León XIV volará hasta Canarias, además de visitar a Madrid y Barcelona. Es la principal novedad que trascendió hoy después de que la cúpula de la Iglesia española participara en Roma en una reunión técnica, que adelantó LA RAZÓN, con el fin de empezar a concretar cómo se desarrollará el que será el primer viaje del Pontífice agustino.. Tal y como desveló este periódico, fue el propio Robert Prevost el que comunicó el 17 de noviembre en persona que ya tenía agendada su peregrinación a nuestro país a los obispos pertenecientes a la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española. Desde entonces, la capital española y la Ciudad Condal ya se plantearon como plazas imprescindibles. El punto de partida que animó al Papa norteamericano a dar su visto bueno es el centenario de la muerte del arquitecto Antonio Gaudí, que tendrá lugar el próximo 10 de junio, coincidiendo con el avance de su causa de beatificación y con la finalización de la torre de Jesús, la cúspide de la basílica de la Sagrada Familia, que la convierte en el templo más alto del planeta. Con ese miércoles como eje central, se da por hecho que Robert Prevost aterrizaría antes en Madrid. Amén de las celebraciones religiosas, en la Villa y Corte tendría los correspondientes encuentros institucionales con Felipe VI, como jefe de Estado, y con Pedro Sánchez, como presidente del Gobierno.. Ahora, en esta ecuación se suma un nuevo destino, como hoy se evidenció en la participación en la «cumbre» vaticana del obispo de Canarias, José Mazuelos. Junto a él, encabezaron la delegación española los cardenales de Madrid y Barcelona, José Cobo y Juan José Omella, además del arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, en calidad de presidente de la Conferencia Episcopal Española. A ellos se sumaron, por su perfil técnico, el secretario general de los obispos, César García Magán, y el vicesecretario económico, Fernando Giménez Barriocanal. En la mesa de trabajo se sentaron junto al equipo del sustituto de Secretaría de Estado, Edgar Peña Parra, cuyo cargo equivale al de ministro de la Presidencia.. «El Papa Francisco ya tenía la intención de visitar Canarias, el fenómeno migratorio es una cuestión que León XIV también ha acogido en el inicio de su Pontificado», compartió ayer el cardenal Cobo tras la reunión en un encuentro con periodistas en la Plaza de San Pedro. A la par, subrayó que «es un momento muy importante para dar a conocer ahora mismo la voz de los migrantes en España y la realidad que se invisibiliza». «Francisco lo tenía en el corazón y León XIV está acogiendo estas grandes líneas como una preocupación propia», comentó el purpurado.. En esta misma línea se expresa Mazuelos a LA RAZÓN: «León XIV viajará para poner un poco de luz y una llamada de atención sobre la cuestión migratoria desde el respeto a la dignidad de la persona». Para Mazuelos, elegir la tierra que pastorea es un gesto de «agradecimiento, consuelo y ánimo al pueblo de Canarias y a la Iglesia de Canarias por su acogida y solidaridad». Desde ahí, se muestra convencido de que el Papa denunciará a pie de cayuco que «el Atlántico no puede convertirse en un cementerio». «Por aquí no ha venido nunca ningún Papa, por lo que sí podemos decir que es algo histórico y que supone un abrazo de cariño a nuestra gente», apunta el obispo. De la misma manera, en su memoria guarda un recuerdo para Jorge Mario Bergoglio: «Edgar Peña Parra nos ha dicho que el Papa Francisco se quedó dos veces a las puertas de venir». «Estaba ya todo dispuesto, pero se puso enfermo», lamenta Mazuelos.. Más allá de la confirmación de Canarias, nadie se atreve a aventurar más detalles del viaje. «Es verdad que se han dado los primeros pasos porque esto es un proceso muy largo de acreditaciones, de peticiones, de diálogo con el Gobierno y con todas las autoridades del Estado», expresaba ayer Cobo. Sobre las necesarias gestiones con Moncloa para propiciar la visita, apuntó que «hay buenas relaciones». «Desde hace mucho tiempo España estaba necesitada y pedía continuamente que viniera el Papa. Abrir esta puerta ahora es un motivo de esperanza para todos, tanto para las autoridades civiles como para la Iglesia», añadió.. En cuanto a los pasos a seguir, el purpurado especificó que ahora «se plantea un primer borrador, una lluvia de ideas, que tiene que verlo el Santo Padre y después el Santo Padre irá ofreciendo sus matices, ya dirá exactamente con ese primer borrador qué tenemos que hacer para ponernos en marcha, porque esto es una maquinaria inmensa tanto administrativa como logística». «Espero que a lo largo de este mes ya nos pueda decir algo más concreto», apostilló, sabedor de que está «todo demasiado en el aire». Ni tan siquiera quiso pronunciar la palabra «junio»: «No podemos confirmarlo, porque también depende de lo que el Papa estime y cómo se ajusten las fechas finales, porque la agenda del Papa también es complicada». «No es que venga un vecino a visitarnos, es el Santo Padre el que viene y eso exige un tiempo de preparación para acoger», matizó sobre la envergadura de la propuesta.. Tampoco quiso hablar de otras posibles escapadas a Segovia, Valladolid o Toledo. «Todo el mundo quiere invitarle, pero es él quien tiene que ver. No podemos agotarle. Si le cansamos mucho, a lo mejor no quiere volver a España», bromeó el cardenal.
