Oreshnik, el nuevo misil hipersónico que Rusia ya probó en Ucrania a finales de 2024, está a punto de entrar en servicio. El presidente ruso, Vladímir Putin, anunció el 17 de diciembre que el arma con capacidad nuclear entrará en servicio de combate antes de que finalice 2025, lo que es ya mismo, según ha informado la agencia rusa TASS.. El sistema Oreshnik es la plataforma móvil terrestre de misiles balísticos hipersónicos más avanzada de Rusia hasta la fecha y está diseñada para ejecutar ataques precisos y devastadores dentro del territorio europeo en menos de 20 minutos. Putin ha descrito el Oreshnik como un ‘meteorito guiado con precisión’, destacando su capacidad para destruir hasta objetivos profundamente enterrados, alcanzar velocidades de Mach 10 (12.350 km/h) e impactar a una temperatura cercana a los 4.000 C.. El desarrollo del Oreshnik comenzó en 2023 con el objetivo de adelantarse a los sistemas occidentales de defensa antimisiles. A diferencia de plataformas más antiguas como Iskander o Tochka, el Oreshnik no es una modernización, sino una arquitectura de armas completamente nueva dotada de guiado avanzado, propulsión de alto empuje y ojivas sofisticadas resistentes a contramedidas.. Aunque las especificaciones exactas son secretas, las autoridades rusas han difundido algunos detalles. El misil es móvil por carretera, lo que dificulta su detección y destrucción preventiva. Con un alcance de hasta 5.500 kilómetros y una capacidad de carga de 1,5 toneladas, el Oreshnik puede atacar desde el interior del territorio ruso prácticamente cualquier nodo estratégico en Europa. Puede transportar ojivas convencionales o nucleares, en este último caso con una capacidad de hasta 900 kilotones, equivalentes a 45 bombas de Hiroshima.. El Gobierno ruso afirmó el año pasado que Oreshnik podría alcanzar el cuartel general militar de la OTAN en Bruselas desde el polígono de pruebas de Kapustin Yar en solo 17 minutos; la base aérea de Ramstein, en Alemania, en 15; y la base antimisiles de Redzikowo, en Polonia, en 11.. El debut en combate del Oreshnik tuvo lugar el 21 de noviembre de 2024, cuando atacó la planta de defensa Yuzhmash en Dnipró, Ucrania, un objetivo estratégico dentro de la infraestructura de producción de misiles de Kiev. El ataque, realizado con una carga convencional, fue presentado por el Kremlin como represalia a los realizados por Ucrania con misiles de largo alcance suministrados por Estados Unidos y el Reino Unido dentro del territorio ruso.. Cada Oreshnik, que significa ‘avellano’ en ruso, se lanza desde vehículos de alta movilidad con múltiples ejes como el camión MZKT-79291. El arma tiene una longitud estimada de entre 15 y 18,5 metros, un diámetro de 1,86 metros, pesa 30 toneladas y ha sido desarrollado por el Instituto Moscovita de Tecnología Térmica (MITT).. El misil utiliza sistemas de guiado inercial y por satélite y cuenta con una precisión de error circular probable (CEP) de entre 10 y 20 metros, lo que le permite alcanzar con precisión objetivos estratégicos de alto valor.. Su carga útil puede incluir 6 vehículos de reentrada múltiple (MRV), equipados con submuniciones, o un único vehículo de reentrada maniobrable (MaRV), lo que mejora su capacidad de penetración frente a sistemas de defensa antimisiles.. Analistas rusos y occidentales destacan su flexibilidad operativa gracias a su movilidad y breve fase de vuelo activo, lo que reduce su exposición a la interceptación antimisiles. Estas características permiten desplegar el Oreshnik en ubicaciones variadas minimizando su detección por satélites o medios técnicos. Moscú lo ha calificado directamente como ‘indetectable’.. Además de su despliegue en territorio ruso, el Oreshnik también lo ha hecho en Bielorrusia. Según Reuters, el presidente Alexandr Lukashenko ha confirmado este jueves que el sistema ha llegado a Bielorrusia y ‘entra en servicio’, sin precisar cuántas unidades. Allí operan bajo mando ruso, pero con decisiones de asignación de objetivos discutidas conjuntamente con Bielorrusia, según recoge Defense News. Este movimiento podría acortar drásticamente los tiempos de vuelo de los misiles hacia capitales europeas.
