Castilla y León se sitúa entre las comunidades autónomas con mejores indicadores de salud mental de España. La prevalencia de cuadros depresivos activos entre la población adulta alcanza el 13,22 por ciento, una cifra inferior a la media nacional, situada en el 14,62 por ciento, según los datos de la Encuesta de Salud de España 2023 analizados por Ical que precisan que su percepción de bienestar psicológico, energía, optimismo y capacidad para afrontar la vida cotidiana es algo inferior, de 73,46 puntos, ligeramente por debajo de la media nacional del 74,01. La Comunidad se sitúa por debajo de la media nacional tanto en prevalencia de depresión como en sintomatología depresiva. En concreto, el 5,54 por ciento de los castellanos y leoneses mayores de 15 años presenta un cuadro depresivo mayor y otro 7,68 por ciento otros cuadros depresivos. En conjunto, el 86,78 por ciento de la población no presenta ningún cuadro depresivo activo, frente al 85,38 por ciento de la media nacional. Con estos datos, Castilla y León se sitúa así en una posición más favorable que buena parte del país y muy alejada de los peores registros, como los de la Comunidad Valenciana, que encabeza la clasificación con una prevalencia del 27,31 por ciento de cuadros depresivos activos, más del doble que Castilla y León. También, presentan porcentajes superiores Baleares, con un 16,66 por ciento, junto a Galicia, con un 16,48 por ciento, y Madrid, con un 16,32. En el extremo opuesto aparecen Extremadura, donde la prevalencia total apenas alcanza el 7,14 por ciento; Andalucía, con un 9,8 por ciento, y Aragón, con un 10,54 por ciento, las autonomías con mejores indicadores en este apartado. Los resultados son similares cuando se analiza la severidad de la sintomatología depresiva mediante el cuestionario PHQ-8, utilizado internacionalmente para detectar síntomas compatibles con depresión. En este caso, en Castilla y León, el 73,09 por ciento de la población adulta no presenta ningún síntoma depresivo, casi tres puntos por encima de la media nacional, situada en el 70,11 por ciento. Los casos moderados, moderadamente graves y graves suman el 10,7 por ciento de la población castellana y leonesa, frente al 13,43 por ciento nacional. La diferencia es especialmente llamativa respecto a la Comunitat Valenciana, donde estas categorías alcanzan el 27,65 por ciento de la población, o Baleares, con un 15,22 por ciento. En el extremo contrario destacan Extremadura, donde el 83,49 por ciento de la población no presenta sintomatología depresiva; Andalucía, con un 77,48 por ciento, y Aragón, con un 77,34 por ciento. Bienestar emocional La encuesta incorpora además el índice WHO-5, uno de los instrumentos más utilizados para medir el bienestar emocional percibido. Este indicador no mide la presencia o ausencia de enfermedad mental, sino la percepción de bienestar psicológico, energía, optimismo y capacidad para afrontar la vida cotidiana. En este ca
El 5,54% presenta un cuadro depresivo mayor y otro 7,68% de otros tipos
Castilla y León se sitúa entre las comunidades autónomas con mejores indicadores de salud mental de España. La prevalencia de cuadros depresivos activos entre la población adulta alcanza el 13,22 por ciento, una cifra inferior a la media nacional, situada en el 14,62 por ciento, según los datos de la Encuesta de Salud de España 2023 analizados por Ical que precisan que su percepción de bienestar psicológico, energía, optimismo y capacidad para afrontar la vida cotidiana es algo inferior, de 73,46 puntos, ligeramente por debajo de la media nacional del 74,01.La Comunidad se sitúa por debajo de la media nacional tanto en prevalencia de depresión como en sintomatología depresiva. En concreto, el 5,54 por ciento de los castellanos y leoneses mayores de 15 años presenta un cuadro depresivo mayor y otro 7,68 por ciento otros cuadros depresivos. En conjunto, el 86,78 por ciento de la población no presenta ningún cuadro depresivo activo, frente al 85,38 por ciento de la media nacional.Con estos datos, Castilla y León se sitúa así en una posición más favorable que buena parte del país y muy alejada de los peores registros, como los de la Comunidad Valenciana, que encabeza la clasificación con una prevalencia del 27,31 por ciento de cuadros depresivos activos, más del doble que Castilla y León. También, presentan porcentajes superiores Baleares, con un 16,66 por ciento, junto a Galicia, con un 16,48 por ciento, y Madrid, con un 16,32.En el extremo opuesto aparecen Extremadura, donde la prevalencia total apenas alcanza el 7,14 por ciento; Andalucía, con un 9,8 por ciento, y Aragón, con un 10,54 por ciento, las autonomías con mejores indicadores en este apartado.Los resultados son similares cuando se analiza la severidad de la sintomatología depresiva mediante el cuestionario PHQ-8, utilizado internacionalmente para detectar síntomas compatibles con depresión. En este caso, en Castilla y León, el 73,09 por ciento de la población adulta no presenta ningún síntoma depresivo, casi tres puntos por encima de la media nacional, situada en el 70,11 por ciento.Los casos moderados, moderadamente graves y graves suman el 10,7 por ciento de la población castellana y leonesa, frente al 13,43 por ciento nacional. La diferencia es especialmente llamativa respecto a la Comunitat Valenciana, donde estas categorías alcanzan el 27,65 por ciento de la población, o Baleares, con un 15,22 por ciento.En el extremo contrario destacan Extremadura, donde el 83,49 por ciento de la población no presenta sintomatología depresiva; Andalucía, con un 77,48 por ciento, y Aragón, con un 77,34 por ciento.Bienestar emocionalLa encuesta incorpora además el índice WHO-5, uno de los instrumentos más utilizados para medir el bienestar emocional percibido. Este indicador no mide la presencia o ausencia de enfermedad mental, sino la percepción de bienestar psicológico, energía, optimismo y capacidad para afrontar la vida cotidiana. En este caso, Cast
Noticias de Castilla y León: última hora local en La Razón
