Thibaut Courtois convirtió la zona mixta del SoFi Stadium en el epicentro de la noticia. Más allá de la derrota y de su salida entre lágrimas, el guardameta del Real Madrid dejó una frase que sacudió a Bélgica: “Quizá fue mi último partido con la selección”. El meta explicó que quiere tomarse un descanso de la Nations League, una competición que considera secundaria, y que solo valoraría regresar para las clasificatorias de la Eurocopa, siempre que la federación esté de acuerdo. Su continuidad, por tanto, queda en el aire. Courtois también detalló cómo se produjo la molestia que le obligó a abandonar el partido. Según relató, el problema apareció tras una serie de golpeos en largo: “En un golpeo sentí algo. Estaba cargado después de 30 balones así. En alguna parada lo notaba y vi que iba a más”, explicó. Intentó seguir, pero el dolor le impedía chutar con normalidad. “Quería seguir, pero no podía golpear. El míster me dijo que si no estaba al cien por cien me cambiaba”, añadió. El portero, que venía de superar una lesión muscular en marzo, reconoció que ahora solo piensa en que la resonancia confirme que no hay daño grave y en llegar perfecto a mediados de agosto para iniciar la temporada con José Mourinho en el Real Madrid. El meta cayó al césped en el minuto 67 en una acción fortuita. Durante la pausa de hidratación recibió atención médica y trató de continuar, pero apenas resistió unos minutos. En el 72′, pidió el cambio y se marchó visiblemente afectado, secándose las lágrimas con la camiseta mientras abandonaba el campo. También quiso proteger a su sustituto, Senne Lammens, que encajó el gol de Merino tras un rechace desafortunado. “El campo estaba muy seco y tuvo mala suerte. No hay que matar al chico. Ha hecho una gran temporada en el United”, afirmó, consciente del golpe emocional que supuso para el joven guardameta. Elogios a España y lectura del Mundial El belga analizó el partido y el nivel del rival. Considera que España es la gran favorita del torneo: “El ganador del Francia‑España será campeón del mundo. España puede ganar a cualquiera”, aseguró. También reivindicó el trabajo de su selección: “Somos un país pequeño, no salen Lamine Yamal todos los días, pero tenemos un gran bloque y podemos dar guerra”.
El portero del Real Madrid admite que podría haber terminado su etapa con la selección y detalla cómo sintió el pinchazo que le obligó a abandonar el duelo ante España
Thibaut Courtois convirtió la zona mixta del SoFi Stadium en el epicentro de la noticia. Más allá de la derrota y de su salida entre lágrimas, el guardameta del Real Madrid dejó una frase que sacudió a Bélgica: “Quizá fue mi último partido con la selección”. El meta explicó que quiere tomarse un descanso de la Nations League, una competición que considera secundaria, y que solo valoraría regresar para las clasificatorias de la Eurocopa, siempre que la federación esté de acuerdo. Su continuidad, por tanto, queda en el aire.Courtois también detalló cómo se produjo la molestia que le obligó a abandonar el partido. Según relató, el problema apareció tras una serie de golpeos en largo: “En un golpeo sentí algo. Estaba cargado después de 30 balones así. En alguna parada lo notaba y vi que iba a más”, explicó. Intentó seguir, pero el dolor le impedía chutar con normalidad. “Quería seguir, pero no podía golpear. El míster me dijo que si no estaba al cien por cien me cambiaba”, añadió.El portero, que venía de superar una lesión muscular en marzo, reconoció que ahora solo piensa en que la resonancia confirme que no hay daño grave y en llegar perfecto a mediados de agosto para iniciar la temporada con José Mourinho en el Real Madrid.El meta cayó al césped en el minuto 67 en una acción fortuita. Durante la pausa de hidratación recibió atención médica y trató de continuar, pero apenas resistió unos minutos. En el 72′, pidió el cambio y se marchó visiblemente afectado, secándose las lágrimas con la camiseta mientras abandonaba el campo.También quiso proteger a su sustituto, Senne Lammens, que encajó el gol de Merino tras un rechace desafortunado. “El campo estaba muy seco y tuvo mala suerte. No hay que matar al chico. Ha hecho una gran temporada en el United”, afirmó, consciente del golpe emocional que supuso para el joven guardameta.El belga analizó el partido y el nivel del rival. Considera que España es la gran favorita del torneo: “El ganador del Francia‑España será campeón del mundo. España puede ganar a cualquiera”, aseguró. También reivindicó el trabajo de su selección: “Somos un país pequeño, no salen Lamine Yamal todos los días, pero tenemos un gran bloque y podemos dar guerra”.
Fútbol hoy: Últimas noticias en La Razón
