La Audiencia Provincial de Murcia, en una sentencia que cuenta con el respaldo del fiscal, ha confirmado la sentencia del juzgado de lo Penal de esa ciudad que condenó al dueño de un coche que llevaba en el parabrisas una pegatina de la ITV falsa.. El juzgado, en la sentencia a la que ha tenido acceso EFE, declaró probado que los hechos fueron descubiertos en septiembre de 2020 por la Guardia Civil de Tráfico, cuando el vehículo se encontraba estacionado en un arcén de la autovía A-33, dentro del término municipal de Blanca.. La sentencia recogía así mismo que el acusado había sido condenado en marzo de 2014 por un juzgado de lo Penal de Albacete, entre otros, por un delito de falsificación de documentos públicos a trece meses de cárcel y multa.. En su recurso reconoció que el coche era suyo y que la pegatina correspondía a otro, pero añadió que no podía ser condenado porque no fue detenido conduciéndolo, para añadir que el delito por el que había sido sancionado castiga a quien hace uso de la pegatina falsa, no al propietario.. Además añadió que no podía ser él la persona que dejó abandonado el turismo en el lugar en el que fue encontrado, ya que se encontraba en Bilbao en busca de trabajo, por lo que descargó la responsabilidad en un compañero de piso que sería el que lo habría utilizado.. La Audiencia Provincial ha desestimado todas sus alegaciones, y en cuanto a esa última, comenta que no resulta creíble al no haber aportado dato alguno que permita su identificación.
En su recurso reconoció que el coche era suyo y que la pegatina correspondía a otro
La Audiencia Provincial de Murcia, en una sentencia que cuenta con el respaldo del fiscal, ha confirmado la sentencia del juzgado de lo Penal de esa ciudad que condenó al dueño de un coche que llevaba en el parabrisas una pegatina de la ITV falsa.. El juzgado, en la sentencia a la que ha tenido acceso EFE, declaró probado que los hechos fueron descubiertos en septiembre de 2020 por la Guardia Civil de Tráfico, cuando el vehículo se encontraba estacionado en un arcén de la autovía A-33, dentro del término municipal de Blanca.. La sentencia recogía así mismo que el acusado había sido condenado en marzo de 2014 por un juzgado de lo Penal de Albacete, entre otros, por un delito de falsificación de documentos públicos a trece meses de cárcel y multa.. En su recurso reconoció que el coche era suyo y que la pegatina correspondía a otro, pero añadió que no podía ser condenado porque no fue detenido conduciéndolo, para añadir que el delito por el que había sido sancionado castiga a quien hace uso de la pegatina falsa, no al propietario.. Además añadió que no podía ser él la persona que dejó abandonado el turismo en el lugar en el que fue encontrado, ya que se encontraba en Bilbao en busca de trabajo, por lo que descargó la responsabilidad en un compañero de piso que sería el que lo habría utilizado.. La Audiencia Provincial ha desestimado todas sus alegaciones, y en cuanto a esa última, comenta que no resulta creíble al no haber aportado dato alguno que permita su identificación.
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