Aunque los expertos sanitarios ya han señalado que el brote de hantavirus nada tiene que ver con el de coronavirus, los Veintisiete se coordinan para reforzar las medidas de respuesta y prevención. Los embajadores de la Unión Europea se reunieron este miércoles por primera vez para debatir protocolos de actuación.. Según un funcionario de la Presidencia del Consejo de la UE, ya se ha activado el Dispositivo de Respuesta Política Integrada a las Crisis en su modalidad de intercambio de información “como medida de precaución”. Eso significa que, de momento, no se están impulsando acciones de emergencia completas, sino principalmente coordinando y compartiendo datos entre los Estados miembros para seguir la evolución del brote de forma unificada.. Tras la crisis derivada de la pandemia de COVID-19, la Unión diseñó un nuevo protocolo de respuesta que refuerza su capacidad de actuación ante una emergencia sanitaria mediante la designación de funcionarios que pueden actuar como coordinadores para garantizar una respuesta rápida y uniforme, además de mantener al bloque informado sobre la situación.. Precisamente la Comisión Europea presentó este miércoles su “Iniciativa de Resiliencia Sanitaria Global”, una hoja de ruta que se pondrá en marcha entre 2026 y 2027 para preparar a la Unión para responder “con mayor rapidez a las amenazas y crisis sanitarias en un mundo interconectado” y transformar el modelo de cooperación tradicional.. Esta estrategia llega en un momento crítico: la asistencia global al desarrollo sanitario se ha desplomado un 21% -pasando de 45.800 a 36.100 millones de euros entre 2024 y 2025-, por lo que el plan busca fomentar la “soberanía sanitaria” de los países socios. El objetivo central es que estas naciones dejen de depender de la ayuda externa y fortalezcan sus sistemas nacionales para que sean capaces de financiar, gestionar y suministrar sus propios servicios de salud esenciales.. “El reciente brote de hantavirus (…) nos recuerda por qué necesitamos más cooperación internacional, no menos. Mientras algunos se retiran de las organizaciones multilaterales que protegen la salud mundial, la UE está intensificando su apoyo”, dijo la alta representante para Asuntos Exteriores de la UE, Kaja Kallas.. Con una inversión que ya supera los 6.000 millones de euros, la propuesta se articula en cinco ejes estratégicos que incluyen la simplificación de una arquitectura sanitaria global hoy fragmentada y el fortalecimiento de la atención primaria como base de la resiliencia. Para que el sistema funcione con agilidad, se optimizarán las alertas tempranas mediante inteligencia artificial y vigilancia de aguas residuales, permitiendo detectar patógenos antes de que aparezcan informes clínicos. Asimismo, se impulsará la fabricación local de vacunas y fármacos en las regiones socias para evitar cuellos de botella en los suministros mundiales. Finalmente, la Comisión busca blindar la confianza en la ciencia combatiendo activamente los bulos y las campañas de desinformación extranjera.. Según el comisario europeo de Salud, Oliver Varhelyi, la iniciativa busca “ayudar a nuestros socios a prevenir y responder ante las amenazas sanitarias (…) La cooperación con socios clave sigue siendo esencial para hacer frente a los retos sanitarios mundiales comunes y para fomentar la estabilidad».
No se están impulsando acciones de emergencia completas, sino principalmente coordinando y compartiendo datos para seguir la evolución del brote de forma unificada
Aunque los expertos sanitarios ya han señalado que el brote de hantavirus nada tiene que ver con el de coronavirus, los Veintisiete se coordinan para reforzar las medidas de respuesta y prevención. Los embajadores de la Unión Europea se reunieron este miércoles por primera vez para debatir protocolos de actuación.. Según un funcionario de la Presidencia del Consejo de la UE, ya se ha activado el Dispositivo de Respuesta Política Integrada a las Crisis en su modalidad de intercambio de información “como medida de precaución”. Eso significa que, de momento, no se están impulsando acciones de emergencia completas, sino principalmente coordinando y compartiendo datos entre los Estados miembros para seguir la evolución del brote de forma unificada.. Tras la crisis derivada de la pandemia de COVID-19, la Unión diseñó un nuevo protocolo de respuesta que refuerza su capacidad de actuación ante una emergencia sanitaria mediante la designación de funcionarios que pueden actuar como coordinadores para garantizar una respuesta rápida y uniforme, además de mantener al bloque informado sobre la situación.. Precisamente la Comisión Europea presentó este miércoles su “Iniciativa de Resiliencia Sanitaria Global”, una hoja de ruta que se pondrá en marcha entre 2026 y 2027 para preparar a la Unión para responder “con mayor rapidez a las amenazas y crisis sanitarias en un mundo interconectado” y transformar el modelo de cooperación tradicional.. Esta estrategia llega en un momento crítico: la asistencia global al desarrollo sanitario se ha desplomado un 21% -pasando de 45.800 a 36.100 millones de euros entre 2024 y 2025-, por lo que el plan busca fomentar la “soberanía sanitaria” de los países socios. El objetivo central es que estas naciones dejen de depender de la ayuda externa y fortalezcan sus sistemas nacionales para que sean capaces de financiar, gestionar y suministrar sus propios servicios de salud esenciales.. “El reciente brote de hantavirus (…) nos recuerda por qué necesitamos más cooperación internacional, no menos. Mientras algunos se retiran de las organizaciones multilaterales que protegen la salud mundial, la UE está intensificando su apoyo”, dijo la alta representante para Asuntos Exteriores de la UE, Kaja Kallas.. Con una inversión que ya supera los 6.000 millones de euros, la propuesta se articula en cinco ejes estratégicos que incluyen la simplificación de una arquitectura sanitaria global hoy fragmentada y el fortalecimiento de la atención primaria como base de la resiliencia. Para que el sistema funcione con agilidad, se optimizarán las alertas tempranas mediante inteligencia artificial y vigilancia de aguas residuales, permitiendo detectar patógenos antes de que aparezcan informes clínicos. Asimismo, se impulsará la fabricación local de vacunas y fármacos en las regiones socias para evitar cuellos de botella en los suministros mundiales. Finalmente, la Comisión busca blindar la confianza en la ciencia combatiendo activamente los bulos y las campañas de desinformación extranjera.. Según el comisario europeo de Salud, Oliver Varhelyi, la iniciativa busca “ayudar a nuestros socios a prevenir y responder ante las amenazas sanitarias (…) La cooperación con socios clave sigue siendo esencial para hacer frente a los retos sanitarios mundiales comunes y para fomentar la estabilidad».
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