Se terminó el campeonato y ya todo es irremediable. Para el Girona y el Mallorca, en un dramático final, para Arbeloa, Carvajal o Lewandowski, que se despiden de LaLiga. Ya no hay vuelta atrás. La clasificación de LaLiga se había decidido antes por arriba, donde el Barcelona apenas tuvo rival, pero fue el descenso el que puso drama a todo.. Girona y Mallorca. En Montilivi, el Elche hizo el trabajo más difícil que puede hacer un equipo en la última jornada: sobrevivir. Los ilicitanos llegaron a Girona con la obligación de puntuar y lo consiguieron con un empate 1-1 que les mantiene en la categoría cuando el precipicio estaba justo al lado. El Girona lo intentó, apretó, y un disparo de Lemar se estrelló en el larguero en el momento en que la remontada parecía más cerca, pero el Elche aguantó, resistió cada balón y cada centímetro, y al final el marcador no se movió. Cuatro años después de haber ascendido, el Girona regresa a Segunda División y cierra así una etapa que incluye haber competido en Europa.. El Mallorca vivió una tarde todavía más cruel, porque hizo los deberes y no le sirvió de nada. Goleó 3-0 al Real Oviedo, ya descendido y sin nada en juego, en Son Moix, y aun así bajó. El problema fue que su destino no dependía de lo que hiciera en su propio campo, sino de lo que ocurriera en otros estadios, y los números terminaron por condenarle. Acabó con 42 puntos, igual que Osasuna y Levante, pero el golaverage le resultó desfavorable y eso fue suficiente para enviarle a LaLiga Hypermotion. Cinco años después de su último descenso y apenas dos temporadas después de disputar la final de la Copa del Rey, el Mallorca vuelve a empezar desde abajo.. Getafe, a la Conference. Osasuna se salvó perdiendo. Los navarros cayeron 1-0 en el Coliseum ante el Getafe, con un gol de Luis Milla de rebote que sembró el pánico en el banquillo rojillo y entre los aficionados que seguían el partido por la radio, pero los resultados del resto de campos les dieron la permanencia. El Getafe, por su parte, aprovechó la jornada para cerrar una temporada redonda, porque además de salvarse con comodidad se clasificó para la Conference League, su primera competición europea en seis años, desde aquella memorable eliminatoria ante el Inter de Milán en la Liga Europa de 2020.. El Levante también confirmó la permanencia pese a perder 2-1 ante el Real Betis en La Cartuja, y lo hizo respaldado en las rentas que había acumulado durante las últimas semanas con tres victorias consecutivas que le dieron el colchón necesario para llegar a la última jornada con cierto margen. Los granotas sufrieron, pero el trabajo previo fue suficiente.. En Mendizorroza, el Rayo Vallecano protagonizó una de las remontadas de la jornada al voltear el marcador ante el Deportivo Alavés con un 1-2 en el que Camello y Nteka anotaron en la segunda mitad después de que Toni Martínez adelantara a los locales. La victoria fue real y el equipo de Vallecas compitió bien, pero la clasificación europea quedó fuera de su alcance porque otros equipos hicieron también los suyos.. El Celta, a Europa. El Celta de Vigo aseguró su plaza en la próxima Liga Europa y lo hizo con la ayuda de Ilaix Moriba, que anotó los únicos dos goles que marcó en toda la temporada justo cuando el equipo más los necesitaba, que es quizá la forma más valiosa que tiene un futbolista de rendir aunque su producción no sea constante. A la misma competición irá la Real Sociedad por ganar la Copa del Rey.. Y así terminó LaLiga, con el descenso del Girona y el Mallorca como protagonistas involuntarios de la última tarde, con el Elche respirando en Montilivi y con el Getafe celebrando Europa en el Coliseum. Arriba, el Barcelona se coronó sin demasiada historia porque la diferencia con el resto fue demasiado grande desde demasiado pronto, pero el drama estuvo abajo, como casi siempre, donde cada punto vale una categoría y cada larguero puede cambiar el rumbo de un club durante años.
