En un momento en el que la mayoría de barcos evitan una de las rutas marítimas más vigiladas del mundo, un superyate de lujo ha hecho justo lo contrario: cruzarla sin problema. El protagonista es el Nord, una embarcación valorada en más de 500 millones de dólares que ha logrado atravesar el estratégico estrecho de Ormuz en plena tensión geopolítica.. Mientras el tráfico marítimo se ha reducido drásticamente por el conflicto en la región, este exclusivo yate ha seguido su ruta desde Dubái hasta Mascate, en Omán, convirtiéndose en una excepción que ha despertado preguntas.. El yate partió de Dubái tras completar labores de mantenimiento y, en cuestión de horas, cruzó el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético mundial. Lo llamativo no es solo el trayecto, sino el contexto, y es que, tanto Irán como los Estados Unidos mantienen restricciones en la zona.. A pesar de ello, ninguna de las dos potencias habría impedido el paso del Nord. La razón principal es que se trata de una embarcación civil que no hizo escala en puertos iraníes ni mantiene vínculos operativos con el país. Este movimiento lo convierte en uno de los pocos barcos privados que han logrado atravesar el estrecho desde el inicio de la escalada militar.. Por qué el estrecho de Ormuz es clave. El estrecho de Ormuz no es una ruta cualquiera, por este paso marítimo circula habitualmente casi el 20% del petróleo y gas natural que se transporta a nivel global. Cualquier alteración en su funcionamiento tiene impacto directo en los mercados energéticos.. Desde el inicio del conflicto, el número de embarcaciones que lo cruzan ha reducido significativamente. De más de un centenar de tránsitos diarios, ahora solo lo hacen unos pocos buques (la mayoría comerciales y en condiciones muy específicas).. Cómo es el Nord, el yate del magnate ruso. El Nord no es solo un yate, es una mansión flotante. Con 142 metros de eslora y varias cubiertas, está considerado uno de los superyates más grandes y exclusivos del mundo. Entre sus características, destacan:. Dos helipuertos.. Piscina de gran tamaño en la cubierta.. Gimnasio, spa y cine privado.. Submarino propio.. Capacidad para decenas de pasajeros y tripulación.. Lo construyó el astillero alemán Lürssen, el Nord combina tecnología avanzada con un nivel de lujo extremo que lo sitúa en la élite de embarcaciones privadas.. Quién es el magnate ruso, Alexéi Mordashov. Detrás del superyate, está el multimillonario ruso Alexéi Mordashov, uno de los empresarios más influyentes del país y estrechamente vinculado al presidente Vladimir Putin.. Mordashov ha construido su fortuna a través de la compañía siderúrgica Severstal, consolidándose como una de las mayores fortunas de Rusia, con un patrimonio estimado en decenas de miles de millones de dólares. No obstante, no figura oficialmente como propietario del yate, aun asi, los registros lo vinculan a una empresa relacionada con su entorno familiar.. Más allá del lujo o la curiosidad, el paso del Nord refleja que incluso en escenarios de alta tensión internacional, existen excepciones que muestran los límites de los bloqueos.. El estrecho de Ormuz sigue siendo un punto caliente en la geopolítica mundial actual, y en medio de ello, un yate de 500 millones de dólares ha conseguido lo que casi nadie logra y es pasar sin ser detenido.
En un momento en el que la mayoría de barcos evitan una de las rutas marítimas más vigiladas del mundo, un superyate de lujo ha hecho justo lo contrario: cruzarla sin problema. El protagonista es el Nord, una embarcación valorada en más de 500 millones de dólares que ha logrado atravesar el estratégico estrecho de Ormuz en plena tensión geopolítica.. Mientras el tráfico marítimo se ha reducido drásticamente por el conflicto en la región, este exclusivo yate ha seguido su ruta desde Dubái hasta Mascate, en Omán, convirtiéndose en una excepción que ha despertado preguntas.. El yate partió de Dubái tras completar labores de mantenimiento y, en cuestión de horas, cruzó el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético mundial. Lo llamativo no es solo el trayecto, sino el contexto, y es que, tanto Irán como los Estados Unidos mantienen restricciones en la zona.. A pesar de ello, ninguna de las dos potencias habría impedido el paso del Nord. La razón principal es que se trata de una embarcación civil que no hizo escala en puertos iraníes ni mantiene vínculos operativos con el país. Este movimiento lo convierte en uno de los pocos barcos privados que han logrado atravesar el estrecho desde el inicio de la escalada militar.. Por qué el estrecho de Ormuz es clave. El estrecho de Ormuz no es una ruta cualquiera, por este paso marítimo circula habitualmente casi el 20% del petróleo y gas natural que se transporta a nivel global. Cualquier alteración en su funcionamiento tiene impacto directo en los mercados energéticos.. Desde el inicio del conflicto, el número de embarcaciones que lo cruzan ha reducido significativamente. De más de un centenar de tránsitos diarios, ahora solo lo hacen unos pocos buques (la mayoría comerciales y en condiciones muy específicas).. Cómo es el Nord, el yate del magnate ruso. El Nord no es solo un yate, es una mansión flotante. Con 142 metros de eslora y varias cubiertas, está considerado uno de los superyates más grandes y exclusivos del mundo. Entre sus características, destacan:. Dos helipuertos.. Piscina de gran tamaño en la cubierta.. Gimnasio, spa y cine privado.. Submarino propio.. Capacidad para decenas de pasajeros y tripulación.. Lo construyó el astillero alemán Lürssen, el Nord combina tecnología avanzada con un nivel de lujo extremo que lo sitúa en la élite de embarcaciones privadas.. Quién es el magnate ruso, Alexéi Mordashov. Detrás del superyate, está el multimillonario ruso Alexéi Mordashov, uno de los empresarios más influyentes del país y estrechamente vinculado al presidente Vladimir Putin.. Mordashov ha construido su fortuna a través de la compañía siderúrgica Severstal, consolidándose como una de las mayores fortunas de Rusia, con un patrimonio estimado en decenas de miles de millones de dólares. No obstante, no figura oficialmente como propietario del yate, aun asi, los registros lo vinculan a una empresa relacionada con su entorno familiar.. Más allá del lujo o la curiosidad, el paso del Nord refleja que incluso en escenarios de alta tensión internacional, existen excepciones que muestran los límites de los bloqueos.. El estrecho de Ormuz sigue siendo un punto caliente en la geopolítica mundial actual, y en medio de ello, un yate de 500 millones de dólares ha conseguido lo que casi nadie logra y es pasar sin ser detenido.
Mientras el tráfico marítimo se ha reducido por el conflicto en la región, este exclusivo yate ha seguido su ruta convirtiéndose en una excepción que ha despertado preguntas
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