Barcelona quiere sigue poniendo freno a la masificación turística, especialmente la de los cruceros de escala que llegan a la ciudad. En este sentido, Barcelona en Comú ha anunciado esta mañana que trasladará al Parlament una enmienda para subir la tasa turística hasta 24 euros a los cruceros que atraquen en la capital catalana, una iniciativa que ERC también impulsará con una proposición propia.. Ambos grupos han confirmado que las dos propuestas cuentan ya con el apoyo del PSC en el Ayuntamiento. Sin embargo, el acuerdo parlamentario necesario para que la enmienda prospere está aún por negociar. La concejal de BComú, Carol Recio, ha detallado que el pacto se hará efectivo en la comisión de Economía y Hacienda de este miércoles, en la que previsiblemente se aprobarán una proposición de los comuns y otra de ERC para dar impulso a la medida. «Ya tenemos el compromiso de los grupos municipales de PSC y de ERC para subir este impuesto, hemos estado negociando con ellos los últimos días después de que Gemma Tarafa –portavoz de BComú– lo anunciara en Betevé», ha destacado la concejal.. Por su lado, el portavoz adjunto de ERC en el consistorio, Jordi Castellana, ha explicado en rueda de prensa que propondrán otra medida relacionada con los cruceros: establecer un «tope mensual y anual de cruceristas» que, según ellos, debería estar en los 3,5 millones al año. «Creemos que la ciudad soporta muchos impactos a causa de la actividad turística y también que los beneficios que genera esta actividad también tiene que revertir en la vida cotidiana de los barceloneses», ha valorado Castellana.. Actualmente, los cruceristas que realizan una escala de menos de 12 horas en Barcelona pagan 11 euros por la tasa turística. La cifra es el resultado de combinar el impuesto autonómico, de seis euros, y el recargo municipal, de cinco, vigentes desde el 1 de abril de 2026. El acuerdo anunciado ayer por BComú elevaría este importe hasta los 24 euros, el doble de la tasa máxima actual. Además, a este precio se le ha de sumar el impuesto sobre las estancias en establecimientos turísticos, lo que haría un total de 30 euros.. Objetivo «cero». No es la primera vez que el Ayuntamiento de Barcelona impulsa una medida en contra de los cruceros en la ciudad. En una entrevista el mes pasado en Betevé, Jaume Collboni aseguró que quieren reducir «a cero» los cruceros con escala en la ciudad. Además, el gobierno municipal y el Puerto de Barcelona llegaron en julio a un acuerdo para reducir dos de las siete terminales de cruceros que hay actualmente en la ciudad. «Hoy, por primera vez en la historia, se ponen límites a la entrada de cruceros en Barcelona», celebró entonces el alcalde en el acto de presentación del pacto.. El objetivo del acuerdo alcanzado era limitar la capacidad de pasajeros y la oferta de embarcaciones para, en definitiva, frenar el turismo masivo en Barcelona. El punto central del acuerdo pasaba por la reducción de 7 a 5 terminales de cruceros. Hasta ahora, las tres terminales podían acoger hasta 12.800 pasajeros, mientras que la nueva contará con una capacidad para 7.000 pasajeros a la vez.. Sin embargo, un estudio de la Universidad de Girona y presentado la semana pasada por la jefa de Cruceros del Puerto, Mar Pérez, concluye que los turistas que llegan a la ciudad en crucero representan únicamente el 2,5% del total.. El estudio recomienda reforzar la gobernanza turística con datos e indicadores objetivos para «priorizar las decisiones basadas en evidencia». Además, pide promover también la gestión anticipada de flujos y la planificación operativa.
BComú y ERC, con el apoyo del PSC, impulsan dos propuestas para incrementar el impuesto
Barcelona sigue poniendo freno a la masificación turística, especialmente la de los cruceros de escala que llegan a la ciudad. En este sentido, Barcelona en Comú ha anunciado esta mañana que trasladará mañana al Parlament una enmienda para subir la tasa turística hasta 24 euros a los cruceros que atraquen en la capital catalana.. Según ha confirmado la concejal de BComú, Carol Recio, la propuesta ya cuenta con el apoyo de los grupos municipales de PSC y ERC en el Ayuntamiento, un acuerdo que deberá trasladarse al Parlament para que la enmienda prospere. Recio ha detallado que el pacto se hará efectivo en la comisión de Economía y Hacienda de este miércoles, en la que previsiblemente se aprobarán una proposición de los comuns y otra de ERC para dar impulso a la medida. «Ya tenemos el compromiso de los grupos municipales de PSC y de ERC para subir este impuesto, hemos estado negociando con ellos los últimos días después de que Gemma Tarafa –portavoz de BComú– lo anunciara en Betevé», ha destacado la concejal.. Por su lado, el portavoz adjunto de ERC en el consistorio, Jordi Castellana, ha explicado en rueda de prensa que propondrán otra medida relacionada con los cruceros: establecer un «tope mensual y anual de cruceristas» que, según ellos, debería estar en los 3,5 millones al año. «Creemos que la ciudad soporta muchos impactos a causa de la actividad turística y también que los beneficios que genera esta actividad también tiene que revertir en la vida cotidiana de los barceloneses», ha valorado Castellana.. Actualmente, los cruceristas que realizan una escala de menos de 12 horas en Barcelona pagan 11 euros por la tasa turística. La cifra es el resultado de combinar el impuesto autonómico, de seis euros, y el recargo municipal, de cinco, vigentes desde el 1 de abril de 2026. El acuerdo anunciado ayer por BComú elevaría este importe hasta los 24 euros, el doble de la tasa máxima actual. Además, a este precio se le ha de sumar el impuesto sobre las estancias en establecimientos turísticos, lo que haría un total de 30 euros.. Objetivo «cero». No es la primera vez que el Ayuntamiento de Barcelona impulsa una medida en contra de los cruceros en la ciudad. En una entrevista el mes pasado en Betevé, Jaume Collboni aseguró que quieren reducir «a cero» los cruceros con escala en la ciudad. Además, el gobierno municipal y el Puerto de Barcelona llegaron en julio a un acuerdo para reducir dos de las siete terminales de cruceros que hay actualmente en la ciudad. «Hoy, por primera vez en la historia, se ponen límites a la entrada de cruceros en Barcelona», celebró entonces el alcalde en el acto de presentación del pacto.. El objetivo del acuerdo alcanzado era limitar la capacidad de pasajeros y la oferta de embarcaciones para, en definitiva, frenar el turismo masivo en Barcelona. El punto central del acuerdo pasaba por la reducción de 7 a 5 terminales de cruceros. Hasta ahora, las tres terminales podían acoger hasta 12.800 pasajeros, mientras que la nueva contará con una capacidad para 7.000 pasajeros a la vez.. Sin embargo, un estudio de la Universidad de Girona y presentado la semana pasada por la jefa de Cruceros del Puerto, Mar Pérez, concluye que los turistas que llegan a la ciudad en crucero representan únicamente el 2,5% del total.. El estudio recomienda reforzar la gobernanza turística con datos e indicadores objetivos para «priorizar las decisiones basadas en evidencia». Además, pide promover también la gestión anticipada de flujos y la planificación operativa.
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