El Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado hoy la puesta en marcha de una campaña informativa para «mejorar la imagen exterior de los establecimientos de la Rambla». Según el consistorio, durante estas últimas semanas, los equipos municipales han revisado el cumplimiento de las ordenanzas de paisaje urbano, consumo y comercio por parte de los locales en la planta baja del paseo barcelonés. El objetivo de la primera etapa de la campaña es «facilitar la adecuación voluntaria de los locales y la corrección de posibles deficiencias respecto a estas normativas». Esta primera fase es informativa, pero el Ayuntamiento ha advertido que posteriormente se llevarán a cabo «actuaciones inspectoras».. El teniente de alcalde y concejal del distrito de Ciutat Vella, Albert Batlle, ha asegurado que «esta actuación representa una nueva muestra del compromiso municipal con la transformación integral de la Rambla, con el objetivo de devolver el espacio a la ciudadanía». En concreto, ha señalado que la campaña trata de materializar que la renovación «vaya más allá de la intervención urbanística y alcance también aquellos elementos que contribuyen a la calidad e identidad del espacio público».. Inspecciones, en octubre. La fase informativa, iniciada hace unas semanas y que se prolongará hasta finales de septiembre, se centra en la prevención y en el acompañamiento a los comercios, brindándoles asesoramiento sobre la normativa e informándoles sobre las ayudas para la mejora del paisaje y para la adecuación lingüística.. La segunda fase, que se desarrollará a partir de octubre, se desplegará una campaña de inspección específica a los establecimientos que no se hayan adecuado, en los que se comprobará el cumplimiento íntegro de la normativa. Desde el inicio de la campaña, se han enviado cartas a 210 titulares de las licencias de los locales de la Rambla para informar sobre su despliegue y se han celebrado reuniones informativas con la Associació de Comerciants de la Rambla, Barcelona Oberta, el Gremi de Restauració y Amics de la Rambla.. Terrazas en la Rambla. En abril, el consistorio barcelonés informó que reducirá un 16% el número de mesas de las terrazas de la Rambla -de 382 a 322- y someterá el mobiliario de los locales a un libro de estilo común que regulará desde el color de los parasoles hasta el material de los manteles. La medida, anunciada por el alcalde Jaume Collboni, entrará plenamente en vigor en febrero de 2027, cuando está previsto que concluyan las obras de reforma. La reducción de mesas vendrá acompañada de una reordenación del espacio: las terrazas solo podrán ubicarse en el tramo central del paseo y entre escocells, lo que liberará un 33% más de superficie para los peatones. De los 62 locales de hostelería que tendrá la Rambla, únicamente 24 contarán con licencia de terraza.. La nueva normativa prohíbe expresamente la publicidad en todo el ámbito de las terrazas. Los establecimientos solo podrán identificarse con su nombre o razón social, y únicamente en dos soportes: la pizarra y las fundas textiles de las sillas. Los manteles habrán de ser de tejido liso, sin estampados, en blanco o en alguno de los colores del catálogo. Además, todo el mobiliario –excepto los parasoles– deberá recogerse a diario al cierre del local. Además, para tres elementos concretos –el mueble auxiliar, la pizarra y el separador–, el consistorio convocará un concurso de diseño en el marco del FAD.
La primera fase, que es informativa, se centra en la prevención y el asesoramiento
El Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado hoy la puesta en marcha de una campaña informativa para «mejorar la imagen exterior de los establecimientos de la Rambla». Según el consistorio, durante estas últimas semanas, los equipos municipales han revisado el cumplimiento de las ordenanzas de paisaje urbano, consumo y comercio por parte de los locales en la planta baja del paseo barcelonés. El objetivo de la primera etapa de la campaña es «facilitar la adecuación voluntaria de los locales y la corrección de posibles deficiencias respecto a estas normativas». Esta primera fase es informativa, pero el Ayuntamiento ha advertido que posteriormente se llevarán a cabo «actuaciones inspectoras».. El teniente de alcalde y concejal del distrito de Ciutat Vella, Albert Batlle, ha asegurado que «esta actuación representa una nueva muestra del compromiso municipal con la transformación integral de la Rambla, con el objetivo de devolver el espacio a la ciudadanía». En concreto, ha señalado que la campaña trata de materializar que la renovación «vaya más allá de la intervención urbanística y alcance también aquellos elementos que contribuyen a la calidad e identidad del espacio público».. Inspecciones, en octubre. La fase informativa, iniciada hace unas semanas y que se prolongará hasta finales de septiembre, se centra en la prevención y en el acompañamiento a los comercios, brindándoles asesoramiento sobre la normativa e informándoles sobre las ayudas para la mejora del paisaje y para la adecuación lingüística.. La segunda fase, que se desarrollará a partir de octubre, se desplegará una campaña de inspección específica a los establecimientos que no se hayan adecuado, en los que se comprobará el cumplimiento íntegro de la normativa. Desde el inicio de la campaña, se han enviado cartas a 210 titulares de las licencias de los locales de la Rambla para informar sobre su despliegue y se han celebrado reuniones informativas con la Associació de Comerciants de la Rambla, Barcelona Oberta, el Gremi de Restauració y Amics de la Rambla.. Terrazas en la Rambla. En abril, el consistorio barcelonés informó que reducirá un 16% el número de mesas de las terrazas de la Rambla -de 382 a 322- y someterá el mobiliario de los locales a un libro de estilo común que regulará desde el color de los parasoles hasta el material de los manteles. La medida, anunciada por el alcalde Jaume Collboni, entrará plenamente en vigor en febrero de 2027, cuando está previsto que concluyan las obras de reforma. La reducción de mesas vendrá acompañada de una reordenación del espacio: las terrazas solo podrán ubicarse en el tramo central del paseo y entre escocells, lo que liberará un 33% más de superficie para los peatones. De los 62 locales de hostelería que tendrá la Rambla, únicamente 24 contarán con licencia de terraza.. La nueva normativa prohíbe expresamente la publicidad en todo el ámbito de las terrazas. Los establecimientos solo podrán identificarse con su nombre o razón social, y únicamente en dos soportes: la pizarra y las fundas textiles de las sillas. Los manteles habrán de ser de tejido liso, sin estampados, en blanco o en alguno de los colores del catálogo. Además, todo el mobiliario –excepto los parasoles– deberá recogerse a diario al cierre del local. Además, para tres elementos concretos –el mueble auxiliar, la pizarra y el separador–, el consistorio convocará un concurso de diseño en el marco del FAD.
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