Queda por hacer un estudio sobre la relación de amistad y luego de enfrentamiento visceral entre dos de los nombres más destacados que dio la vanguardia artística catalana. Pocas veces habló el uno del otro, aunque cuando eso pasó fue para reactivar viejas rencillas que nunca tuvieron solución. Tanto Salvador Dalí como Sebastià Gasch siguen siendo dos nombres imprescindibles, pero la mejor manera de saber algo más de ellos es ir a los documentos, aunque en ocasiones no abundan. Por eso resulta excepcional que aparezcan tres postales dirigidas por Dalí a Gasch en los años veinte.. El próximo 17 de diciembre se ofrecen al mejor postor, como un único lote, esos documentos procedentes de la antigua colección del llorado poeta Juan de Loxa. Dos de ellas están redactadas desde Cadaqués mientras que una fue enviada desde París, lo que hace pensar que es de 1926, cuando el ampurdanés pudo conocer a su admirado Pablo Picasso.. Empecemos precisamente por esta última postal, aquella que tiene en su reverso una vista aérea del Arco del Triunfo parisino. Dalí, al igual que hace con las otras dos, la envía a la dirección barcelonesa de Gasch, en la calle del Pi número 12. Leyéndola uno puede comprender el impacto que tuvo en Dalí aquella primera visita a la capital francesa y las ganas que tenía de poder ofrecer pronto noticias de aquel viaje decisivo: «Querido Gasch: Perdona que no te haya escrito y que no te escriba largo. Tengo muchas cosas para contarte en una carta. Cuando vuelva ya combinaremos para pasar unos días y vengarnos de la actitud incomunicada. Te abraza, Dalí». Es sabido que para el padre de los relojes blandos poder escaparse hasta Cadaqués era una manera de encontrar la inspiración y el oxígeno que era fundamental para su trabajo. Pero estamos en los años veinte cuando empieza a tener cierto eco en la Prensa, aunque todavía no es uno de los nombres fundamentales del movimiento surrealista. En estas postales podemos intuir algo más de la influencia que tenía el pueblo costero en su circunstancia, aunque se limitara simplemente a pasar unos días.. Por desgracia los matasellos de las postales no se han conservado como cabría esperar para poder leer la fecha, pero algunos indicios que nos ayudan a tratar de fijar el momento de redacción. Veamos una de ellas, la más extensa en la que escribe Dalí : « Querido Gasch: Indudablemente estaba horriblemente equivocado de fechas. Creía que el 25 era hoy domingo. Es una lástima que no hubiéramos pasado unos días juntos. Aquí toda la mañana [ilegible] y hacemos unas comidas a base de marisco, pescado y fruta intensísimos. Así queda fijado el día 26 definitivamente. Recibe un abrazo y da recuerdos a los amigos y hasta de aquí a 8 días. Dalí». Es posible que la postal fuera escrita en 1926 o 1927 cuando es más profunda la relación entre Dalí y su amigo Federico García Lorca. Prueba de ello es que el pintor trata de imitar la grafía del poeta granadino al redactar el nombre del destinatario de esta nota manuscrita.. La otra postal es más sencilla en su contenido, limitándose a enviar un abrazo a Gasch y saludos a los amigos, muy probablemente una referencia a la redacción de la revista «L’Amic de les Arts» en la que tanto el crítico de arte como el pintor colaboraron de manera activa. Lo interesante lo encontramos en el reverso, con una vista típica de Cadaqués en el momento de llegar los barcos a puerto. Sin embargo, Salvador Dalí aprovechó esa imagen para fijarse en un detalle, en uno de los marineros que aparece apoyado a una embarcación. «Gracia instintiva. Elegancia auténtica», escribe Dalí.. En la misma subasta, también antigua propiedad de Juan de Loxa encontramos un dibujo de Anna Maria Dalí. Una pena que no haya ido a la casa que creó el poeta granadino.
