El Ayuntamiento de Barcelona reducirá un 16% el número de mesas de las terrazas de la Rambla —de 382 a 322— y someterá el mobiliario de los locales a un libro de estilo común que regulará desde el color de los parasoles hasta el material de los manteles. La medida, anunciada por el alcalde Jaume Collboni, convierte el paseo en la primera Zona de Excelencia de terrazas de la ciudad y entrará plenamente en vigor en febrero de 2027, cuando está previsto que concluyan las obras de reforma.. La reducción de mesas va acompañada de una reordenación del espacio: las terrazas solo podrán ubicarse en el tramo central del paseo y entre escocells, lo que, según el consistorio, liberará un 33% más de superficie para los peatones. De los 62 locales de hostelería que tendrá la Rambla, únicamente 24 contarán con licencia de terraza. La vuelta será escalonada, a medida que el avance de las obras lo permita, y se producirá a partir del verano.. El libro de estilo, elaborado por dos asociaciones del FAD —Adi-FAD y Arquin-FAD— y consensuado con Amics de la Rambla y el Gremi de Restauració, es el instrumento central del nuevo modelo. Regula tanto los elementos básicos —parasoles, sillas y mesas— como los opcionales: muebles auxiliares, pizarras, estufas y paravientos. Los parasoles serán de gran formato, color crema y deberán mantenerse todos a la misma altura para crear un plano horizontal homogéneo a lo largo del paseo. Las sillas y mesas serán de propileno, con varios modelos posibles dentro de una gama de colores acotada; las sillas deberán tener respaldo y reposabrazos.. La normativa prohíbe expresamente la publicidad en todo el ámbito de las terrazas. Los establecimientos solo podrán identificarse con su nombre o razón social, y únicamente en dos soportes: la pizarra y las fundas textiles de las sillas. Los manteles habrán de ser de tejido liso, sin estampados, en blanco o en alguno de los colores del catálogo. Además, todo el mobiliario —excepto los parasoles, que podrán quedar plegados— deberá recogerse a diario al cierre del local.. Para tres elementos concretos —el mueble auxiliar, la pizarra y el separador—, el consistorio convocará un concurso de diseño en el marco del FAD. El objetivo es incorporar soluciones propias y con identidad local en los únicos elementos que el libro de estilo no predetermina.. Collboni subrayó que el paseo ganará en «calidad, diseño y estética», y fue explícito sobre el punto de partida: «No hace falta decir de dónde veníamos en lo que respecta a las terrazas de la Rambla, pero no volveremos». El director del Gremi de Restauració, Roger Pallarols, enmarcó el acuerdo como un «esfuerzo titánico para recuperar el corazón de la ciudad» y destacó que, ocho años después de presentarse la reforma, el consistorio haya optado por consensuar el modelo con el sector. El presidente de Amics de la Rambla, Àlex Balletbó, celebró el «buen entendimiento» entre las partes.. Las obras, que se acortaron de siete a tres años, avanzan según lo previsto. La tercera fase, en marcha desde enero, ha obligado a retirar ya las terrazas del tramo central. Su regreso se hará de forma progresiva y conforme a los nuevos criterios, con el horizonte definitivo puesto en el primer trimestre de 2027.
El consistorio declara el paseo primera Zona de Excelencia de terrazas de la ciudad, con sombrillas en crema, publicidad vetada y un concurso de diseño para tres elementos del mobiliario
El Ayuntamiento de Barcelona reducirá un 16% el número de mesas de las terrazas de la Rambla —de 382 a 322— y someterá el mobiliario de los locales a un libro de estilo común que regulará desde el color de los parasoles hasta el material de los manteles. La medida, anunciada por el alcalde Jaume Collboni, convierte el paseo en la primera Zona de Excelencia de terrazas de la ciudad y entrará plenamente en vigor en febrero de 2027, cuando está previsto que concluyan las obras de reforma.. La reducción de mesas va acompañada de una reordenación del espacio: las terrazas solo podrán ubicarse en el tramo central del paseo y entre escocells, lo que, según el consistorio, liberará un 33% más de superficie para los peatones. De los 62 locales de hostelería que tendrá la Rambla, únicamente 24 contarán con licencia de terraza. La vuelta será escalonada, a medida que el avance de las obras lo permita, y se producirá a partir del verano.. El libro de estilo, elaborado por dos asociaciones del FAD —Adi-FAD y Arquin-FAD— y consensuado con Amics de la Rambla y el Gremi de Restauració, es el instrumento central del nuevo modelo. Regula tanto los elementos básicos —parasoles, sillas y mesas— como los opcionales: muebles auxiliares, pizarras, estufas y paravientos. Los parasoles serán de gran formato, color crema y deberán mantenerse todos a la misma altura para crear un plano horizontal homogéneo a lo largo del paseo. Las sillas y mesas serán de propileno, con varios modelos posibles dentro de una gama de colores acotada; las sillas deberán tener respaldo y reposabrazos.. La normativa prohíbe expresamente la publicidad en todo el ámbito de las terrazas. Los establecimientos solo podrán identificarse con su nombre o razón social, y únicamente en dos soportes: la pizarra y las fundas textiles de las sillas. Los manteles habrán de ser de tejido liso, sin estampados, en blanco o en alguno de los colores del catálogo. Además, todo el mobiliario —excepto los parasoles, que podrán quedar plegados— deberá recogerse a diario al cierre del local.. Para tres elementos concretos —el mueble auxiliar, la pizarra y el separador—, el consistorio convocará un concurso de diseño en el marco del FAD. El objetivo es incorporar soluciones propias y con identidad local en los únicos elementos que el libro de estilo no predetermina.. Collboni subrayó que el paseo ganará en «calidad, diseño y estética», y fue explícito sobre el punto de partida: «No hace falta decir de dónde veníamos en lo que respecta a las terrazas de la Rambla, pero no volveremos». El director del Gremi de Restauració, Roger Pallarols, enmarcó el acuerdo como un «esfuerzo titánico para recuperar el corazón de la ciudad» y destacó que, ocho años después de presentarse la reforma, el consistorio haya optado por consensuar el modelo con el sector. El presidente de Amics de la Rambla, Àlex Balletbó, celebró el «buen entendimiento» entre las partes.. Las obras, que se acortaron de siete a tres años, avanzan según lo previsto. La tercera fase, en marcha desde enero, ha obligado a retirar ya las terrazas del tramo central. Su regreso se hará de forma progresiva y conforme a los nuevos criterios, con el horizonte definitivo puesto en el primer trimestre de 2027.
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