Primero fue una reunión institucional, a modo de toma de contacto, con uno de los actores más importantes de la Región de Murcia, como es el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (Scrats). El nuevo consejero de Agricultura, Joaquín Buendía, recibía en la consejería a su presidente, Lucas Jiménez, pocas horas después de haber aterrizado en el cargo, ya que la comunidad autónoma -y el Levante en general- se juegan mucho con el cambio en las reglas de juego de esta infraestructura hídrica esencial en el territorio. Una vez pasado el trámite de la cortesía, la de este viernes ha sido una reunión de trabajo, en la que el consejero regional ha visitado la sede del Scrats y ha conocido de primera mano la opinión de su junta de gobierno, con el objetivo de poner sobre la mesa líneas de acción conjuntas con los regantes para tratar de revertir el ‘hachazo’ al Trasvase.
El consejero de Agricultura, Joaquín Buendía, ha lamentado la postura inflexible del Gobierno de España y de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), que han dado por bueno el recorte del 50 % al Tajo-Segura, sin atender a criterios técnicos, dicen, sino políticos. El titular de Agricultura ha argumentado que en España hay agua suficiente para abastecer a todos los territorios y ha calificado como “una miseria” la que llega a la Región de Murcia. Buendía ha explicado que la comunidad es uno de los territorios más exportadores de frutas y hortalizas del país, generador de miles de puestos de trabajo y ha asegurado que “no estamos dispuestos a administrar miseria”.
A los pocos de días de estrenarse en su departamento, el consejero regional envió sendas misivas a los ministros de Agricultura y Transición Ecológica, para exhortarles a una reunión urgente para abordar la cuestión hídrica, que preocupa y mucho al Gobierno murciano. Buendía ha informado de que ya ha recibido contestación por parte del ministro de Agricultura, que está buscando un hueco en su agenda para recibir al consejero autonómico y escuchar sus reivindicaciones. Buendía ha explicado que su intención es tender puentes con el Ejecutivo nacional y ha dicho que planteará “una propuesta de paz” en materia hídrica ya que, en su opinión, en nuestro país “hay agua para todos los territorios”. En cualquier caso, el consejero regional es perfectamente consciente de cómo están las posturas de enfrentadas y ha afirmado que “vamos a estar preparados para la batalla y para la guerra”. Aún así, Buendía se ha mostrado esperanzado de que el Gobierno de Pedro Sánchez escuche las demandas hídricas de la Región, ante lo que consideran “un castigo” por parte del Ejecutivo de la nación.
Las “mentiras” del Miteco
Por su parte, el presidente del Scrats, Lucas Jiménez, ha agradecido la visita del consejero a la sede del Sindicato y, en referencia a esa propuesta que va a plantear el Gobierno regional, Jiménez ha valorado que “la cortesía política exige ese gesto de paz”. Los regantes no ocultan su preocupación por el horizonte repleto de nubarrones que se presenta, máxime cuando el fin del ciclo hidrológico culmina el año que viene, es decir, en 2027.
Lucas Jiménez se ha mostrado muy crítico con la postura del ministerio para la Transición Ecológica (Miteco) y ha calificado como “mentiras” algunas de las promesas que hizo este departamento para paliar el recorte al Tajo-Segura, como inversiones millonarias en materia de infraestructuras, o actuaciones para mejorar la salud de la cabecera del río Tajo que, según sus palabras, se han quedado en papel mojado.
“El recorte no beneficia a nadie, solo a los intereses agronómicos de la vecina Portugal”, ha expresado Jiménez, quien ha asegurado, además, que desde su organización está dispuestos a llevar la lucha
hasta el final porque todavía, ha recordado, no se han agotado todas las vías judiciales. El líder del Scrats ha trasladado que, en caso de que el Gobierno nacional no recule, no descartan recurrir a otras instancias, como el Tribunal Constitucional, o el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
Tanto el Ejecutivo regional como los regantes creen que la situación podría salvarse si hubiese un cambio de Gobierno ya que, en caso de que ganase las elecciones el Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo se ha comprometido a abordar un Plan Hidrológico Nacional, que palíe el déficit hídrico al que está abocado el Levante. Otro de los salvoconductos a los que se aferran los regantes sería que las nuevas reglas de explotación del Tajo-Segura tengan que ser aprobadas por el Congreso de los Diputados y, dada la situación de debilidad parlamentaria del Gobierno de Pedro Sánchez con sus socios, podrían no ver la luz en sede parlamentaria, lo que podría suponer la suspensión de facto de las mismas.