Durán Subastas presenta tres postales escritas por el artista de Figueres a quien fue su confidente durante su juventud
Queda por hacer un estudio sobre la relación de amistad y luego de enfrentamiento visceral entre dos de los nombres más destacados que dio la vanguardia artística catalana. Pocas veces habló el uno del otro, aunque cuando eso pasó fue para reactivar viejas rencillas que nunca tuvieron solución. Tanto Salvador Dalí como Sebastià Gasch siguen siendo dos nombres imprescindibles, pero la mejor manera de saber algo más de ellos es ir a los documentos, aunque en ocasiones no abundan. Por eso resulta excepcional que aparezcan tres postales dirigidas por Dalí a Gasch en los años veinte.. El próximo 17 de diciembre se ofrecen al mejor postor, como un único lote, esos documentos procedentes de la antigua colección del llorado poeta Juan de Loxa. Dos de ellas están redactadas desde Cadaqués mientras que una fue enviada desde París, lo que hace pensar que es de 1926, cuando el ampurdanés pudo conocer a su admirado Pablo Picasso.. Empecemos precisamente por esta última postal, aquella que tiene en su reverso una vista aérea del Arco del Triunfo parisino. Dalí, al igual que hace con las otras dos, la envía a la dirección barcelonesa de Gasch, en la calle del Pi número 12. Leyéndola uno puede comprender el impacto que tuvo en Dalí aquella primera visita a la capital francesa y las ganas que tenía de poder ofrecer pronto noticias de aquel viaje decisivo: «Querido Gasch: Perdona que no te haya escrito y que no te escriba largo. Tengo muchas cosas para contarte en una carta. Cuando vuelva ya combinaremos para pasar unos días y vengarnos de la actitud incomunicada. Te abraza, Dalí». Es sabido que para el padre de los relojes blandos poder escaparse hasta Cadaqués era una manera de encontrar la inspiración y el oxígeno que era fundamental para su trabajo. Pero estamos en los años veinte cuando empieza a tener cierto eco en la Prensa, aunque todavía no es uno de los nombres fundamentales del movimiento surrealista. En estas postales podemos intuir algo más de la influencia que tenía el pueblo costero en su circunstancia, aunque se limitara simplemente a pasar unos días.. Por desgracia los matasellos de las postales no se han conservado como cabría esperar para poder leer la fecha, pero algunos indicios que nos ayudan a tratar de fijar el momento de redacción. Veamos una de ellas, la más extensa en la que escribe Dalí : « Querido Gasch: Indudablemente estaba horriblemente equivocado de fechas. Creía que el 25 era hoy domingo. Es una lástima que no hubiéramos pasado unos días juntos. Aquí toda la mañana [ilegible] y hacemos unas comidas a base de marisco, pescado y fruta intensísimos. Así queda fijado el día 26 definitivamente. Recibe un abrazo y da recuerdos a los amigos y hasta de aquí a 8 días. Dalí». Es posible que la postal fuera escrita en 1926 o 1927 cuando es más profunda la relación entre Dalí y su amigo Federico García Lorca. Prueba de ello es que el pintor trata de imitar la grafía del poeta granadino al redactar el nombre del destinatario de esta nota manuscrita.. La otra postal es más sencilla en su contenido, limitándose a enviar un abrazo a Gasch y saludos a los amigos, muy probablemente una referencia a la redacción de la revista «L’Amic de les Arts» en la que tanto el crítico de arte como el pintor colaboraron de manera activa. Lo interesante lo encontramos en el reverso, con una vista típica de Cadaqués en el momento de llegar los barcos a puerto. Sin embargo, Salvador Dalí aprovechó esa imagen para fijarse en un detalle, en uno de los marineros que aparece apoyado a una embarcación. «Gracia instintiva. Elegancia auténtica», escribe Dalí.. En la misma subasta, también antigua propiedad de Juan de Loxa encontramos un dibujo de Anna Maria Dalí. Una pena que no haya ido a la casa que creó el poeta granadino.
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