Ángeles se siente “estafada”. De un curso para otro puede acabar pagando 4.375 euros más por la educación de sus dos hijos en un colegio concertado sostenido con fondos públicos de la Comunidad de Madrid, y construido sobre una parcela del Ayuntamiento de Villalbilla. La razón es que la dirección, coincidiendo con la llegada de un grupo inversor a la propiedad del centro, ha decidido pasar de la jornada intensiva (hasta las 14.30 o 15.00) a la partida (hasta las 17.00, con dos horas en medio sin clase). Ese cambio aboca a muchas familias a tener que pagar el servicio voluntario de comedor (que sube de 170 a 218,75 euros), o, en ocasiones, el de ruta (entre 54,60 y 175 al mes). Con ello, sostienen familias afectadas, se revienta la filosofía con la que muchos padres llevaron a sus hijos al colegio El Mirador de Villalbilla (Madrid): conciliar de verdad, adaptando sus horarios laborales para comer con los niños y convivir con sus alegrías y sus penas, o con esas extraescolares que encienden pasiones; y no de mentira, dejando más horas a los niños en el colegio para poder seguir trabajando. “Estoy indignada”, resume Ángeles. “Quieren enriquecerse a base de servicios que se sacan de la manga”. Seguir leyendo
La operación con dos centros construidos sobre parcelas públicas en Villalbilla acaba en un aumento de tarifas (hasta 218,75 euros por el comedor) y un cambio de jornada que piden rectificar los padres de El Mirador
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Ángeles se siente “estafada”. De un curso para otro puede acabar pagando 4.375 euros más por la educación de sus dos hijos en un colegio concertado sostenido con fondos públicos de la Comunidad de Madrid, y construido sobre una parcela del Ayuntamiento de Villalbilla. La razón es que la dirección, coincidiendo con la llegada de un grupo inversor a la propiedad del centro, ha decidido pasar de la jornada intensiva (hasta las 14.30 o 15.00) a la partida (hasta las 17.00, con dos horas en medio sin clase). Ese cambio aboca a muchas familias a tener que pagar el servicio voluntario de comedor (que sube de 170 a 218,75 euros), o, en ocasiones, el de ruta (entre 54,60 y 175 al mes). Con ello, sostienen familias afectadas, se revienta la filosofía con la que muchos padres llevaron a sus hijos al colegio El Mirador de Villalbilla (Madrid): conciliar de verdad, adaptando sus horarios laborales para comer con los niños y convivir con sus alegrías y sus penas, o con esas extraescolares que encienden pasiones; y no de mentira, dejando más horas a los niños en el colegio para poder seguir trabajando. “Estoy indignada”, resume Ángeles. “Quieren enriquecerse a base de servicios que se sacan de la manga”. Más informaciónCorporación Financiera Azuaga sabía muy bien qué compraba cuando, entre finales de 2025 y principios de 2026, se hizo con el control de Educrea: dos colegios concertados (El Mirador y El Viso) en Villalbilla, que con 18.000 habitantes es el segundo municipio que más crece porcentualmente en población en la Comunidad de Madrid, y el tercero de España, según el Ayuntamiento. Esa operación no es un caso aislado, lo que refleja que la educación concertada es un negocio con márgenes de beneficio apetecibles. Por ejemplo, Swiss Life compró en septiembre y por 200 millones la mayoría de capital de una empresa que controla ocho concertados en la región. Sin embargo, la inversión de Villalbilla tiene un gran peso simbólico. De un lado, porque el centro de El Viso fue reactivado por el gobierno de Isabel Díaz Ayuso en 2022, tras una década en barbecho, y como pistoletazo de salida a la apuesta de volver a dedicar parcelas públicas a concertados. Del otro, porque las familias del otro centro de Educrea en el municipio (El Mirador) han recibido divididas la decisión de que la jornada de sus hijos sea partida; o que se les proponga pagar 180 euros por un “Proyecto Excelente” voluntario que surge gracias a las horas muertas que aparecen con el nuevo modelo, y que abarata el comedor hasta los 175 euros.El 97% de las familias están en contra de esos cambios, según el Ampa, que calcula que para cada alumno habría que abonar al colegio “entre 300 y 500 euros como mínimo al mes, exclusivamente para comedor y otros servicios obligatorios y/o necesarios”.La consejera de Educación, Ciencia y Universidades, Mercedes Zarzalejo, visita el instituto de FP Luis Vives de Leganés en mayo de 2025. COMUNIDAD DE MADRID
