El Tribunal Real de Jersey, dependencia de la Corona británica ubicada en el canal de la Mancha, condenó este miércoles a dos años y nueve meses de prisión a una auxiliar domiciliaria que despojó de sus ahorros a la anciana de 80 años a la que atendía. La sentencia, adelantada por ITV News, pone fin a un proceso que reveló cómo la acusada vació en apenas cinco meses los más de 8.000 libras (9.000 euros) que la víctima tenía en el banco, dejando poco más de 20 euros en la cuenta de la misma, aprovechando la tarjeta que la mujer le había entregado para compras esenciales del hogar.. De Sousa, que ocupaba un puesto de responsabilidad en la empresa Aurum Home Care y además era la cuidadora asignada a la pensionista, utilizó la confianza depositada en ella para costearse caprichos muy alejados de las necesidades de la víctima. El listado de artículos adquiridos incluye un reloj inteligente Apple Watch, un exprimidor, una aspiradora de alta gama, cosméticos variados y hasta un pedido de 149 libras en un esablecimiento de una cadena de supermercados que contenía comida para perros.. La investigación arrancó cuando el banco alertó a la titular de los movimientos sospechosos; poco después, varios de los objetos que aparecían en los extractos fueron vistos en el interior del domicilio de la cuidadora.. De los encargos del hogar al despilfarro personal. Durante el juicio, celebrado en mayo y recogido por ITV News, la defensa trató de justificar los hechos alegando que la acusada atravesaba un momento de deterioro mental agudo y una presión económica insostenible.. De Sousa, madre de tres hijos, acumulaba deudas de alquiler cercanas a las 17.000 libras. En su comparecencia, ella misma aseguró que había realizado las compras por error, convencida de que estaba utilizando su propia tarjeta bancaria. Sin embargo, el tribunal consideró probado que existió un patrón deliberado y consciente, y emitió un veredicto de culpabilidad que la mantuvo en prisión preventiva hasta la lectura de la pena este 24 de junio.. La respuesta de la justicia y la familia. La sentencia fue acogida con alivio contenido por los allegados de la víctima, cuyo comunicado difundido por ITV News traslada una herida que deja un quebranto que va más allá de lo económico: «Si bien el resultado de hoy trae cierta medida de justicia, ninguna sentencia puede reflejar plenamente el profundo impacto que esto ha tenido en nuestra familia y la confianza que se ha perdido. Esperamos que este caso sirva como recordatorio de la importancia de proteger a las personas vulnerables y de exigir responsabilidades a quienes ocupan puestos de confianza».. La agente Jessica Brown, de la Policía de los Estados de Jersey, destacó en declaraciones recogidas por ITV News la entereza de la anciana para denunciar y declarar en el proceso. «El fraude puede tener un impacto significativo en las víctimas, causando pérdidas económicas además de considerable estrés y ansiedad», señaló, quien añadió que «esta sentencia refleja la gravedad del delito y demuestra que quienes cometen fraude deberán rendir cuentas por sus actos».
Sandra Natalie Jardim De Sousa, de 43 años, aprovechó la tarjeta que la víctima le confió para gastos domésticos y la usó para adquirir tecnología, cosméticos y comida congelada, dejando a la jubilada con solo 22 euros en su cuenta
El Tribunal Real de Jersey, dependencia de la Corona británica ubicada en el canal de la Mancha, condenó este miércoles a dos años y nueve meses de prisión a una auxiliar domiciliaria que despojó de sus ahorros a la anciana de 80 años a la que atendía. La sentencia, adelantada por ITV News, pone fin a un proceso que reveló cómo la acusada vació en apenas cinco meses los más de 8.000 libras (9.000 euros) que la víctima tenía en el banco, dejando poco más de 20 euros en la cuenta de la misma, aprovechando la tarjeta que la mujer le había entregado para compras esenciales del hogar.. De Sousa, que ocupaba un puesto de responsabilidad en la empresa Aurum Home Care y además era la cuidadora asignada a la pensionista, utilizó la confianza depositada en ella para costearse caprichos muy alejados de las necesidades de la víctima. El listado de artículos adquiridos incluye un reloj inteligente Apple Watch, un exprimidor, una aspiradora de alta gama, cosméticos variados y hasta un pedido de 149 libras en un esablecimiento de una cadena de supermercados que contenía comida para perros.. La investigación arrancó cuando el banco alertó a la titular de los movimientos sospechosos; poco después, varios de los objetos que aparecían en los extractos fueron vistos en el interior del domicilio de la cuidadora.. De los encargos del hogar al despilfarro personal. Durante el juicio, celebrado en mayo y recogido por ITV News, la defensa trató de justificar los hechos alegando que la acusada atravesaba un momento de deterioro mental agudo y una presión económica insostenible.. De Sousa, madre de tres hijos, acumulaba deudas de alquiler cercanas a las 17.000 libras. En su comparecencia, ella misma aseguró que había realizado las compras por error, convencida de que estaba utilizando su propia tarjeta bancaria. Sin embargo, el tribunal consideró probado que existió un patrón deliberado y consciente, y emitió un veredicto de culpabilidad que la mantuvo en prisión preventiva hasta la lectura de la pena este 24 de junio.. La respuesta de la justicia y la familia. La sentencia fue acogida con alivio contenido por los allegados de la víctima, cuyo comunicado difundido por ITV News traslada una herida que deja un quebranto que va más allá de lo económico: «Si bien el resultado de hoy trae cierta medida de justicia, ninguna sentencia puede reflejar plenamente el profundo impacto que esto ha tenido en nuestra familia y la confianza que se ha perdido. Esperamos que este caso sirva como recordatorio de la importancia de proteger a las personas vulnerables y de exigir responsabilidades a quienes ocupan puestos de confianza».. La agente Jessica Brown, de la Policía de los Estados de Jersey, destacó en declaraciones recogidas por ITV News la entereza de la anciana para denunciar y declarar en el proceso. «El fraude puede tener un impacto significativo en las víctimas, causando pérdidas económicas además de considerable estrés y ansiedad», señaló, quien añadió que «esta sentencia refleja la gravedad del delito y demuestra que quienes cometen fraude deberán rendir cuentas por sus actos».
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