David Bondia (1969), es el Síndic de Greuges de Barcelona, defensor de los derechos de la ciudadanía ante el Ayuntamiento de la capital catalana, desde 2021. Además de profesor universitario de derecho internacional en la Universidad de Barcelona, Bondia fue presidente del Insituto de Derechos Humanos de Cataluña entre 2015 y 2021.. Anteriormente, ha dicho que no tiene sentido que familias vulnerables vivan en pensiones gestionadas por operadores turísticos. ¿Por qué pasa esto?. El problema es que hablamos de alojamientos temporales de urgencia. Cuando desahucian a una familia, los niños no pueden quedar en la calle, y lo que se hace es que un operador turístico gestione dónde colocar a la familia. El nombre es alojamiento temporal de urgencia, pero hemos detectado que hay familias que llevan dos, tres o cuatro años viviendo en una habitación de una pensión o de un hotel. Creemos que así no se puede desarrollar el derecho a la vida familiar, y proponemos crear un fondo metropolitano. Haciendo números, vemos que el ayuntamiento, para una familia de cuatro personas, en un mes está gastando más de 4.000 euros por una habitación de hotel o de pensión.. En septiembre se conocieron casos de niños durmiendo en la calle en Barcelona. ¿Hay más casos?. Los servicios sociales están muy saturados en Barcelona y nos hemos encontrado casos en los que no se ha llegado a tiempo de evitar que haya niños durmiendo en la calle. Cuando nos entran estos casos, más allá de hacer una resolución, advertimos a la Comisión de Acción Social y buscamos una solución urgente. No pueden estar una noche durmiendo en la calle en Barcelona.. La Fundació Arrels contabiliza cada vez más personas durmiendo en la calle. ¿Qué propone la sindicatura al respecto?. Fuimos a la mesa de sinhogarismo y dijimos que no puede ser que solo convoquemos mesas para reflexionar, hay que ser mucho más operativos. Nos comprometimos a llevar una propuesta innovadora y ya hemos redactado el Plan Cero Calle. Barcelona está poniendo más dinero y más recursos habitacionales, pero al mismo tiempo tenemos más gente durmiendo en la calle. Algo no se está haciendo bien. Barcelona no es una ciudad pobre, es una ciudad con pobreza, y tenemos que aplicar fórmulas innovadoras. Se tiene mucho miedo al efecto llamada, pero nosotros decimos que hay que desmontarlo y hablar del efecto espejo. Si Barcelona lo hace bien, otros municipios copiarán el modelo. Queremos implementar una metodología en un barrio de Barcelona y en uno del área metropolitana y, sobre todo, tener un censo único de personas sin hogar en Cataluña para contabilizar las personas sin hogar.. ¿La solución pasa solo por la vivienda?. No, no es solo vivienda. No se puede abordar solo desde servicios sociales. Tiene que ser transversal. Lo que no tiene sentido es crear dependencias, lo que tenemos que crear son proyectos de vida. El código postal influye. En Barcelona hay 73 Barcelonas diferentes, con realidades muy distintas. No es la misma la de Sarrià que la de Torre Baró. Nosotros trabajamos el derecho a la ciudad y los derechos humanos de proximidad para que lleguen a todos los barrios y no haya barrios que se sientan olvidados.. ¿Cómo está afectando el turismo al acceso a la vivienda?. Nosotros analizamos cómo el turismo afecta a los derechos humanos de proximidad. Vimos la afectación al comercio de proximidad, al uso del espacio público, a la vivienda y a la desafección del barrio. No hablamos de turismofobia, sino de residentofilia, amor y cuidado hacia las personas que viven en la ciudad. El Ayuntamiento tiene que cuidar especialmente a las personas residentes.. También ha alertado de la saturación en la atención a víctimas de violencias sexuales. ¿Hay víctimas sin atención?. El problema lo detectamos cuando las violencias sexuales no son recientes. No está claro el circuito. La mujer se siente muy revictimizada cuando tiene que explicar una y otra vez qué le pasó. Creemos que debería haber una mayor coordinación entre el circuito médico, el circuito social y el de las entidades.. La sindicatura ha pedido vestuarios mixtos en piscinas municipales. ¿Por qué?. Porque hay un reglamento que establece que a partir de los siete años deben ir al vestuario de su sexo. Nos encontramos con madres monomarentales que no pueden acompañar a sus hijos. Creemos que debe haber más vestuarios familiares y flexibilizar el criterio. Siete años es una edad demasiado temprana para dejar solos a los niños.. Sobre la propuesta de crear espacios para botellones, ¿en qué punto está?. Nosotros no proponíamos crear botellódromos. El botellón existe desde hace muchos años y con la sanción no se ha acabado. Proponíamos alternativas, como abrir centros cívicos por la noche. Muchas de nuestras propuestas se han acabado implementando: abrir centros cívicos, más lavabos públicos, más limpieza o perimetrar zonas en fiestas.. ¿Qué es lo que más le preocupa ahora mismo de Barcelona?. La desigualdad. El código postal influye claramente y tenemos que implementar políticas públicas para que Barcelona no sea una ciudad tan desigual social y económicamente.. Y en positivo, ¿de qué actuación se siente más orgulloso desde su llegada a la sindicatura?. De la comisión de reparación por abusos sexuales prescritos en una escuela pública de Barcelona. Fue un acto de reparación muy importante y tan reparador que decidimos mantener la comisión abierta para otros casos en espacios municipales.
