Italia encabeza la clasificación europea en número de casos de Legionella pneumophila con una tasa de 3,4 casos por cada 100.000 habitantes, según el último informe publicado por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC). El mismo documento revela que Italia, Francia, Alemania y España concentran el 71% de todos los casos notificados en el continente. Una cifra que ha encendido las alarmas entre los especialistas en enfermedades infecciosas, que insisten en que la bacteria puede estar más cerca de lo que se imagina: en la ducha de casa. Así lo explica Fiorella Mecozzi, especialista en enfermedades infecciosas de Ast 11 Marche, en declaraciones recogidas por Vanity Fair Italia. «Más del 80% de las infecciones se producen en el hogar», señala la doctora, que apunta directamente al mantenimiento de duchas y grifos como la principal medida de prevención. «La bacteria llega a nosotros por inhalación o aspiración si nos atragantamos con el agua» La Legionella pneumophila es una bacteria que vive de forma natural en ambientes acuáticos, como por ejemplo lagos, ríos y acuíferos, pero que también puede colonizar las tuberías de los edificios cuando se dan las condiciones adecuadas, como temperaturas de entre 20 y 45 ºC y agua estancada. «La bacteria llega a nosotros por inhalación o aspiración si nos atragantamos con el agua», explica Mecozzi. Esto ocurre, por ejemplo, al ducharse. Las pequeñas gotas de agua en suspensión pueden llegar a los pulmones si la bacteria está presente en las tuberías. Las personas mayores y quienes tienen dificultades para tragar son las más expuestas a esa vía de contagio. Lo que sí descarta la especialista es cualquier posibilidad de transmisión entre personas. Con el verano en pleno apogeo y muchas viviendas que llevan semanas o meses cerradas porque son hogares vacacionales, Mecozzi ha querido advertir que las personas deben tener «cuidado con los grifos, las duchas, las tuberías antiguas y las válvulas aireadoras». «Basta con dejar correr el agua durante unos minutos, sobre todo si los grifos llevan meses cerrados» «Basta con dejar correr el agua durante unos minutos, sobre todo si los grifos llevan meses cerrados». A su vez, es aconsejable retirar las secciones de tubería en desuso, eliminar la cal acumulada y mantener limpios los humidificadores y dispensadores de aerosol. Los síntomas de la enfermedad se presentan en dos formas. La más leve, conocida como fiebre de Pontiac, es como un proceso gripal con escalofríos, dolor de cabeza, debilidad y fiebre, y suele resolverse sin mayores complicaciones. La forma grave, sin embargo, añade síntomas respiratorios significativos, como tos intensa y el desarrollo de neumonía. Mecozzi advierte de que algunos síntomas, como la diarrea o alteraciones del estado mental, no suelen asociarse fácilmente a esta enfermedad, lo que puede retrasar el diagnóstico. «Si sospecha que padece la enfermedad del legionario, deb
La Legionella pneumophila se multiplica en tuberías con agua estancada entre 20 y 45 ºC, una situación habitual en viviendas vacacionales tras periodos largos sin uso según la doctora Fiorella Mecozzi
Italia encabeza la clasificación europea en número de casos de Legionella pneumophila con una tasa de 3,4 casos por cada 100.000 habitantes, según el último informe publicado por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC).El mismo documento revela que Italia, Francia, Alemania y España concentran el 71% de todos los casos notificados en el continente. Una cifra que ha encendido las alarmas entre los especialistas en enfermedades infecciosas, que insisten en que la bacteria puede estar más cerca de lo que se imagina: en la ducha de casa.Así lo explica Fiorella Mecozzi, especialista en enfermedades infecciosas de Ast 11 Marche, en declaraciones recogidas por Vanity Fair Italia. «Más del 80% de las infecciones se producen en el hogar», señala la doctora, que apunta directamente al mantenimiento de duchas y grifos como la principal medida de prevención.»La bacteria llega a nosotros por inhalación o aspiración si nos atragantamos con el agua»La Legionella pneumophila es una bacteria que vive de forma natural en ambientes acuáticos, como por ejemplo lagos, ríos y acuíferos, pero que también puede colonizar las tuberías de los edificios cuando se dan las condiciones adecuadas, como temperaturas de entre 20 y 45 ºC y agua estancada.»La bacteria llega a nosotros por inhalación o aspiración si nos atragantamos con el agua», explica Mecozzi. Esto ocurre, por ejemplo, al ducharse. Las pequeñas gotas de agua en suspensión pueden llegar a los pulmones si la bacteria está presente en las tuberías. Las personas mayores y quienes tienen dificultades para tragar son las más expuestas a esa vía de contagio. Lo que sí descarta la especialista es cualquier posibilidad de transmisión entre personas.Con el verano en pleno apogeo y muchas viviendas que llevan semanas o meses cerradas porque son hogares vacacionales, Mecozzi ha querido advertir que las personas deben tener «cuidado con los grifos, las duchas, las tuberías antiguas y las válvulas aireadoras».»Basta con dejar correr el agua durante unos minutos, sobre todo si los grifos llevan meses cerrados»»Basta con dejar correr el agua durante unos minutos, sobre todo si los grifos llevan meses cerrados». A su vez, es aconsejable retirar las secciones de tubería en desuso, eliminar la cal acumulada y mantener limpios los humidificadores y dispensadores de aerosol.Los síntomas de la enfermedad se presentan en dos formas. La más leve, conocida como fiebre de Pontiac, es como un proceso gripal con escalofríos, dolor de cabeza, debilidad y fiebre, y suele resolverse sin mayores complicaciones. La forma grave, sin embargo, añade síntomas respiratorios significativos, como tos intensa y el desarrollo de neumonía.Mecozzi advierte de que algunos síntomas, como la diarrea o alteraciones del estado mental, no suelen asociarse fácilmente a esta enfermedad, lo que puede retrasar el diagnóstico. «Si sospecha que padece la enfermedad del legionario, debe consulta
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