El Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) ha querido mostrar sus propias ‘heridas de guerra’ con las obras de las que el propio museo fue depositario durante el franquismo a través del Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional tras la Guerra Civil.. ‘Recuperado del enemigo. Los depósitos franquistas en el MNAC’ muestra el conjunto de 135 obras que hablan tanto de arte como de historia, la historia del país y también del propio museo, que con esta iniciativa realiza «un ejercicio de memoria histórica y transparencia», ha explicado el jefe de exposiciones, Eduard Vallès durante su presentación.. «Esta es una exposición incómoda e insólita», según la ha definido Gemma Domènech, del equipo de investigación del ICRPC-CERCA que ha llevado a cabo los trabajos de documentación, y comisaria de la muestra junto al también académico Eduard Caballé.. Muchas de las obras incluidas en la exposición, que se puede ver desde este jueves y hasta el 28 de junio, están colgadas en una pared transparente porque la parte de atrás de las pinturas albergaba mucha información sobre su propio recorrido.. «La expresión ‘recuperado del enemigo’, en las etiquetas de los bastidores de las obras simbolizan la instalación, ‘manu militari’, de un nuevo orden político que también se extendía en el terreno artístico y patrimonial.. El MNAC como depósito de ‘salvaguarda’. Durante la Guerra Civil, el MNAC (entonces solamente Museu d’Art de Catalunya), se convirtió en uno de los principales depósitos de salvaguarda que la Generalitat había establecido por Cataluña. Entonces, el objetivo, han rememorado, era proteger las obras amenazadas por la ola revolucionaria tras el 18 de julio de 1936.. Con la derrota republicana, esos depósitos pasarán a manos de los vencedores, que crearon el Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional tras la Guerra Civil, en el que se inscribieron el heterogéneo grupo de piezas de diversa procedencia y estilo ahora reunidas en la exposición.. Obras como ‘Cap de Crist’, atribuido a Jaume Cascalls; ‘Mujer con niños’, de Ramón Martín Durbán Bielsa; ‘Hércules’, de Aleix Clapés, o ‘Venus y Adonis’, de Pau Rigalt. Destacan asimismo un gran número de obras anónimas, incluidos óleos sobre madera de imágenes de santos que se presumen habían formado parte de la decoración de iglesias catalanas.. Algunas de las obras expuestas forman parte, asimismo, de las exhibidas en las salas del museo, como el óleo ‘Planchadora’ (1930) de Roberto Fernández Balbuena. «Esta es una muestra que cuenta una historia y que también es una historia acontecida en este mismo edificio porque la guerra también pasó por aquí», ha afirmado Vallès.. En la misma línea, la comisaria de la muestra ha querido advertir que se trata de un material «que puede resultar incómodo para algunas personas, como lo ha sido para restauradores y conservadores».. Domènech ha añadido que se ha primado en algunos casos el valor histórico a la calidad artística y que no se han restaurado los daños del paso del tiempo, como los marcos rotos, con la intención de enseñar la obra con la huella temporal y que el público vea «por todo lo que han pasado». «En definitiva, es una exposición para ver con la mente abierta», ha añadido la investigadora.. Obras restituidas. El MNAC fue depósito de emergencia tanto, primero, de la Generalitat republicana, como, después, del propio franquismo, que aseguraba en su propaganda que devolvería a sus propietarios las obras que consideraba que habían sido expropiadas durante la República, un proceso que, en la práctica, fue «muy restringido», ha contado Caballé.. «Te exigían tener un documento de propiedad, pagar todo el tiempo de depósito y, por supuesto, no iba a ser devuelto si algún familiar tenía algún lazo con el bando perdedor», ha explicado Domènech.. A partir de la década de 1990, en el MNAC se iniciaron procesos de revisión y devolución de obras depositadas por el Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional.. Hasta la fecha, han explicado, se han restituido 19 obras a sus legítimos propietarios.