El defensor del pueblo de la capital catalana anuncia la creación de un plan «transversal» contra el sinhogarismo
David Bondia (1969), es el Síndic de Greuges de Barcelona, defensor de los derechos de la ciudadanía ante el Ayuntamiento de la capital catalana, desde 2021. Además de profesor universitario de derecho internacional en la Universidad de Barcelona, Bondia fue presidente del Insituto de Derechos Humanos de Cataluña entre 2015 y 2021.. Anteriormente, ha dicho que no tiene sentido que familias vulnerables vivan en pensiones gestionadas por operadores turísticos. ¿Por qué pasa esto?. El problema es que hablamos de alojamientos temporales de urgencia. Cuando desahucian a una familia, los niños no pueden quedar en la calle, y lo que se hace es que un operador turístico gestione dónde colocar a la familia. El nombre es alojamiento temporal de urgencia, pero hemos detectado que hay familias que llevan dos, tres o cuatro años viviendo en una habitación de una pensión o de un hotel. Creemos que así no se puede desarrollar el derecho a la vida familiar, y proponemos crear un fondo metropolitano. Haciendo números, vemos que el ayuntamiento, para una familia de cuatro personas, en un mes está gastando más de 4.000 euros por una habitación de hotel o de pensión.. En septiembre se conocieron casos de niños durmiendo en la calle en Barcelona. ¿Hay más casos?. Los servicios sociales están muy saturados en Barcelona y nos hemos encontrado casos en los que no se ha llegado a tiempo de evitar que haya niños durmiendo en la calle. Cuando nos entran estos casos, más allá de hacer una resolución, advertimos a la Comisión de Acción Social y buscamos una solución urgente. No pueden estar una noche durmiendo en la calle en Barcelona.. La Fundació Arrels contabiliza cada vez más personas durmiendo en la calle. ¿Qué propone la sindicatura al respecto?. Fuimos a la mesa de sinhogarismo y dijimos que no puede ser que solo convoquemos mesas para reflexionar, hay que ser mucho más operativos. Nos comprometimos a llevar una propuesta innovadora y ya hemos redactado el Plan Cero Calle. Barcelona está poniendo más dinero y más recursos habitacionales, pero al mismo tiempo tenemos más gente durmiendo en la calle. Algo no se está haciendo bien. Barcelona no es una ciudad pobre, es una ciudad con pobreza, y tenemos que aplicar fórmulas innovadoras. Se tiene mucho miedo al efecto llamada, pero nosotros decimos que hay que desmontarlo y hablar del efecto espejo. Si Barcelona lo hace bien, otros municipios copiarán el modelo. Queremos implementar una metodología en un barrio de Barcelona y en uno del área metropolitana y, sobre todo, tener un censo único de personas sin hogar en Cataluña para contabilizar las personas sin hogar.. ¿La solución pasa solo por la vivienda?. No, no es solo vivienda. No se puede abordar solo desde servicios sociales. Tiene que ser transversal. Lo que no tiene sentido es crear dependencias, lo que tenemos que crear son proyectos de vida. El código postal influye. En Barcelona hay 73 Barcelonas diferentes, con realidades muy distintas. No es la misma la de Sarrià que la de Torre Baró. Nosotros trabajamos el derecho a la ciudad y los derechos humanos de proximidad para que lleguen a todos los barrios y no haya barrios que se sientan olvidados.. ¿Cómo está afectando el turismo al acceso a la vivienda?. Nosotros analizamos cómo el turismo afecta a los derechos humanos de proximidad. Vimos la afectación al comercio de proximidad, al uso del espacio público, a la vivienda y a la desafección del barrio. No hablamos de turismofobia, sino de residentofilia, amor y cuidado hacia las personas que viven en la ciudad. El Ayuntamiento tiene que cuidar especialmente a las personas residentes.. También ha alertado de la saturación en la atención a víctimas de violencias sexuales. ¿Hay víctimas sin atención?. El problema lo detectamos cuando las violencias sexuales no son recientes. No está claro el circuito. La mujer se siente muy revictimizada cuando tiene que explicar una y otra vez qué le pasó. Creemos que debería haber una mayor coordinación entre el circuito médico, el circuito social y el de las entidades.. La sindicatura ha pedido vestuarios mixtos en piscinas municipales. ¿Por qué?. Porque hay un reglamento que establece que a partir de los siete años deben ir al vestuario de su sexo. Nos encontramos con madres monomarentales que no pueden acompañar a sus hijos. Creemos que debe haber más vestuarios familiares y flexibilizar el criterio. Siete años es una edad demasiado temprana para dejar solos a los niños.. Sobre la propuesta de crear espacios para botellones, ¿en qué punto está?. Nosotros no proponíamos crear botellódromos. El botellón existe desde hace muchos años y con la sanción no se ha acabado. Proponíamos alternativas, como abrir centros cívicos por la noche. Muchas de nuestras propuestas se han acabado implementando: abrir centros cívicos, más lavabos públicos, más limpieza o perimetrar zonas en fiestas.. ¿Qué es lo que más le preocupa ahora mismo de Barcelona?. La desigualdad. El código postal influye claramente y tenemos que implementar políticas públicas para que Barcelona no sea una ciudad tan desigual social y económicamente.. Y en positivo, ¿de qué actuación se siente más orgulloso desde su llegada a la sindicatura?. De la comisión de reparación por abusos sexuales prescritos en una escuela pública de Barcelona. Fue un acto de reparación muy importante y tan reparador que decidimos mantener la comisión abierta para otros casos en espacios municipales.
Noticias de Cataluña en La Razón
