La pelea por evitar el descenso en LaLiga ha dejado de ser una cuestión reservada para los tres últimos clasificados. A falta de dos jornadas para el final de LaLiga, once equipos siguen mirando de reojo la zona roja y varios cruces directos amenazan con convertir las últimas fechas en una cadena de eliminatorias encubiertas. La clasificación aprieta desde el Sevilla, décimo con 43 puntos, hasta el Girona, penúltimo con 39, mientras el Oviedo ya aparece descolgado en el fondo. El margen entre la tranquilidad y el descenso se ha reducido tanto que una victoria cambia por completo el paisaje y una derrota puede empujar a cualquiera al borde del abismo, incluso a equipos como Athletic o Real Sociedad, por encima del Sevilla.. El miedo acecha a muchos. La fotografía actual explica el nerviosismo. Sevilla y Rayo Vallecano tienen 43 puntos; Osasuna, Valencia y Espanyol aparecen con 42; Alavés suma 40; Elche, Mallorca, Levante y Girona están con 39, aunque Girona tiene un partido pendiente y también lo tiene la Real Sociedad, prácticamente fuera de cualquier peligro. La igualdad ha convertido los porcentajes de permanencia en una herramienta casi tan consultada como la propia tabla. Según las simulaciones publicadas por MisterChip, el Elche es el equipo con más opciones de bajar, con un 45,4%, seguido muy de cerca por Levante (44,7%) y Mallorca (42,8%). El Girona, pese a tener un encuentro menos, todavía conserva un 31% de posibilidades de caer. Más arriba, Alavés alcanza el 23,9%, mientras Espanyol, Osasuna y Valencia aún no pueden considerarse salvados del todo.. La clasificación revela algo más importante que los números absolutos: nadie ha conseguido escapar definitivamente porque casi todos los aspirantes a la salvación han enlazado semanas de irregularidad. Los equipos de abajo han sumado lo suficiente para arrastrar a los de la zona media, pero no lo bastante para construir una fuga clara. Eso ha provocado que el descenso deje de medirse únicamente por la posición y empiece a depender de los enfrentamientos cruzados que quedan por delante.. Dos partidos clave. Ahí aparecen dos partidos señalados desde hace días en el calendario. El primero es el Levante-Mallorca del domingo, un duelo que puede alterar toda la parte baja. Ambos llegan igualados a 39 puntos y con porcentajes de descenso prácticamente idénticos. La presión competitiva del encuentro es evidente porque el empate sirve poco y la derrota puede resultar devastadora. El ganador obtendría algo más que tres puntos: rompería un empate directo, enviaría a un rival al borde del precipicio y afrontaría la última jornada fuera de la zona más delicada. El perdedor quedaría expuesto a depender de terceros y a jugar con el miedo instalado definitivamente.. La otra cita marcada es el Girona-Elche de la última jornada. El simple hecho de que ambos continúen tan comprometidos a dos partidos del final resume la dimensión del problema. El Girona mantiene una ligera ventaja estratégica por ese encuentro pendiente que disputa esta noche, aunque también convive con una presión diferente: sabe que tiene más oportunidades para salir, pero también más riesgo de llegar exhausto emocionalmente a la resolución del campeonato. El Elche, mientras tanto, aparece como el equipo más amenazado según las probabilidades, consecuencia de una trayectoria reciente incapaz de ofrecer estabilidad.. El caso del Mallorca resulta especialmente significativo. Hace apenas unas semanas parecía haber encontrado una línea de seguridad, pero la acumulación de resultados ajustados y la incapacidad para cerrar partidos le han devuelto al centro de la tormenta. El Levante vive algo parecido, aunque desde otro lugar emocional. Ha pasado gran parte del curso intentando escapar y ahora afronta el tramo final con la sensación de que todo se reduce a noventa minutos frente a un rival directo.. El favor del Barcelona. Más arriba, Alavés, tras ganar al Barcelona, observa la situación con una mezcla de alivio e inquietud. Sus 40 puntos le permiten mantenerse fuera de la línea inmediata de peligro, aunque el porcentaje de descenso sigue siendo alto para quien ocupa esa posición. Espanyol, Osasuna y Valencia tampoco han conseguido cerrar la permanencia porque la frontera de seguridad continúa moviéndose cada jornada. Incluso Sevilla y Rayo aparecen todavía dentro de las simulaciones, aunque con un riesgo ya casi residual. La propia existencia de esos porcentajes refleja hasta qué punto la zona baja se ha comprimido.. La noche de hoy puede modificar otra vez todos los cálculos. El partido pendiente del Girona tiene valor doble porque afecta directamente al equipo catalán y también al resto de aspirantes. Una victoria le permitiría salir de la posición crítica y alterar el equilibrio psicológico del descenso. Una derrota mantendría intacta la congestión y convertiría las dos últimas jornadas en una carrera a ciegas.
