de ellos a corto plazo?. Hay varios puntos clave. Rusia exige que Ucrania retire sus tropas de las ciudades fortificadas que aún controla en la región de Donetsk. Rusia desea ocupar estas ciudades sin combatir. También sigue exigiendo que Ucrania sea desmilitarizada y desnazificada, y que tras un tratado de paz Ucrania deba celebrar inmediatamente elecciones. Pero si Ucrania se desmilitariza, queda abierta a futuros ataques y sin garantías de seguridad, ya que Estados Unidos ya no está dispuesto a liderar a Occidente o a la OTAN, y presta poca atención a Ucrania. Las referencias a “nazis” pueden aludir a algunas unidades ucranianas que llevan insignias y símbolos nazis, pero son inexactas en referencia al presidente o al Gobierno ucraniano. Rusia tiene un número similar de grupos de extrema derecha. En cuanto a las elecciones, Ucrania no puede celebrarlas mientras esté bajo la ley marcial. Además, Putin ha permanecido en el poder durante 25 años manipulando la Constitución y reprimiendo a su oposición, por lo que esta exigencia es hipócrita.. En términos concretos, ¿qué está dispuesta a aceptar Ucrania y cuáles son las líneas rojas de Rusia en esta etapa?. Ucrania aceptaría un tratado de paz si existieran garantías de seguridad y no hubiera nuevas intrusiones rusas en su territorio. Sin embargo, Zelenski nunca ha aceptado formalmente ceder ningún territorio y considera que Ucrania es el Estado que surgió de la Unión Soviética en 1991, incluida la República de Crimea. Rusia, por su parte, desea controlar los territorios que ha ocupado e incorporado, ilegalmente, a la Federación Rusa. Sus líneas rojas incluyen que el actual Gobierno ucraniano permanezca en el poder, que Ucrania se una a la OTAN y la presencia de tropas de la OTAN en territorio ucraniano.. Con el cuarto aniversario de la invasión recién cumplido, ¿percibe una mayor presión internacional para impulsar algún tipo de acuerdo o gesto político? ¿Podría la fecha simbólica influir en el ritmo de las conversaciones?. Sí, sin duda hay más presión internacional. Sin embargo, no se logrará nada después de cuatro años de guerra ni en el futuro próximo, a menos que haya alguna forma de persuadir a Vladimir Putin de moderar sus demandas. Tampoco es probable que haya resultados con el actual grupo de negociadores estadounidenses ni con el actual presidente estadounidense. Existe una falta fundamental de comprensión o conocimiento sobre Ucrania entre los miembros del equipo estadounidense, que muestran poca simpatía hacia Ucrania como Estado independiente y soberano que puede determinar su propio futuro.
El profesor de Historia de la Universidad de Alberta no cree que se dé la paz «con el actual grupo de negociadores de EE UU ni con el actual presidente estadounidense»
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