Los burgaleses celebraron, este sábado 17 de enero, la Festividad de San Antón Abad, patrón de los animales, con el tradicional reparto de ‘los Titos’ en la plaza Nueva del antiguo pueblo de Gamonal, una cita declarada Fiesta de Interés Turístico de Castilla y León que volvió a congregar a cientos de personas en el barrio, que no se perdieron la celebración a pesar de la lluvia.. Los actos comenzaron a mediodía con la misa en la iglesia de Santa María la Real y Antigua de Gamonal, a la que asistió la alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, junto a varios concejales del equipo de Gobierno municipal. Finalizada la celebración religiosa, se procedió al reparto de las raciones de titos, elaboradas por la Cofradía de San Antón Abad, encargada un año más de organizar esta tradición centenaria.. En esta edición de 2026 se repartieron 20.000 raciones, preparadas con 2.100 kilos de legumbres. La elaboración del guiso se desarrolló a lo largo de toda la semana, aunque hoy sábado los cofrades comenzaron la preparación a las cinco de la madrugada para poder servir la comida tras la misa.. Paralelamente, la festividad de San Antón se celebró también en el barrio de Las Huelgas, donde tuvo lugar la misa y la tradicional bendición de animales, uno de los actos más populares vinculados a esta jornada dedicada al patrón de los animales.. La Fiesta de ‘los Titos’ cuenta con referencias documentales desde el año 1502 y perdura desde hace más de cinco siglos gracias a la labor de las cofradías de San Antón y de Nuestra Señora de Gamonal. A lo largo de su historia solo dejó de celebrarse durante la Guerra de la Independencia, las desamortizaciones de Mendizábal y Madoz y, más recientemente, en 2021, como consecuencia de la pandemia de la COVID-19.. En su origen, el guiso de titos estaba vinculado a la atención de pobres y peregrinos, aunque con el paso del tiempo es uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía popular burgalesa. La receta, que se mantiene prácticamente invariable, se elabora cada 17 de enero en grandes ollas, consolidando una de las tradiciones más arraigadas de la capital burgalesa, informa Ical.
Cientos de personas acuden a la plaza Nueva del antiguo pueblo de Gamonal para participar en una de las tradiciones más arraigadas de la capital
Los burgaleses celebraron, este sábado 17 de enero, la Festividad de San Antón Abad, patrón de los animales, con el tradicional reparto de ‘los Titos’ en la plaza Nueva del antiguo pueblo de Gamonal, una cita declarada Fiesta de Interés Turístico de Castilla y León que volvió a congregar a cientos de personas en el barrio, que no se perdieron la celebración a pesar de la lluvia.. Los actos comenzaron a mediodía con la misa en la iglesia de Santa María la Real y Antigua de Gamonal, a la que asistió la alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, junto a varios concejales del equipo de Gobierno municipal. Finalizada la celebración religiosa, se procedió al reparto de las raciones de titos, elaboradas por la Cofradía de San Antón Abad, encargada un año más de organizar esta tradición centenaria.. En esta edición de 2026 se repartieron 20.000 raciones, preparadas con 2.100 kilos de legumbres. La elaboración del guiso se desarrolló a lo largo de toda la semana, aunque hoy sábado los cofrades comenzaron la preparación a las cinco de la madrugada para poder servir la comida tras la misa.. Paralelamente, la festividad de San Antón se celebró también en el barrio de Las Huelgas, donde tuvo lugar la misa y la tradicional bendición de animales, uno de los actos más populares vinculados a esta jornada dedicada al patrón de los animales.. La Fiesta de ‘los Titos’ cuenta con referencias documentales desde el año 1502 y perdura desde hace más de cinco siglos gracias a la labor de las cofradías de San Antón y de Nuestra Señora de Gamonal. A lo largo de su historia solo dejó de celebrarse durante la Guerra de la Independencia, las desamortizaciones de Mendizábal y Madoz y, más recientemente, en 2021, como consecuencia de la pandemia de la COVID-19.. En su origen, el guiso de titos estaba vinculado a la atención de pobres y peregrinos, aunque con el paso del tiempo es uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía popular burgalesa. La receta, que se mantiene prácticamente invariable, se elabora cada 17 de enero en grandes ollas, consolidando una de las tradiciones más arraigadas de la capital burgalesa, informa Ical.
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