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Primero fue una reunión institucional, a modo de toma de contacto, con uno de los actores más importantes de la Región de Murcia, como es el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (Scrats). El nuevo consejero de Agricultura, Joaquín Buendía, recibía en la consejería a su presidente, Lucas Jiménez, pocas horas después de haber aterrizado en el cargo, ya que la comunidad autónoma -y el Levante en general- se juegan mucho con el cambio en las reglas de juego de esta infraestructura hídrica esencial en el territorio. Una vez pasado el trámite de la cortesía, la de este viernes ha sido una reunión de trabajo, en la que el consejero regional ha visitado la sede del Scrats y ha conocido de primera mano la opinión de su junta de gobierno, con el objetivo de poner sobre la mesa líneas de acción conjuntas con los regantes para tratar de revertir el ‘hachazo’ al Trasvase.. El consejero de Agricultura, Joaquín Buendía, ha lamentado la postura inflexible del Gobierno de España y de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), que han dado por bueno el recorte del 50 % al Tajo-Segura, sin atender a criterios técnicos, dicen, sino políticos. El titular de Agricultura ha argumentado que en España hay agua suficiente para abastecer a todos los territorios y ha calificado como “una miseria” la que llega a la Región de Murcia. Buendía ha explicado que la comunidad es uno de los territorios más exportadores de frutas y hortalizas del país, generador de miles de puestos de trabajo y ha asegurado que “no estamos dispuestos a administrar miseria”.. A los pocos de días de estrenarse en su departamento, el consejero regional envió sendas misivas a los ministros de Agricultura y Transición Ecológica, para exhortarles a una reunión urgente para abordar la cuestión hídrica, que preocupa y mucho al Gobierno murciano. Buendía ha informado de que ya ha recibido contestación por parte del ministro de Agricultura, que está buscando un hueco en su agenda para recibir al consejero autonómico y escuchar sus reivindicaciones. Buendía ha explicado que su intención es tender puentes con el Ejecutivo nacional y ha dicho que planteará “una propuesta de paz” en materia hídrica ya que, en su opinión, en nuestro país “hay agua para todos los territorios”. En cualquier caso, el consejero regional es perfectamente consciente de cómo están las posturas de enfrentadas y ha afirmado que “vamos a estar preparados para la batalla y para la guerra”. Aún así, Buendía se ha mostrado esperanzado de que el Gobierno de Pedro Sánchez escuche las demandas hídricas de la Región, ante lo que consideran “un castigo” por parte del Ejecutivo de la nación.. Las “mentiras” del Miteco. Por su parte, el presidente del Scrats, Lucas Jiménez, ha agradecido la visita del consejero a la sede del Sindicato y, en referencia a esa propuesta que va a plantear el Gobierno regional, Jiménez ha valorado que “la cortesía política exige ese gesto de paz”. Los regantes no ocultan su preocupación por el horizonte repleto de nubarrones que se presenta, máxime cuando el fin del ciclo hidrológico culmina el año que viene, es decir, en 2027.. Lucas Jiménez se ha mostrado muy crítico con la postura del ministerio para la Transición Ecológica (Miteco) y ha calificado como “mentiras” algunas de las promesas que hizo este departamento para paliar el recorte al Tajo-Segura, como inversiones millonarias en materia de infraestructuras, o actuaciones para mejorar la salud de la cabecera del río Tajo que, según sus palabras, se han quedado en papel mojado.. “El recorte no beneficia a nadie, solo a los intereses agronómicos de la vecina Portugal”, ha expresado Jiménez, quien ha asegurado, además, que desde su organización está dispuestos a llevar la lucha. hasta el final porque todavía, ha recordado, no se han agotado todas las vías judiciales. El líder del Scrats ha trasladado que, en caso de que el Gobierno nacional no recule, no descartan recurrir a otras instancias, como el Tribunal Constitucional, o el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.. Tanto el Ejecutivo regional como los regantes creen que la situación podría salvarse si hubiese un cambio de Gobierno ya que, en caso de que ganase las elecciones el Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo se ha comprometido a abordar un Plan Hidrológico Nacional, que palíe el déficit hídrico al que está abocado el Levante. Otro de los salvoconductos a los que se aferran los regantes sería que las nuevas reglas de explotación del Tajo-Segura tengan que ser aprobadas por el Congreso de los Diputados y, dada la situación de debilidad parlamentaria del Gobierno de Pedro Sánchez con sus socios, podrían no ver la luz en sede parlamentaria, lo que podría suponer la suspensión de facto de las mismas.
El Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura asegura que agotará la vía judicial para tratar de frenar el recorte al Trasvase que, insisten, «no beneficia a nadie»