«Será importante para dar voz a los migrantes», dijo ayer el cardenal Cobo, tras la reunión de trabajo de la Iglesia española en el Vaticano que adelantó LA RAZÓN
León XIV volará hasta Canarias, además de visitar a Madrid y Barcelona. Es la principal novedad que trascendió hoy después de que la cúpula de la Iglesia española participara en Roma en una reunión técnica, que adelantó LA RAZÓN, con el fin de empezar a concretar cómo se desarrollará el que será el primer viaje del Pontífice agustino.. Tal y como desveló este periódico, fue el propio Robert Prevost el que comunicó el 17 de noviembre en persona que ya tenía agendada su peregrinación a nuestro país a los obispos pertenecientes a la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española. Desde entonces, la capital española y la Ciudad Condal ya se plantearon como plazas imprescindibles. El punto de partida que animó al Papa norteamericano a dar su visto bueno es el centenario de la muerte del arquitecto Antonio Gaudí, que tendrá lugar el próximo 10 de junio, coincidiendo con el avance de su causa de beatificación y con la finalización de la torre de Jesús, la cúspide de la basílica de la Sagrada Familia, que la convierte en el templo más alto del planeta. Con ese miércoles como eje central, se da por hecho que Robert Prevost aterrizaría antes en Madrid. Amén de las celebraciones religiosas, en la Villa y Corte tendría los correspondientes encuentros institucionales con Felipe VI, como jefe de Estado, y con Pedro Sánchez, como presidente del Gobierno.. Ahora, en esta ecuación se suma un nuevo destino, como hoy se evidenció en la participación en la «cumbre» vaticana del obispo de Canarias, José Mazuelos. Junto a él, encabezaron la delegación española los cardenales de Madrid y Barcelona, José Cobo y Juan José Omella, además del arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, en calidad de presidente de la Conferencia Episcopal Española. A ellos se sumaron, por su perfil técnico, el secretario general de los obispos, César García Magán, y el vicesecretario económico, Fernando Giménez Barriocanal. En la mesa de trabajo se sentaron junto al equipo del sustituto de Secretaría de Estado, Edgar Peña Parra, cuyo cargo equivale al de ministro de la Presidencia.. «El Papa Francisco ya tenía la intención de visitar Canarias, el fenómeno migratorio es una cuestión que León XIV también ha acogido en el inicio de su Pontificado», compartió ayer el cardenal Cobo tras la reunión en un encuentro con periodistas en la Plaza de San Pedro. A la par, subrayó que «es un momento muy importante para dar a conocer ahora mismo la voz de los migrantes en España y la realidad que se invisibiliza». «Francisco lo tenía en el corazón y León XIV está acogiendo estas grandes líneas como una preocupación propia», comentó el purpurado.. En esta misma línea se expresa Mazuelos a LA RAZÓN: «León XIV viajará para poner un poco de luz y una llamada de atención sobre la cuestión migratoria desde el respeto a la dignidad de la persona». Para Mazuelos, elegir la tierra que pastorea es un gesto de «agradecimiento, consuelo y ánimo al pueblo de Canarias y a la Iglesia de Canarias por su acogida y solidaridad». Desde ahí, se muestra convencido de que el Papa denunciará a pie de cayuco que «el Atlántico no puede convertirse en un cementerio». «Por aquí no ha venido nunca ningún Papa, por lo que sí podemos decir que es algo histórico y que supone un abrazo de cariño a nuestra gente», apunta el obispo. De la misma manera, en su memoria guarda un recuerdo para Jorge Mario Bergoglio: «Edgar Peña Parra nos ha dicho que el Papa Francisco se quedó dos veces a las puertas de venir». «Estaba ya todo dispuesto, pero se puso enfermo», lamenta Mazuelos.. Más allá de la confirmación de Canarias, nadie se atreve a aventurar más detalles del viaje. «Es verdad que se han dado los primeros pasos porque esto es un proceso muy largo de acreditaciones, de peticiones, de diálogo con el Gobierno y con todas las autoridades del Estado», expresaba ayer Cobo. Sobre las necesarias gestiones con Moncloa para propiciar la visita, apuntó que «hay buenas relaciones». «Desde hace mucho tiempo España estaba necesitada y pedía continuamente que viniera el Papa. Abrir esta puerta ahora es un motivo de esperanza para todos, tanto para las autoridades civiles como para la Iglesia», añadió.. En cuanto a los pasos a seguir, el purpurado especificó que ahora «se plantea un primer borrador, una lluvia de ideas, que tiene que verlo el Santo Padre y después el Santo Padre irá ofreciendo sus matices, ya dirá exactamente con ese primer borrador qué tenemos que hacer para ponernos en marcha, porque esto es una maquinaria inmensa tanto administrativa como logística». «Espero que a lo largo de este mes ya nos pueda decir algo más concreto», apostilló, sabedor de que está «todo demasiado en el aire». Ni tan siquiera quiso pronunciar la palabra «junio»: «No podemos confirmarlo, porque también depende de lo que el Papa estime y cómo se ajusten las fechas finales, porque la agenda del Papa también es complicada». «No es que venga un vecino a visitarnos, es el Santo Padre el que viene y eso exige un tiempo de preparación para acoger», matizó sobre la envergadura de la propuesta.. Tampoco quiso hablar de otras posibles escapadas a Segovia, Valladolid o Toledo. «Todo el mundo quiere invitarle, pero es él quien tiene que ver. No podemos agotarle. Si le cansamos mucho, a lo mejor no quiere volver a España», bromeó el cardenal.
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