Los tiempos siguen siendo la clave a la hora de valorar el impacto que la guerra en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz tendrán en la economía global y en la inversión. Charlotte Daughtrey, especialista en inversiones en renta variable de la gestora estadounidense Federated Hermes —con activos bajo gestión de 902.600 millones de dólares—, confía en que el conflicto finalice en las próximas semanas. Un cálculo que en su opinión anima a seguir invertido en el mercado y a esperar la remontada que podría traer la declaración de al menos un alto el fuego, una suerte de “rally de la paz” según Daughtrey. “Hemos visto algunas entradas de fondos de clientes en las últimas dos semanas, lo cual ha sido prometedor”, añade la gestora.. Seguir leyendo
La gestora de la firma estadounidense se muestra optimista sobre la finalización de la guerra en Irán y cree que EE UU puede soportar un par de meses de más inflación sin alzas de tipos
Los tiempos siguen siendo la clave a la hora de valorar el impacto que la guerra en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz tendrán en la economía global y en la inversión. Charlotte Daughtrey, especialista en inversiones en renta variable de la gestora estadounidense Federated Hermes —con activos bajo gestión de 902.600 millones de dólares—, confía en que el conflicto finalice en las próximas semanas. Un cálculo que en su opinión anima a seguir invertido en el mercado y a esperar la remontada que podría traer la declaración de al menos un alto el fuego, una suerte de “rally de la paz” según Daughtrey. “Hemos visto algunas entradas de fondos de clientes en las últimas dos semanas, lo cual ha sido prometedor”, añade la gestora.. Pregunta. ¿Qué análisis hace de la guerra en Irán? ¿Cómo puede afectar a la inversión?. Respuesta. Lo más importante será su duración. Los mercados suelen soportar este tipo de tensiones y escaladas geopolíticas. Necesitamos volatilidad para obtener rentabilidad, pero no saber cuánto tiempo va a durar esto añade algunos riesgos más a la ecuación. El mercado está descontando que, con suerte, será un conflicto de corta duración. Aunque ya estamos en la cuarta semana, así que potencialmente sería de corto a medio plazo.. P. ¿Qué habría que entender por medio plazo?. R. Es difícil afirmar que la situación vaya a prolongarse mucho más. El mercado podría estar descontando que, con suerte, se resuelva o al menos haya un alto el fuego a finales de abril. Como inversores nos encontramos en el lado optimista, esperando que ese sea el caso, porque los mercados pueden capear esas tensiones geopolíticas a menos que se conviertan en una desaceleración económica más prolongada. Estamos viendo cómo sube el precio del petróleo y, si se mantiene en ese nivel alto durante un periodo prolongado, tiene implicaciones más amplias en los mercados internacionales y también en los mercados estadounidenses. Se verá que eso afecta a la confianza de los consumidores de EE UU y sabemos que el 70% del PIB de Estados Unidos lo generan los consumidores. No sabemos cuándo se producirá esa resolución, porque, con suerte, si la hay, se obtendrá una especie de dividendo de la paz y podríamos ver un repunte de la renta variable.. P. Si el conflicto se prolonga hasta final de abril, ¿no será un período lo bastante prolongado como para impactar en la inflación y los tipos de interés?. R. Habrá un efecto de arrastre en la inflación. Trump siempre se ha quejado de que la Fed es muy lenta para bajar los tipos, pero eso podría resultar muy útil en este momento. La Reserva Federal puede soportar que la inflación sea un poco más alta en este momento. Dado que no recortó tipos tan pronto como bajó la inflación, también podría interpretarse que no va a elevarlos tan pronto como la inflación vuelva a subir. La Fed ha hecho tan buen trabajo tratando de controlar la inflación que deberíamos ser capaces de soportar un par de meses de mayor inflación. La economía estadounidense es una de las más resistentes del mundo. Podría soportar un poco más de subidas en los