El 19 de diciembre de 2013 –hace poco más de doce años– abrió sus puertas la librería-café Walden en la calle Paulino Caballero número 31, situada en el ordenado ensanche de la ciudad de Pamplona, a unos minutos andando del centro histórico de la capital navarra. Daniel Rosino, que ya tenía experiencia anterior como librero, fue quien puso en pie este despacho de literatura que hoy ya es de referencia para los lectores pamplonicas. Venía Rosino de ejercer durante siete años el oficio en la tradicional librería Gómez, que cerró en 2017, cuando decidió montárselo por su cuenta en un local que sus padres dejaron libre tras jubilarse del negocio que regentaban.. Como cualquier otro lector que acude a su librería en busca de consejo, le pedimos a este navarro que nos prescriba, para empezar, alguna novedad editorial que le haya llamado la atención. Así, Daniel Rosino no titubea a la hora de darnos el título de la única novela publicada en España de la escritora uruguaya Inés Bortagaray, «Prontos, listos, ya», editado recientemente. Y nos explica por qué lo recomienda «como un libro de amor, aunque sea estrictamente un trayecto familiar en coche. Hay un momento en que la narradora, la tercera de cuatro hermanos que van en la parte de atrás, baja el pestillo del coche del lado de su padre que conduce. Ese gesto, que todos hemos hecho, es de los más hermosos del amor filial.» Además, dice esperar «con relativa ansiedad» los ensayos completos de Jorge Luis Borges que reedita Alfaguara en las próximas semanas.. A la hora de preguntarle por un libro clásico, evita referirse a «Walden», de Thoreau, «por no resultar demasiado obvio, claro». «Siempre vuelvo a mi edición de Austral de la ‘‘Poesía completa’’ de Machado. Es casi un oráculo para mí», confiesa. Sin embargo, a la hora de dar el nombre de un autor fundamental, nombra a su paisano Ramón Andrés, Premio Nacional de Ensayo y de la Crítica: «Me parece un manantial inagotable para todo lo que tenga que ver con el pensar, el sentir y la discreción».. ¿Qué hay de las editoriales? ¿Hay alguna por cuyo trabajo sienta predilección?, le preguntamos para finalizar nuestra charla. «Desde luego: Acantilado, Pre-textos, Trotta o Sígueme aquí no faltan», dice Rosino, y añade –como admirador de la obra de Trapiello– lo que considera «un capricho»: «Los libros de la colección La Veleta de la editorial Comares».
Admirador de Trapiello y Ramón Andrés, regenta esta librería que toma el nombre de la obra de Thoreau y cumple 12 años en el ensanche de Pamplona
El 19 de diciembre de 2013 –hace poco más de doce años– abrió sus puertas la librería-café Walden en la calle Paulino Caballero número 31, situada en el ordenado ensanche de la ciudad de Pamplona, a unos minutos andando del centro histórico de la capital navarra. Daniel Rosino, que ya tenía experiencia anterior como librero, fue quien puso en pie este despacho de literatura que hoy ya es de referencia para los lectores pamplonicas. Venía Rosino de ejercer durante siete años el oficio en la tradicional librería Gómez, que cerró en 2017, cuando decidió montárselo por su cuenta en un local que sus padres dejaron libre tras jubilarse del negocio que regentaban.. Como cualquier otro lector que acude a su librería en busca de consejo, le pedimos a este navarro que nos prescriba, para empezar, alguna novedad editorial que le haya llamado la atención. Así, Daniel Rosino no titubea a la hora de darnos el título de la única novela publicada en España de la escritora uruguaya Inés Bortagaray, «Prontos, listos, ya», editado recientemente. Y nos explica por qué lo recomienda «como un libro de amor, aunque sea estrictamente un trayecto familiar en coche. Hay un momento en que la narradora, la tercera de cuatro hermanos que van en la parte de atrás, baja el pestillo del coche del lado de su padre que conduce. Ese gesto, que todos hemos hecho, es de los más hermosos del amor filial.» Además, dice esperar «con relativa ansiedad» los ensayos completos de Jorge Luis Borges que reedita Alfaguara en las próximas semanas.. A la hora de preguntarle por un libro clásico, evita referirse a «Walden», de Thoreau, «por no resultar demasiado obvio, claro». «Siempre vuelvo a mi edición de Austral de la ‘‘Poesía completa’’ de Machado. Es casi un oráculo para mí», confiesa. Sin embargo, a la hora de dar el nombre de un autor fundamental, nombra a su paisano Ramón Andrés, Premio Nacional de Ensayo y de la Crítica: «Me parece un manantial inagotable para todo lo que tenga que ver con el pensar, el sentir y la discreción».. ¿Qué hay de las editoriales? ¿Hay alguna por cuyo trabajo sienta predilección?, le preguntamos para finalizar nuestra charla. «Desde luego: Acantilado, Pre-textos, Trotta o Sígueme aquí no faltan», dice Rosino, y añade –como admirador de la obra de Trapiello– lo que considera «un capricho»: «Los libros de la colección La Veleta de la editorial Comares».
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