Una muestra inédita reúne 135 piezas marcadas por la represión y el expolio
El Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) ha querido mostrar sus propias ‘heridas de guerra’ con las obras de las que el propio museo fue depositario durante el franquismo a través del Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional tras la Guerra Civil.. ‘Recuperado del enemigo. Los depósitos franquistas en el MNAC’ muestra el conjunto de 135 obras que hablan tanto de arte como de historia, la historia del país y también del propio museo, que con esta iniciativa realiza «un ejercicio de memoria histórica y transparencia», ha explicado el jefe de exposiciones, Eduard Vallès durante su presentación.. «Esta es una exposición incómoda e insólita», según la ha definido Gemma Domènech, del equipo de investigación del ICRPC-CERCA que ha llevado a cabo los trabajos de documentación, y comisaria de la muestra junto al también académico Eduard Caballé.. Muchas de las obras incluidas en la exposición, que se puede ver desde este jueves y hasta el 28 de junio, están colgadas en una pared transparente porque la parte de atrás de las pinturas albergaba mucha información sobre su propio recorrido.. «La expresión ‘recuperado del enemigo’, en las etiquetas de los bastidores de las obras simbolizan la instalación, ‘manu militari’, de un nuevo orden político que también se extendía en el terreno artístico y patrimonial.. El MNAC como depósito de ‘salvaguarda’. Durante la Guerra Civil, el MNAC (entonces solamente Museu d’Art de Catalunya), se convirtió en uno de los principales depósitos de salvaguarda que la Generalitat había establecido por Cataluña. Entonces, el objetivo, han rememorado, era proteger las obras amenazadas por la ola revolucionaria tras el 18 de julio de 1936.. Con la derrota republicana, esos depósitos pasarán a manos de los vencedores, que crearon el Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional tras la Guerra Civil, en el que se inscribieron el heterogéneo grupo de piezas de diversa procedencia y estilo ahora reunidas en la exposición.. Obras como ‘Cap de Crist’, atribuido a Jaume Cascalls; ‘Mujer con niños’, de Ramón Martín Durbán Bielsa; ‘Hércules’, de Aleix Clapés, o ‘Venus y Adonis’, de Pau Rigalt. Destacan asimismo un gran número de obras anónimas, incluidos óleos sobre madera de imágenes de santos que se presumen habían formado parte de la decoración de iglesias catalanas.. Algunas de las obras expuestas forman parte, asimismo, de las exhibidas en las salas del museo, como el óleo ‘Planchadora’ (1930) de Roberto Fernández Balbuena. «Esta es una muestra que cuenta una historia y que también es una historia acontecida en este mismo edificio porque la guerra también pasó por aquí», ha afirmado Vallès.. En la misma línea, la comisaria de la muestra ha querido advertir que se trata de un material «que puede resultar incómodo para algunas personas, como lo ha sido para restauradores y conservadores».. Domènech ha añadido que se ha primado en algunos casos el valor histórico a la calidad artística y que no se han restaurado los daños del paso del tiempo, como los marcos rotos, con la intención de enseñar la obra con la huella temporal y que el público vea «por todo lo que han pasado». «En definitiva, es una exposición para ver con la mente abierta», ha añadido la investigadora.. Obras restituidas. El MNAC fue depósito de emergencia tanto, primero, de la Generalitat republicana, como, después, del propio franquismo, que aseguraba en su propaganda que devolvería a sus propietarios las obras que consideraba que habían sido expropiadas durante la República, un proceso que, en la práctica, fue «muy restringido», ha contado Caballé.. «Te exigían tener un documento de propiedad, pagar todo el tiempo de depósito y, por supuesto, no iba a ser devuelto si algún familiar tenía algún lazo con el bando perdedor», ha explicado Domènech.. A partir de la década de 1990, en el MNAC se iniciaron procesos de revisión y devolución de obras depositadas por el Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional.. Hasta la fecha, han explicado, se han restituido 19 obras a sus legítimos propietarios.
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