precios de la energía y de los alimentos, aunque realmente todo depende de cuánto dure esta guerra. Dado que es posible que la Fed tarde en actuar, eso podría darnos un colchón para los próximos meses si esto continúa.. Charlotte Daughtrey, gestora de Federated Hermes. Pablo Monge. P. ¿Qué previsión de tipos de interés tienen ahora para EE UU?. R. Esperaríamos que se produjeran recortes de tipos si el conflicto llegara a su fin en el próximo mes, más o menos. La rebaja sería más bien hacia la segunda mitad del año, quizá al final del último trimestre.. P. Según su análisis, ¿es momento entonces de seguir invertido, a la espera de un rally en el momento en que se reabra Ormuz?. R. Como inversor, quizá haya que buscar los aspectos positivos del entorno. Somos inversores activos. Y aunque esta crisis energética genera volatilidad, hay empresas que se van a beneficiar de ello. Habrá ganadores y perdedores. Por eso nos gustan mucho las empresas de calidad, con balances realmente sólidos, con un apalancamiento escaso o bajo, lo cual es clave, para que puedan soportar parte de ese aumento de los costes de los insumos que se producirá con el aumento de la inflación. Empresas que podrán, gracias a su posición de liderazgo, repercutir potencialmente ese coste al consumidor y seguir conservando esa cuota de mercado. El segmento de pequeña y mediana capitalización sigue siendo un lugar atractivo en el que estar, porque puedes encontrar estas empresas de alta calidad que cotizan con descuento. Y que además tienen unas expectativas de beneficios realmente sólidas.. P. Aunque el conflicto se acabe en un mes, ¿no cree que va a haber un antes y un después del cierre de Ormuz? El precio de la energía podría tardar en bajar…. R. Sí, el problema que podría hacer descarrilar la sólida trayectoria de todas las economías mundiales es que tengamos unos precios de la energía elevados y persistentes. Pero si somos capaces de salir de esto en los próximos uno o dos meses, entonces esperemos que el daño no sea demasiado duradero, que podamos ver ese rally de la paz y que la exuberancia vuelva al mercado.. P. ¿No se está subestimando la gravedad de la situación y su impacto potencial en la economía global?. R. No estamos subestimando las consecuencias ni la magnitud potencial de este conflicto. Creo que estamos tratando de ser prudentes en cuanto a nuestras exposiciones y a cómo queremos posicionarnos.. P. ¿Cómo están adaptando la cartera de inversión al nuevo escenario? ¿Han hecho algún cambio significativo?. R. En estos momentos, somos inversores claramente orientados al largo plazo. Ya habíamos elevado la exposición al sector energético, fue una casualidad, habíamos analizado que EE UU quiere aumentar la producción de petróleo y pensamos que esto era un fuerte impulso a favor. Seguimos teniendo confianza en las empresas en cartera. En empresas medianas de EE UU, tenemos una infraponderación muy, muy grande en el sector de consumo, pero eso no debería afectarnos demasiado. Encontramos empresas más interesantes dentro del sector de las tecnologías de la información y también entre las industriales.. P. El año comenzó muy prometedor para las compañías pequeñas y medianas, pero el escenario ha cambiado. ¿Qué perspectivas ve para este tipo de valores?. R. Hasta finales de febrero realmente pensamos que eran los primeros brotes, que este era el año para esas midcaps. Las empresas de mediana capitalización siguen liderando, así que todavía existe esa oportunidad, solo que depende de la duración de la guerra. Nos gustan especialmente compañías como Martin Marietta —uno de los principales proveedores estadounidenses de áridos, cemento y materiales de construcción utilizados en carreteras, puentes y proyectos de infraestructura pública—; Teradyne, que desarrolla equipos de prueba para verificar el rendimiento y la fiabilidad de los semiconductores antes de la producción en serie, o Woodward, que diseña sistemas de control avanzados para plataformas de propulsión aeroespaciales, de defensa e industriales.
Feed MRSS-S Noticias
