Carmen Arqués (Murcia, 1984), es doctora en Nutrición y Ciencia de los Alimentos y experta en Nutrición Oncológica. Carmen es una superviviente de esa enfermedad maldita llamada cáncer. Es, además, una de las 40 mujeres que han recibido asesoramiento del programa ‘Mujer +50’, que lleva a cabo la consejería de Política Social del Gobierno regional, en colaboración con la Organización Murciana de Mujeres Empresarias, Profesionales y Directivas (OMEP), para emprender, en su caso, en el mundo de la Nutrición, vinculada a los pacientes oncológicos. Se les forma en técnicas de comunicación y marketing, además de instruirlas en cómo ejecutar un proyecto de emprendimiento, que les permita desarrollarse profesionalmente.
El suyo se llama ‘Nutrición con raíz’. Quienes la conocen, dicen que su hobby es estudiar, aunque ella asegura que lo que más le gusta del mundo es pasar tiempo con su gente, sus amigos y su familia. Es también docente, divulgadora y sus pasiones son la alimentación y la promoción de hábitos saludables. Nos atiende, amablemente, en esta entrevista para LA RAZÓN para contarnos cómo es su vida como emprendedora, tras haberle ganado la batalla a la enfermedad.
Señora Arques, ¿cómo se entera usted de que tiene cáncer y cuál es su primera reacción?
Tras dar a luz a mi segundo hijo, estuve cerca de un año en revisiones por un bulto que, en un principio, parecía estar relacionado con la lactancia, pero finalmente el diagnóstico fue cáncer de mama. Recibir la noticia fue muy duro; mi primera reacción fue pensar en mis hijos y en el miedo a no poder verlos crecer. En ese momento sientes una incertidumbre muy difícil de explicar, si no se ha pasado por algo así.
¿Qué papel han jugado sus familiares y su entorno cercano a la hora de luchar contra esta enfermedad?
Han sido claves para mí. Mi pareja, mi familia y mis amigos han estado presentes en todo el proceso, acompañándome a pruebas médicas, sesiones de quimioterapia, ingresos hospitalarios y momentos especialmente difíciles. También han estado al otro lado del teléfono aquellos días en los que todo se veía más oscuro, y me siento orgullosa de la fuerza interior que he sido capaz de sacar durante todo este proceso.
¿Cómo de importante es la alimentación y el deporte para hacer frente a una enfermedad como el cáncer?
La alimentación y la actividad física no sustituyen al tratamiento médico, pero sí son un apoyo muy importante durante todo el proceso. Mantener unos hábitos saludables ayuda a tolerar mejor los tratamientos, a recuperar antes y a mejorar la calidad de vida. En mi caso, además de vivirlo como paciente, lo he vivido como profesional de la nutrición. Y eso me hizo ser aún más consciente de su importancia.
Cuando usted empezó a preocuparse por su alimentación y a adoptar hábitos saludables, ¿qué se encontró? ¿Había información al respecto?
Me encontré con que no había tanta información clara sobre nutrición en el contexto del cáncer. A pesar de tener formación en nutrición, eché en falta orientaciones concretas y basadas en evidencia científica, que ayudaran a los pacientes a saber cómo alimentarse durante el tratamiento. Esa falta de información genera mucha incertidumbre y hace que muchas personas no sepan cómo cuidarse en un momento tan delicado.
¿Cómo decide iniciar este proyecto de Alimentación y Oncología, ‘Nutrición con raíz’?
El proyecto surge de unir mi experiencia personal con el cáncer con mi trayectoria profesional en “Nutrición con Raíz”, que desarrollo junto a Javier Disabato, dietista que está centrado en la promoción de una alimentación saludable y sostenible. A partir de lo vivido, sentí la necesidad de crear una línea específica de “Nutrición oncológica”, para acompañar a otros pacientes desde la experiencia profesional y personal.
¿Cómo le han ayudado desde la consejería de Política Social a llevarlo a cabo?
He recibido apoyo a través del programa Impulsa Mujer 50+, que me ha permitido dar forma al proyecto y hacerlo crecer. Gracias a esta iniciativa, he tenido acceso a formación, asesoramiento y acompañamiento durante el proceso, algo fundamental para poder transformar una experiencia personal en una idea, que hoy se está convirtiendo en un proyecto real.
¿Qué le parece el programa +50 que impulsa el Gobierno regional con la Organización de Mujeres Empresarias?
Para mí ha significado mucho más que un programa de apoyo al emprendimiento. Ha sido una oportunidad para transformar una etapa muy difícil de mi vida en algo positivo, y para dar sentido a todo lo vivido y poder ahora ayudar a otras personas. Sentir que de una experiencia tan dura puede nacer un proyecto con el que aportar algo a los demás, es muy especial.
