Hace 13 años, una joven de Florida llamada Sara Jane Isbister se hizo viral. El motivo, su indudable belleza en un contexto poco habitual: la foto de una ficha policial. Con el transcurrir de los años, Sara fue una habitual de las comisarías por distintos delitos menores, y su sobrecogedora mirada azul clara la mantuvo en redes sociales. Pero, ¿qué fue de ella?. El diario The Sun la ha localizado a sus 34 años y por fortuna, ha dejado a un lado sus problemas con la justicia que la convirtieron en una celebridad en internet.. La primera detención de Sara Jane, cuando tenía 21 años, estuvo relacionada con conducción temeraria y con no haber pagado la multa por exceso de velocidad. Posteriormente fue detenida hasta en ocho ocasiones más por delitos menores, excepto el último, que fue por posesión de drogas.. Pero esta fama no fue agradable, ya que dice que sufrió «amenazas de muerte» y que en internet se difundieron rumores extraños sobre su pasado, como el supuesto «asesinato de su mascota».. «Estaba furiosa y disgustada. No tenía ni idea de lo mucho que esto iba a complicarme las cosas. De ahora en adelante, la gente solo me conocerá por esto. Pero luego seguí haciendo tonterías. No me di cuenta de que la gente iba a juntarlo todo y hacer artículos con ellos», dice.. Pero además, vivió consecuencias más inquietantes, como por ejemplo todas las cartas que le llegaron desde prisión. Asesinos convictos se pusieron en contacto con ella, y curiosamente, algunas de las cartas eran inesperadamente amables. «Había un asesino que, sinceramente, era muy simpático», dice Isbister.. Imagen actual de Sara Jane Isbister.LinkedIn. «Me recuerdas a mí cuando era más joven», dice que le dijo y le advirtió: «No querrás vivir esta vida mientras seas joven, simplemente sal de ella o terminarás como yo». «Incluso puso una foto suya», dice la joven. «En realidad fue bastante amable y alentador», añade.. No obstante, también recibió las cartas de un delincuente que se había obsesionado con ella y llegó a amenazarla. El acosador conocía datos personales como el nombre de su abuela, la calle donde había crecido y sus números de teléfono, tanto el antiguo como el nuevo. Según Sara, el recluso afirmó haber contratado a un investigador privado desde la cárcel para recabar la información y localizarla. «Me escribió al menos cinco cartas y luego se enfadaba mucho conmigo cuando no le respondía. Era un tipo repugnante y un bicho raro», sentencia.. Hablando sobre su pasado, Sara se describió a sí misma como una «adolescente problemática», que se vio envuelta con «malas compañías» mientras deambulaba por su juventud buscando un lugar al que pertenecer.. Pero el momento en que todo se derrumbó llegó cuando su padre, la persona más cercana a ella en el mundo, murió de cáncer. «Era como mi mejor amigo. Fue traumático para mí. Cuando mi padre falleció, simplemente ya nada me importaba», explica.. El dolor por la pérdida la llevó a las drogas y los trabajos peligrosos. Para alimentar la adicción que se había apoderado de su vida, Sara también empezó a vender drogas, una decisión que ahora considera uno de los momentos más oscuros de su historia. «Todos los problemas de mi vida se deben al consumo de drogas. De ahí nunca ha surgido nada bueno», dice.. Sara, que trabajó como stripper, afirma que la vida que lleva hoy en día es completamente distinta a la de la persona que la gente vio en aquellas fotos policiales que se hicieron virales. «Mi vida está muy lejos de eso ahora mismo. Me criaron con valores y principios morales, pero era muy rebelde», explica.. Ahora Sara se centra en su carrera artística y literaria, algo a lo que le hubiera gustado dedicar más tiempo durante su anterior época: «Era muy imprudente. Solo quería ser la más mala de las malas», concluye.
Hace 13 años, una joven de Florida llamada Sara Jane Isbister se hizo viral. El motivo, su indudable belleza en un contexto poco habitual: la foto de una ficha policial. Con el transcurrir de los años, Sara fue una habitual de las comisarías por distintos delitos menores, y su sobrecogedora mirada azul clara la mantuvo en redes sociales. Pero, ¿qué fue de ella?. El diario The Sun la ha localizado a sus 34 años y por fortuna, ha dejado a un lado sus problemas con la justicia que la convirtieron en una celebridad en internet.. La primera detención de Sara Jane, cuando tenía 21 años, estuvo relacionada con conducción temeraria y con no haber pagado la multa por exceso de velocidad. Posteriormente fue detenida hasta en ocho ocasiones más por delitos menores, excepto el último, que fue por posesión de drogas.. Pero esta fama no fue agradable, ya que dice que sufrió «amenazas de muerte» y que en internet se difundieron rumores extraños sobre su pasado, como el supuesto «asesinato de su mascota».. «Estaba furiosa y disgustada. No tenía ni idea de lo mucho que esto iba a complicarme las cosas. De ahora en adelante, la gente solo me conocerá por esto. Pero luego seguí haciendo tonterías. No me di cuenta de que la gente iba a juntarlo todo y hacer artículos con ellos», dice.. Pero además, vivió consecuencias más inquietantes, como por ejemplo todas las cartas que le llegaron desde prisión. Asesinos convictos se pusieron en contacto con ella, y curiosamente, algunas de las cartas eran inesperadamente amables. «Había un asesino que, sinceramente, era muy simpático», dice Isbister.. «Me recuerdas a mí cuando era más joven», dice que le dijo y le advirtió: «No querrás vivir esta vida mientras seas joven, simplemente sal de ella o terminarás como yo». «Incluso puso una foto suya», dice la joven. «En realidad fue bastante amable y alentador», añade.. No obstante, también recibió las cartas de un delincuente que se había obsesionado con ella y llegó a amenazarla. El acosador conocía datos personales como el nombre de su abuela, la calle donde había crecido y sus números de teléfono, tanto el antiguo como el nuevo. Según Sara, el recluso afirmó haber contratado a un investigador privado desde la cárcel para recabar la información y localizarla. «Me escribió al menos cinco cartas y luego se enfadaba mucho conmigo cuando no le respondía. Era un tipo repugnante y un bicho raro», sentencia.. Hablando sobre su pasado, Sara se describió a sí misma como una «adolescente problemática», que se vio envuelta con «malas compañías» mientras deambulaba por su juventud buscando un lugar al que pertenecer.. Pero el momento en que todo se derrumbó llegó cuando su padre, la persona más cercana a ella en el mundo, murió de cáncer. «Era como mi mejor amigo. Fue traumático para mí. Cuando mi padre falleció, simplemente ya nada me importaba», explica.. El dolor por la pérdida la llevó a las drogas y los trabajos peligrosos. Para alimentar la adicción que se había apoderado de su vida, Sara también empezó a vender drogas, una decisión que ahora considera uno de los momentos más oscuros de su historia. «Todos los problemas de mi vida se deben al consumo de drogas. De ahí nunca ha surgido nada bueno», dice.. Sara, que trabajó como stripper, afirma que la vida que lleva hoy en día es completamente distinta a la de la persona que la gente vio en aquellas fotos policiales que se hicieron virales. «Mi vida está muy lejos de eso ahora mismo. Me criaron con valores y principios morales, pero era muy rebelde», explica.. Ahora Sara se centra en su carrera artística y literaria, algo a lo que le hubiera gustado dedicar más tiempo durante su anterior época: «Era muy imprudente. Solo quería ser la más mala de las malas», concluye.