Quedan dos jornadas para el final de LaLiga y muchos equipos sienten el peligro de caer, hasta el octavo clasificado
La pelea por evitar el descenso en LaLiga ha dejado de ser una cuestión reservada para los tres últimos clasificados. A falta de dos jornadas para el final de LaLiga, once equipos siguen mirando de reojo la zona roja y varios cruces directos amenazan con convertir las últimas fechas en una cadena de eliminatorias encubiertas. La clasificación aprieta desde el Sevilla, décimo con 43 puntos, hasta el Girona, penúltimo con 39, mientras el Oviedo ya aparece descolgado en el fondo. El margen entre la tranquilidad y el descenso se ha reducido tanto que una victoria cambia por completo el paisaje y una derrota puede empujar a cualquiera al borde del abismo, incluso a equipos como Athletic o Real Sociedad, por encima del Sevilla.. El miedo acecha a muchos. La fotografía actual explica el nerviosismo. Sevilla y Rayo Vallecano tienen 43 puntos; Osasuna, Valencia y Espanyol aparecen con 42; Alavés suma 40; Elche, Mallorca, Levante y Girona están con 39, aunque Girona tiene un partido pendiente y también lo tiene la Real Sociedad, prácticamente fuera de cualquier peligro. La igualdad ha convertido los porcentajes de permanencia en una herramienta casi tan consultada como la propia tabla. Según las simulaciones publicadas por MisterChip, el Elche es el equipo con más opciones de bajar, con un 45,4%, seguido muy de cerca por Levante (44,7%) y Mallorca (42,8%). El Girona, pese a tener un encuentro menos, todavía conserva un 31% de posibilidades de caer. Más arriba, Alavés alcanza el 23,9%, mientras Espanyol, Osasuna y Valencia aún no pueden considerarse salvados del todo.. La clasificación revela algo más importante que los números absolutos: nadie ha conseguido escapar definitivamente porque casi todos los aspirantes a la salvación han enlazado semanas de irregularidad. Los equipos de abajo han sumado lo suficiente para arrastrar a los de la zona media, pero no lo bastante para construir una fuga clara. Eso ha provocado que el descenso deje de medirse únicamente por la posición y empiece a depender de los enfrentamientos cruzados que quedan por delante.. Dos partidos clave. Ahí aparecen dos partidos señalados desde hace días en el calendario. El primero es el Levante-Mallorca del domingo, un duelo que puede alterar toda la parte baja. Ambos llegan igualados a 39 puntos y con porcentajes de descenso prácticamente idénticos. La presión competitiva del encuentro es evidente porque el empate sirve poco y la derrota puede resultar devastadora. El ganador obtendría algo más que tres puntos: rompería un empate directo, enviaría a un rival al borde del precipicio y afrontaría la última jornada fuera de la zona más delicada. El perdedor quedaría expuesto a depender de terceros y a jugar con el miedo instalado definitivamente.. La otra cita marcada es el Girona-Elche de la última jornada. El simple hecho de que ambos continúen tan comprometidos a dos partidos del final resume la dimensión del problema. El Girona mantiene una ligera ventaja estratégica por ese encuentro pendiente que disputa esta noche, aunque también convive con una presión diferente: sabe que tiene más oportunidades para salir, pero también más riesgo de llegar exhausto emocionalmente a la resolución del campeonato. El Elche, mientras tanto, aparece como el equipo más amenazado según las probabilidades, consecuencia de una trayectoria reciente incapaz de ofrecer estabilidad.. El caso del Mallorca resulta especialmente significativo. Hace apenas unas semanas parecía haber encontrado una línea de seguridad, pero la acumulación de resultados ajustados y la incapacidad para cerrar partidos le han devuelto al centro de la tormenta. El Levante vive algo parecido, aunque desde otro lugar emocional. Ha pasado gran parte del curso intentando escapar y ahora afronta el tramo final con la sensación de que todo se reduce a noventa minutos frente a un rival directo.. El favor del Barcelona. Más arriba, Alavés, tras ganar al Barcelona, observa la situación con una mezcla de alivio e inquietud. Sus 40 puntos le permiten mantenerse fuera de la línea inmediata de peligro, aunque el porcentaje de descenso sigue siendo alto para quien ocupa esa posición. Espanyol, Osasuna y Valencia tampoco han conseguido cerrar la permanencia porque la frontera de seguridad continúa moviéndose cada jornada. Incluso Sevilla y Rayo aparecen todavía dentro de las simulaciones, aunque con un riesgo ya casi residual. La propia existencia de esos porcentajes refleja hasta qué punto la zona baja se ha comprimido.. La noche de hoy puede modificar otra vez todos los cálculos. El partido pendiente del Girona tiene valor doble porque afecta directamente al equipo catalán y también al resto de aspirantes. Una victoria le permitiría salir de la posición crítica y alterar el equilibrio psicológico del descenso. Una derrota mantendría intacta la congestión y convertiría las dos últimas jornadas en una carrera a ciegas.
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