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Carmen Arqués (Murcia, 1984), es doctora en Nutrición y Ciencia de los Alimentos y experta en Nutrición Oncológica. Carmen es una superviviente de esa enfermedad maldita llamada cáncer. Es, además, una de las 40 mujeres que han recibido asesoramiento del programa ‘Mujer +50’, que lleva a cabo la consejería de Política Social del Gobierno regional, en colaboración con la Organización Murciana de Mujeres Empresarias, Profesionales y Directivas (OMEP), para emprender, en su caso, en el mundo de la Nutrición, vinculada a los pacientes oncológicos. Se les forma en técnicas de comunicación y marketing, además de instruirlas en cómo ejecutar un proyecto de emprendimiento, que les permita desarrollarse profesionalmente.. El suyo se llama ‘Nutrición con raíz’. Quienes la conocen, dicen que su hobby es estudiar, aunque ella asegura que lo que más le gusta del mundo es pasar tiempo con su gente, sus amigos y su familia. Es también docente, divulgadora y sus pasiones son la alimentación y la promoción de hábitos saludables. Nos atiende, amablemente, en esta entrevista para LA RAZÓN para contarnos cómo es su vida como emprendedora, tras haberle ganado la batalla a la enfermedad.. Señora Arques, ¿cómo se entera usted de que tiene cáncer y cuál es su primera reacción?. Tras dar a luz a mi segundo hijo, estuve cerca de un año en revisiones por un bulto que, en un principio, parecía estar relacionado con la lactancia, pero finalmente el diagnóstico fue cáncer de mama. Recibir la noticia fue muy duro; mi primera reacción fue pensar en mis hijos y en el miedo a no poder verlos crecer. En ese momento sientes una incertidumbre muy difícil de explicar, si no se ha pasado por algo así.. ¿Qué papel han jugado sus familiares y su entorno cercano a la hora de luchar contra esta enfermedad?. Han sido claves para mí. Mi pareja, mi familia y mis amigos han estado presentes en todo el proceso, acompañándome a pruebas médicas, sesiones de quimioterapia, ingresos hospitalarios y momentos especialmente difíciles. También han estado al otro lado del teléfono aquellos días en los que todo se veía más oscuro, y me siento orgullosa de la fuerza interior que he sido capaz de sacar durante todo este proceso.. ¿Cómo de importante es la alimentación y el deporte para hacer frente a una enfermedad como el cáncer?. La alimentación y la actividad física no sustituyen al tratamiento médico, pero sí son un apoyo muy importante durante todo el proceso. Mantener unos hábitos saludables ayuda a tolerar mejor los tratamientos, a recuperar antes y a mejorar la calidad de vida. En mi caso, además de vivirlo como paciente, lo he vivido como profesional de la nutrición. Y eso me hizo ser aún más consciente de su importancia.. Cuando usted empezó a preocuparse por su alimentación y a adoptar hábitos saludables, ¿qué se encontró? ¿Había información al respecto?. Me encontré con que no había tanta información clara sobre nutrición en el contexto del cáncer. A pesar de tener formación en nutrición, eché en falta orientaciones concretas y basadas en evidencia científica, que ayudaran a los pacientes a saber cómo alimentarse durante el tratamiento. Esa falta de información genera mucha incertidumbre y hace que muchas personas no sepan cómo cuidarse en un momento tan delicado.. ¿Cómo decide iniciar este proyecto de Alimentación y Oncología, ‘Nutrición con raíz’?. El proyecto surge de unir mi experiencia personal con el cáncer con mi trayectoria profesional en “Nutrición con Raíz”, que desarrollo junto a Javier Disabato, dietista que está centrado en la promoción de una alimentación saludable y sostenible. A partir de lo vivido, sentí la necesidad de crear una línea específica de “Nutrición oncológica”, para acompañar a otros pacientes desde la experiencia profesional y personal.. ¿Cómo le han ayudado desde la consejería de Política Social a llevarlo a cabo?. He recibido apoyo a través del programa Impulsa Mujer 50+, que me ha permitido dar forma al proyecto y hacerlo crecer. Gracias a esta iniciativa, he tenido acceso a formación, asesoramiento y acompañamiento durante el proceso, algo fundamental para poder transformar una experiencia personal en una idea, que hoy se está convirtiendo en un proyecto real.. ¿Qué le parece el programa +50 que impulsa el Gobierno regional con la Organización de Mujeres Empresarias?. Para mí ha significado mucho más que un programa de apoyo al emprendimiento. Ha sido una oportunidad para transformar una etapa muy difícil de mi vida en algo positivo, y para dar sentido a todo lo vivido y poder ahora ayudar a otras personas. Sentir que de una experiencia tan dura puede nacer un proyecto con el que aportar algo a los demás, es muy especial.
La superviviente de cáncer de mama es parte del programa «Mujer +50» para que pacientes oncológicos emprendan