El drama se vivió en la parte baja de la tabla, donde un gol pudo cambiarlo todo. Por arriba, todo estuvo muy claro
Se terminó el campeonato y ya todo es irremediable. Para el Girona y el Mallorca, en un dramático final, para Arbeloa, Carvajal o Lewandowski, que se despiden de LaLiga. Ya no hay vuelta atrás. La clasificación de LaLiga se había decidido antes por arriba, donde el Barcelona apenas tuvo rival, pero fue el descenso el que puso drama a todo.. Girona y Mallorca. En Montilivi, el Elche hizo el trabajo más difícil que puede hacer un equipo en la última jornada: sobrevivir. Los ilicitanos llegaron a Girona con la obligación de puntuar y lo consiguieron con un empate 1-1 que les mantiene en la categoría cuando el precipicio estaba justo al lado. El Girona lo intentó, apretó, y un disparo de Lemar se estrelló en el larguero en el momento en que la remontada parecía más cerca, pero el Elche aguantó, resistió cada balón y cada centímetro, y al final el marcador no se movió. Cuatro años después de haber ascendido, el Girona regresa a Segunda División y cierra así una etapa que incluye haber competido en Europa.. El Mallorca vivió una tarde todavía más cruel, porque hizo los deberes y no le sirvió de nada. Goleó 3-0 al Real Oviedo, ya descendido y sin nada en juego, en Son Moix, y aun así bajó. El problema fue que su destino no dependía de lo que hiciera en su propio campo, sino de lo que ocurriera en otros estadios, y los números terminaron por condenarle. Acabó con 42 puntos, igual que Osasuna y Levante, pero el golaverage le resultó desfavorable y eso fue suficiente para enviarle a LaLiga Hypermotion. Cinco años después de su último descenso y apenas dos temporadas después de disputar la final de la Copa del Rey, el Mallorca vuelve a empezar desde abajo.. Getafe, a la Conference. Osasuna se salvó perdiendo. Los navarros cayeron 1-0 en el Coliseum ante el Getafe, con un gol de Luis Milla de rebote que sembró el pánico en el banquillo rojillo y entre los aficionados que seguían el partido por la radio, pero los resultados del resto de campos les dieron la permanencia. El Getafe, por su parte, aprovechó la jornada para cerrar una temporada redonda, porque además de salvarse con comodidad se clasificó para la Conference League, su primera competición europea en seis años, desde aquella memorable eliminatoria ante el Inter de Milán en la Liga Europa de 2020.. El Levante también confirmó la permanencia pese a perder 2-1 ante el Real Betis en La Cartuja, y lo hizo respaldado en las rentas que había acumulado durante las últimas semanas con tres victorias consecutivas que le dieron el colchón necesario para llegar a la última jornada con cierto margen. Los granotas sufrieron, pero el trabajo previo fue suficiente.. En Mendizorroza, el Rayo Vallecano protagonizó una de las remontadas de la jornada al voltear el marcador ante el Deportivo Alavés con un 1-2 en el que Camello y Nteka anotaron en la segunda mitad después de que Toni Martínez adelantara a los locales. La victoria fue real y el equipo de Vallecas compitió bien, pero la clasificación europea quedó fuera de su alcance porque otros equipos hicieron también los suyos.. El Celta, a Europa. El Celta de Vigo aseguró su plaza en la próxima Liga Europa y lo hizo con la ayuda de Ilaix Moriba, que anotó los únicos dos goles que marcó en toda la temporada justo cuando el equipo más los necesitaba, que es quizá la forma más valiosa que tiene un futbolista de rendir aunque su producción no sea constante. A la misma competición irá la Real Sociedad por ganar la Copa del Rey.. Y así terminó LaLiga, con el descenso del Girona y el Mallorca como protagonistas involuntarios de la última tarde, con el Elche respirando en Montilivi y con el Getafe celebrando Europa en el Coliseum. Arriba, el Barcelona se coronó sin demasiada historia porque la diferencia con el resto fue demasiado grande desde demasiado pronto, pero el drama estuvo abajo, como casi siempre, donde cada punto vale una categoría y cada larguero puede cambiar el rumbo de un club durante años.
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