La presidenta del Santander, Ana Botín, comparece este viernes ante sus accionistas en su junta anual. La banquera defiende el buen momento del banco, con el objetivo de pulverizar en 2026 su propio récord de beneficios, que fijó el año pasado por encima de los 14.000 millones. Esto pese a la incertidumbre geopolítica y las consecuencias económicas que se puedan derivar de la guerra en Irán.. Seguir leyendo
El banco someterá al voto de sus accionistas la compra de Webster
La presidenta del Santander, Ana Botín, comparece este viernes ante sus accionistas en su junta anual. La banquera defiende el buen momento del banco, con el objetivo de pulverizar en 2026 su propio récord de beneficios, que fijó el año pasado por encima de los 14.000 millones. Esto pese a la incertidumbre geopolítica y las consecuencias económicas que se puedan derivar de la guerra en Irán.. “En el primer trimestre de 2026, hemos continuado con la tendencia positiva de años anteriores, creciendo en número de clientes y en ingresos, mientras que se espera que los costes caigan en euros constantes interanualmente, dando como resultado una mejora en la eficiencia de aproximadamente 250 puntos básicos. La calidad crediticia se mantiene sólida, con un coste del crédito dentro de lo previsto. Asimismo, se mantiene una sólida generación de capital en el trimestre, con una ratio CET1 que crece respecto al cierre de diciembre de 2025. En consecuencia, vamos en línea para aumentar el beneficio en 2026 con respecto al año pasado”, indica Botín en una nota de prensa difundida por el banco.. Así, la presidenta del Santander confirma las previsiones para el ejercicio. Esto es, un crecimiento de ingresos de un dígito medio, una reducción de costes, coste de riesgo estable, crecimiento del beneficio y una ratio CET 1 (que mide el capital de máxima calidad) de entre el 12,8% y el 13%. Igualmente ha reafirmado los objetivos contenidos en el plan estratégico, a cumplir hasta 2028, que presentó el mes pasado en Londres. Y que pasan por superar los 20.000 millones de euros de beneficio, una rentabilidad de más del 20% y más de 210 millones de clientes.. En este contexto, pone el acento en la inteligencia artificial, con la que el banco espera generar 1.000 millones en tres años. Y la aplicación del plan de eficiencias del banco, el llamado One Transformation.. Botín mantiene la senda de crecimiento del banco aún pese a la incertidumbre geopolítica y la guerra en Oriente Próximo. En este sentido, reconoce que el conflicto aboca al mundo a una senda de más inflación y menos crecimiento económico, si bien matiza que el impacto dependerá de su duración y de la afección sobre la capacidad de producción energética.. Pese a los vaivenes geopolíticos, Botín defiende la diversificación geográfica del grupo como un valor diferencial. “Nuestra presencia equilibrada en diferentes países y negocios mitiga sustancialmente el riesgo, al reducir la volatilidad, haciendo nuestros resultados más predecibles a lo largo del ciclo”, defiende.. En este contexto, la junta de accionistas votará la adquisición del banco estadounidense Webster por unos 10.300 millones de euros, anunciada en febrero y pendiente de cerrarse a lo largo de este año. Igualmente, la entidad en los últimos meses ha acordado la venta de su filial polaca y de TSB, el banco del Sabadell en Reino Unido. “Tras la venta de Polonia, anunciamos dos adquisiciones complementarias: TSB en el Reino Unido y Webster en Estados Unidos, ambas perfectamente alineadas con nuestra jerarquía de capital. La disciplina de capital no consiste solo en hacer más, sino en hacer aquello que genera el valor más sostenible a lo largo del tiempo. La combinación del liderazgo de Santander en financiación al consumo con la franquicia comercial de Webster y su base de depósitos de alta calidad nos convierte en un banco regional bien diversificado y nos permitirá capturar nuevas oportunidades de crecimiento y generar sinergias”, explica.. Entre otros asuntos a tratar, el banco someterá a la votación de la junta el nombramiento de Deborah Veitas, actualmente presidenta de Santander Brasil, como consejera. Y el pago de un dividendo final en efectivo de 12,5 millones. En consecuencia, el dividendo total en efectivo por acción correspondiente a 2025 será de 24 céntimos de euro, un incremento de más del 14% respecto al año anterior. La remuneración total al accionista con cargo a los resultados de 2025 será de aproximadamente 7.050 millones de euros (en torno al 50% del beneficio atribuido del grupo), repartida aproximadamente a partes iguales entre dividendos en efectivo y programas de recompra de acciones. En febrero, el banco inició una recompra de acciones de aproximadamente 5.000 millones de euros, que incluye unos 1.800 millones con cargo a los resultados del segundo semestre de 2025, así como unos 3.200 millones vinculados al exceso de capital derivado de la venta del 49% de Santander Polonia. Casi la mitad de este programa ya se ha completado.
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