La llegada del Papa León XIV a Barcelona pondrá a prueba, una vez más, la capacidad de la ciudad para absorber grandes eventos sin que su pulso diario se resienta en exceso. Diversos cortes de tráfico y restricciones de aparcamiento comenzarán ya hoy mismo en Ciutat Vella y se prolongarán durante toda la estancia del Pontífice en la capital catalana.. Las estrictas medidas de seguridad inherentes a una visita papal obligan a blindar las zonas que recorrerá el Santo Padre, quien aterrizará en Barcelona el martes por la mañana. Los perímetros cerrados afectarán principalmente al entorno de la Catedral de Barcelona y del Palacio Episcopal, donde León XIV pernoctará las dos noches de su estancia en Cataluña —la del martes y la del miércoles—, y se mantendrán hasta el jueves, cuando el Papa abandone la ciudad.. En la avenida de la Catedral, entre la plaza de Antoni Maura y la plaza Nova, quedará restringido tanto el tráfico rodado como el estacionamiento desde las 07:00 horas del lunes 8 de junio hasta las 10:00 horas del jueves 11. En el Raval, el martes 9 —día de la llegada— y el miércoles 10, se prohibirá el aparcamiento y se establecerán cortes totales de circulación con controles de acceso y regulación de peatones en las horas de mayor afluencia alrededor de la iglesia de Sant Agustí, que visitará el Papa, y de la plaza de la Gardunya.. En la montaña de Montjuïc, el aparcamiento estará vetado en las inmediaciones del Estadi Olímpic desde las 07:00 del lunes hasta las 02:00 del miércoles. Allí se celebrará el martes por la tarde la vigilia de oración, el acto más multitudinario de la visita, con 40.000 asistentes previstos. Los cortes de tráfico y los controles de acreditación en los accesos al estadio comenzarán el martes a partir de las 12:00 horas.. Pero sin duda uno de los puntos donde el impacto sobre la movilidad será mayor será el Eixample, corazón gaudiniano de Barcelona y sede de la Sagrada Familia. El miércoles se oficiarán en el templo las ceremonias centrales: la misa y la bendición de la nueva Torre de Jesús. León XIV llegará al recinto tras un trayecto de unos quince minutos en papamóvil por las calles del distrito, uno de esos momentos icónicos que quedarán en la memoria colectiva.. Durante el miércoles y la madrugada del jueves se activará un amplio perímetro de seguridad que afectará tanto a la avenida Diagonal y otros grandes ejes como a la trama secundaria de calles. En la calle Rosselló, entre la plaza del Cinc d’Oros y Lepant —por donde discurrirá el papamóvil—, y en el área comprendida entre Còrsega y València, quedarán prohibidos el aparcamiento, con controles y cortes de tráfico desde las 07:00 del miércoles 10 hasta las 02:00 del jueves 11. Esto supondrá desvíos generalizados y una notable afectación a la red de autobuses durante al menos 19 horas. A todo ello se suma el cierre completo de la estación de metro de Sagrada Familia (L2 y L5) durante toda la jornada del miércoles.. El Ayuntamiento de Barcelona ha hecho un llamamiento explícito a la ciudadanía para que planifique con antelación sus desplazamientos y priorice el uso del transporte público durante estas jornadas. El consistorio ha diseñado un dispositivo especial enfocado en la movilidad sostenible con el fin de minimizar las inevitables molestias en Ciutat Vella, Eixample y Sants-Montjuïc.. Se prevé un refuerzo excepcional en Rodalies, FGC, Metro, bus y Funicular de Montjuïc, con más personal de atención y servicios especiales, incluido un bus lanzadera hacia el Estadi Olímpic para la vigilia. Renfe incrementará las plazas en las líneas de Rodalies en más de un 35 % respecto a un fin de semana habitual, mientras que Ferrocarrils de la Generalitat (FGC) añadirá una veintena de circulaciones extras en algunas líneas.. Barcelona es una ciudad que hace tiempo que está acostumbrada a acoger grandes eventos. Ahora se prepara para acoger otra vez a un Papa, como en el pasado hizo con la presencia en sus calles de Juan Pablo II y Benedicto XVI, y lo hará con la solemnidad que merece la ocasión, aunque ello implique, durante unos días, ceder parte de su ritmo habitual al paso del Papa.. Todo ello con la conmemoración del centenario de Antoni Gaudí como telón de fondo este miércoles. Probablemente nunca el arquitecto imaginó que el Sumo Pontífice le rendiría homenaje en su templo, el mismo que ahora verá como su más alta torre queda finalmente consagrada.
