Aunque mucha gente no la nombraría de primeras, la irlandesa Enya (nombre artístico de Eithne Pádraigín Ní Bhraonáin o Enya Patricia Brennan) es una de las artistas más exitosas de todos los tiempos: en su carrera ha vendido más de 80 millones de discos.. Su época más exitosa y prolífica fue la década de los 90, siendo considerada una de las principales estrellas de la música celta y new age. Canciones como Watermark, Caribbean Blue, Orinoco Flow, Only Time, Anywhere Is o May It Be (de la banda sonora de El Señor de los Anillos) son algunos de sus temas más famosos.. Pero a pesar de su tremendo éxito, Enya, a sus 64 años, es una mujer extremadamente reservada, con muy poca presencia pública, limitándose a las promociones de sus nuevos trabajos, como máximo.. El Daily Mail publica este domingo más detalles sobre cómo es la vida de Enya, que comenzó su carrera con el mítico grupo Clannad. Este medio británico explica que Enya no tiene pareja ni hijos, y que vive casi aislada.. La cantante reside en el impresionante castillo de Manderley (el nombre de la casa de la famosa novela gótica de Daphne du Maurier Rebecca) en Killiney, al sur de Dublín, que cuenta con unas vistas espectaculares del mar de Irlanda. La cantante compró este edificio victoriano por 3,8 millones de euros esterlinas en 1997 y actualmente vive sola, con la única compañía de sus 12 gatos.. La la última aparición pública de Enya fue en la entrega de los premios Grammy de 2017. Incluso su familia la ve muy pocas veces. Su tío, el músico Noel Duggan, declaró a The Sun en 2016: «No la vemos mucho. Vive como una reina. Es una ermitaña». Una amiga también declaró a la publicación que Enya no es «muy divertida» y que no es alguien con quien irías a tomar algo al pub.. Una fuente de la industria declara: «En todo el mundo de la música no hay nadie más exitoso de quien se sepa tan poco. No socializa, casi nunca sale de casa y sus letras no dan ninguna pista sobre su vida».. Pero ella misma se defendió en una antigua entrevista: «No es un delito grave no querer ir a discotecas», dijo. «¿Qué ha pasado con la libertad de elección? Mi elección es que después de cierto grado de promoción, siento que se vuelve muy falsa y entonces pierdo el interés», agrega.. «Cuando el álbum lleve diez meses en el mercado, la gente empezará a fijarse en mí y la verdad es que no quiero eso. Me encanta que se conozca mi música, pero no busco la fama para mí», sentenció.
Aunque mucha gente no la nombraría de primeras, la irlandesa Enya (nombre artístico de Eithne Pádraigín Ní Bhraonáin o Enya Patricia Brennan) es una de las artistas más exitosas de todos los tiempos: en su carrera ha vendido más de 80 millones de discos.. Su época más exitosa y prolífica fue la década de los 90, siendo considerada una de las principales estrellas de la música celta y new age. Canciones como Watermark, Caribbean Blue, Orinoco Flow, Only Time, Anywhere Is o May It Be (de la banda sonora de El Señor de los Anillos) son algunos de sus temas más famosos.. Pero a pesar de su tremendo éxito, Enya, a sus 64 años, es una mujer extremadamente reservada, con muy poca presencia pública, limitándose a las promociones de sus nuevos trabajos, como máximo.. El Daily Mail publica este domingo más detalles sobre cómo es la vida de Enya, que comenzó su carrera con el mítico grupo Clannad. Este medio británico explica que Enya no tiene pareja ni hijos, y que vive casi aislada.. La cantante reside en el impresionante castillo de Manderley (el nombre de la casa de la famosa novela gótica de Daphne du Maurier Rebecca) en Killiney, al sur de Dublín, que cuenta con unas vistas espectaculares del mar de Irlanda. La cantante compró este edificio victoriano por 3,8 millones de euros esterlinas en 1997 y actualmente vive sola, con la única compañía de sus 12 gatos.. La la última aparición pública de Enya fue en la entrega de los premios Grammy de 2017. Incluso su familia la ve muy pocas veces. Su tío, el músico Noel Duggan, declaró a The Sun en 2016: «No la vemos mucho. Vive como una reina. Es una ermitaña». Una amiga también declaró a la publicación que Enya no es «muy divertida» y que no es alguien con quien irías a tomar algo al pub.. Una fuente de la industria declara: «En todo el mundo de la música no hay nadie más exitoso de quien se sepa tan poco. No socializa, casi nunca sale de casa y sus letras no dan ninguna pista sobre su vida».. Pero ella misma se defendió en una antigua entrevista: «No es un delito grave no querer ir a discotecas», dijo. «¿Qué ha pasado con la libertad de elección? Mi elección es que después de cierto grado de promoción, siento que se vuelve muy falsa y entonces pierdo el interés», agrega.. «Cuando el álbum lleve diez meses en el mercado, la gente empezará a fijarse en mí y la verdad es que no quiero eso. Me encanta que se conozca mi música, pero no busco la fama para mí», sentenció.