El presidente ruso ha descrito el arma, que puede alcanzar cualquier lugar de Europa en 20 minutos, como un ‘meteorito guiado con precisión’
Oreshnik, el nuevo misil hipersónico que Rusia ya probó en Ucrania a finales de 2024, está a punto de entrar en servicio. El presidente ruso, Vladímir Putin, anunció el 17 de diciembre que el arma con capacidad nuclear entrará en servicio de combate antes de que finalice 2025, lo que es ya mismo, según ha informado la agencia rusa TASS.. El sistema Oreshnik es la plataforma móvil terrestre de misiles balísticos hipersónicos más avanzada de Rusia hasta la fecha y está diseñada para ejecutar ataques precisos y devastadores dentro del territorio europeo en menos de 20 minutos. Putin ha descrito el Oreshnik como un ‘meteorito guiado con precisión’, destacando su capacidad para destruir hasta objetivos profundamente enterrados, alcanzar velocidades de Mach 10 (12.350 km/h) e impactar a una temperatura cercana a los 4.000 °C.. El desarrollo del Oreshnik comenzó en 2023 con el objetivo de adelantarse a los sistemas occidentales de defensa antimisiles. A diferencia de plataformas más antiguas como Iskander o Tochka, el Oreshnik no es una modernización, sino una arquitectura de armas completamente nueva dotada de guiado avanzado, propulsión de alto empuje y ojivas sofisticadas resistentes a contramedidas.. Aunque las especificaciones exactas son secretas, las autoridades rusas han difundido algunos detalles. El misil es móvil por carretera, lo que dificulta su detección y destrucción preventiva. Con un alcance de hasta 5.500 kilómetros y una capacidad de carga de 1,5 toneladas, el Oreshnik puede atacar desde el interior del territorio ruso prácticamente cualquier nodo estratégico en Europa. Puede transportar ojivas convencionales o nucleares, en este último caso con una capacidad de hasta 900 kilotones, equivalentes a 45 bombas de Hiroshima.. El Gobierno ruso afirmó el año pasado que Oreshnik podría alcanzar el cuartel general militar de la OTAN en Bruselas desde el polígono de pruebas de Kapustin Yar en solo 17 minutos; la base aérea de Ramstein, en Alemania, en 15; y la base antimisiles de Redzikowo, en Polonia, en 11.. El debut en combate del Oreshnik tuvo lugar el 21 de noviembre de 2024, cuando atacó la planta de defensa Yuzhmash en Dnipró, Ucrania, un objetivo estratégico dentro de la infraestructura de producción de misiles de Kiev. El ataque, realizado con una carga convencional, fue presentado por el Kremlin como represalia a los realizados por Ucrania con misiles de largo alcance suministrados por Estados Unidos y el Reino Unido dentro del territorio ruso.. Cada Oreshnik, que significa ‘avellano’ en ruso, se lanza desde vehículos de alta movilidad con múltiples ejes como el camión MZKT-79291. El arma tiene una longitud estimada de entre 15 y 18,5 metros, un diámetro de 1,86 metros, pesa 30 toneladas y ha sido desarrollado por el Instituto Moscovita de Tecnología Térmica (MITT).. El misil utiliza sistemas de guiado inercial y por satélite y cuenta con una precisión de error circular probable (CEP) de entre 10 y 20 metros, lo que le permite alcanzar con precisión objetivos estratégicos de alto valor.. Su carga útil puede incluir 6 vehículos de reentrada múltiple (MRV), equipados con submuniciones, o un único vehículo de reentrada maniobrable (MaRV), lo que mejora su capacidad de penetración frente a sistemas de defensa antimisiles.. Analistas rusos y occidentales destacan su flexibilidad operativa gracias a su movilidad y breve fase de vuelo activo, lo que reduce su exposición a la interceptación antimisiles. Estas características permiten desplegar el Oreshnik en ubicaciones variadas minimizando su detección por satélites o medios técnicos. Moscú lo ha calificado directamente como ‘indetectable’.. Además de su despliegue en territorio ruso, el Oreshnik también lo ha hecho en Bielorrusia. Según Reuters, el presidente Alexandr Lukashenko ha confirmado este jueves que el sistema ha llegado a Bielorrusia y ‘entra en servicio’, sin precisar cuántas unidades. Allí operan bajo mando ruso, pero con decisiones de asignación de objetivos discutidas conjuntamente con Bielorrusia, según recoge Defense News. Este movimiento podría acortar drásticamente los tiempos de vuelo de los misiles hacia capitales europeas.
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