La ciudad sufrirá numerosas restricciones de movilidad durante los días de la estancia de León XIV
La llegada del Papa León XIV a Barcelona pondrá a prueba, una vez más, la capacidad de la ciudad para absorber grandes eventos sin que su pulso diario se resienta en exceso. Diversos cortes de tráfico y restricciones de aparcamiento comenzarán ya hoy mismo en Ciutat Vella y se prolongarán durante toda la estancia del Pontífice en la capital catalana.. Las estrictas medidas de seguridad inherentes a una visita papal obligan a blindar las zonas que recorrerá el Santo Padre, quien aterrizará en Barcelona el martes por la mañana. Los perímetros cerrados afectarán principalmente al entorno de la Catedral de Barcelona y del Palacio Episcopal, donde León XIV pernoctará las dos noches de su estancia en Cataluña —la del martes y la del miércoles—, y se mantendrán hasta el jueves, cuando el Papa abandone la ciudad.. En la avenida de la Catedral, entre la plaza de Antoni Maura y la plaza Nova, quedará restringido tanto el tráfico rodado como el estacionamiento desde las 07:00 horas del lunes 8 de junio hasta las 10:00 horas del jueves 11. En el Raval, el martes 9 —día de la llegada— y el miércoles 10, se prohibirá el aparcamiento y se establecerán cortes totales de circulación con controles de acceso y regulación de peatones en las horas de mayor afluencia alrededor de la iglesia de Sant Agustí, que visitará el Papa, y de la plaza de la Gardunya.. En la montaña de Montjuïc, el aparcamiento estará vetado en las inmediaciones del Estadi Olímpic desde las 07:00 del lunes hasta las 02:00 del miércoles. Allí se celebrará el martes por la tarde la vigilia de oración, el acto más multitudinario de la visita, con 40.000 asistentes previstos. Los cortes de tráfico y los controles de acreditación en los accesos al estadio comenzarán el martes a partir de las 12:00 horas.. Pero sin duda uno de los puntos donde el impacto sobre la movilidad será mayor será el Eixample, corazón gaudiniano de Barcelona y sede de la Sagrada Familia. El miércoles se oficiarán en el templo las ceremonias centrales: la misa y la bendición de la nueva Torre de Jesús. León XIV llegará al recinto tras un trayecto de unos quince minutos en papamóvil por las calles del distrito, uno de esos momentos icónicos que quedarán en la memoria colectiva.. Durante el miércoles y la madrugada del jueves se activará un amplio perímetro de seguridad que afectará tanto a la avenida Diagonal y otros grandes ejes como a la trama secundaria de calles. En la calle Rosselló, entre la plaza del Cinc d’Oros y Lepant —por donde discurrirá el papamóvil—, y en el área comprendida entre Còrsega y València, quedarán prohibidos el aparcamiento, con controles y cortes de tráfico desde las 07:00 del miércoles 10 hasta las 02:00 del jueves 11. Esto supondrá desvíos generalizados y una notable afectación a la red de autobuses durante al menos 19 horas. A todo ello se suma el cierre completo de la estación de metro de Sagrada Familia (L2 y L5) durante toda la jornada del miércoles.. El Ayuntamiento de Barcelona ha hecho un llamamiento explícito a la ciudadanía para que planifique con antelación sus desplazamientos y priorice el uso del transporte público durante estas jornadas. El consistorio ha diseñado un dispositivo especial enfocado en la movilidad sostenible con el fin de minimizar las inevitables molestias en Ciutat Vella, Eixample y Sants-Montjuïc.. Se prevé un refuerzo excepcional en Rodalies, FGC, Metro, bus y Funicular de Montjuïc, con más personal de atención y servicios especiales, incluido un bus lanzadera hacia el Estadi Olímpic para la vigilia. Renfe incrementará las plazas en las líneas de Rodalies en más de un 35 % respecto a un fin de semana habitual, mientras que Ferrocarrils de la Generalitat (FGC) añadirá una veintena de circulaciones extras en algunas líneas.. Barcelona es una ciudad que hace tiempo que está acostumbrada a acoger grandes eventos. Ahora se prepara para acoger otra vez a un Papa, como en el pasado hizo con la presencia en sus calles de Juan Pablo II y Benedicto XVI, y lo hará con la solemnidad que merece la ocasión, aunque ello implique, durante unos días, ceder parte de su ritmo habitual al paso del Papa.. Todo ello con la conmemoración del centenario de Antoni Gaudí como telón de fondo este miércoles. Probablemente nunca el arquitecto imaginó que el Sumo Pontífice le rendiría homenaje en su templo, el mismo que ahora verá como su más alta torre queda finalmente consagrada.
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