El agua regenerada se ha convertido en una alternativa muy útil, sobre todo en una región como Andalucía donde este recurso es limitado por los sucesivos periodos de sequía. Se trata de agua residual que, tras ser tratada en una depuradora (EDAR) y luego en una planta de regeneración (ERAR) con procesos adicionales como filtración y desinfección, se adecúa para un segundo uso no potable, como el riego de parques, agricultura, limpieza urbana o usos industriales. En este sentido, la Junta está impulsando esta opción a través del denominado Plan PARRA, que nace con el objetivo de llevar el agua regenerada al regadío andaluz. La iniciativa, avanzada por el consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, cuenta con un montante de 165 millones de euros, presentándose un total de 39 proyectos.. «Ahora toca sentarnos con las comunidades de regantes y decidir los que finalmente se llevarán a cabo. Y espero que sean, si no todos, sí la gran mayoría», aseguró Fernández-Pacheco en el marco de un desayuno informativo organizado por LA RAZÓN con el patrocinio de AgroBank. Precisamente, Juan Ignacio Zafra, director territorial de CaixaBank en Andalucía, remarcó la apuesta de la entidad por el sector agroalimentario, recordando que AgroBank está presente en el 60% de las poblaciones andaluzas con más de 300 oficinas especializadas. «La innovación es un factor determinante en este sector», señaló Zafra, además de subrayar las bondades de la colaboración público-privada y el empeño de la entidad por apoyar a la agricultura de regadío.. Ya inmersos en diciembre toca hacer balance y el consejero destacó las mil actuaciones hídricas e hidráulicas abordadas por su departamento desde 2019, por un importe de 1.400 millones de euros. Por ello, insistió en que «la planificación y la ejecución son pilares de una gestión de agua que tiene como objetivo poner a disposición de los andaluces el mayor volumen de recursos hídricos», puesto que «no debemos fiar nuestro futuro solo a la lluvia». Fue en este punto cuando el consejero apostó abiertamente por producir más agua regenerada y desalada. «Estos dos recursos son fundamentales y forman parte de una estrategia, la de los recursos hídricos no convencionales que se ha de convertir en guía para dotar a nuestra tierra del agua que necesita para beber, para crecer y para salvar nuestro medio ambiente».. Los resultados ya son visibles. En los últimos años se ha puesto a disposición de los andaluces hasta 221 hm3 de agua más al año de los que había disponibles en 2019. «Es el principio de una labor que no puede dejar de crecer», apuntó el consejero, quien recordó que desde la llegada del PP al Gobierno de Andalucía se han ejecutado 184 nuevas obras hidráulicas, una media de 27 al año. Un total de 97 están en ejecución en estos momentos.. No obstante, Fernández-Pacheco planteó algunos debates que la Junta no tiene inconveniente de abordar. Llamó la atención sobre la «falta de concienciación sobre el uso del agua regenerada» y criticó que la ley «no está a la altura de todo lo que la ciencia nos permitiría desarrollar». Además, abogó por introducir en el debate social conceptos como el coste del agua. «Tenemos que hablar de la construcción de nuevos embalses y presas, donde este Gobierno ha invertido en ampliación y mantenimiento, y tampoco nos duelen prendas a la hora de hablar de trasvases ni mucho menos de un Plan Nacional del Agua que nos permita ser solidarios entre territorios», apuntó. A su juicio, el agua «es un bien público que discurre libre sin tener en cuenta fronteras ni colores políticos».. El agua es fundamental para la agricultura, un sector que supone el 15% del PIB andaluz. «El campo es uno de los pilares de nuestra economía, cohesiona el territorio, fija población en las zonas rurales y es un sector cada vez más rentable y competitivo», apuntó el consejero. Junto al Plan PARRA, desgranó algunas claves del Plan Regadía, encaminado a modernizar las explotaciones de regadíos por un importe de 140 millones de euros, «dando respuesta a las demandas de los agricultores».
El consejero de Agricultura, Ramón Fernández-Pacheco, recuerda que la Junta ha abordado mil obras hidráulicas desde el año 2019, con una inversión total de 1.400 millones
El agua regenerada se ha convertido en una alternativa muy útil, sobre todo en una región como Andalucía donde este recurso es limitado por los sucesivos periodos de sequía. Se trata de agua residual que, tras ser tratada en una depuradora (EDAR) y luego en una planta de regeneración (ERAR) con procesos adicionales como filtración y desinfección, se adecúa para un segundo uso no potable, como el riego de parques, agricultura, limpieza urbana o usos industriales. En este sentido, la Junta está impulsando esta opción a través del denominado Plan PARRA, que nace con el objetivo de llevar el agua regenerada al regadío andaluz. La iniciativa, avanzada por el consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, cuenta con un montante de 165 millones de euros, presentándose un total de 39 proyectos.. «Ahora toca sentarnos con las comunidades de regantes y decidir los que finalmente se llevarán a cabo. Y espero que sean, si no todos, sí la gran mayoría», aseguró Fernández-Pacheco en el marco de un desayuno informativo organizado por LA RAZÓN con el patrocinio de AgroBank. Precisamente, Juan Ignacio Zafra, director territorial de CaixaBank en Andalucía, remarcó la apuesta de la entidad por el sector agroalimentario, recordando que AgroBank está presente en el 60% de las poblaciones andaluzas con más de 300 oficinas especializadas. «La innovación es un factor determinante en este sector», señaló Zafra, además de subrayar las bondades de la colaboración público-privada y el empeño de la entidad por apoyar a la agricultura de regadío.. Ya inmersos en diciembre toca hacer balance y el consejero destacó las mil actuaciones hídricas e hidráulicas abordadas por su departamento desde 2019, por un importe de 1.400 millones de euros. Por ello, insistió en que «la planificación y la ejecución son pilares de una gestión de agua que tiene como objetivo poner a disposición de los andaluces el mayor volumen de recursos hídricos», puesto que «no debemos fiar nuestro futuro solo a la lluvia». Fue en este punto cuando el consejero apostó abiertamente por producir más agua regenerada y desalada. «Estos dos recursos son fundamentales y forman parte de una estrategia, la de los recursos hídricos no convencionales que se ha de convertir en guía para dotar a nuestra tierra del agua que necesita para beber, para crecer y para salvar nuestro medio ambiente».. Los resultados ya son visibles. En los últimos años se ha puesto a disposición de los andaluces hasta 221 hm3 de agua más al año de los que había disponibles en 2019. «Es el principio de una labor que no puede dejar de crecer», apuntó el consejero, quien recordó que desde la llegada del PP al Gobierno de Andalucía se han ejecutado 184 nuevas obras hidráulicas, una media de 27 al año. Un total de 97 están en ejecución en estos momentos.. No obstante, Fernández-Pacheco planteó algunos debates que la Junta no tiene inconveniente de abordar. Llamó la atención sobre la «falta de concienciación sobre el uso del agua regenerada» y criticó que la ley «no está a la altura de todo lo que la ciencia nos permitiría desarrollar». Además, abogó por introducir en el debate social conceptos como el coste del agua. «Tenemos que hablar de la construcción de nuevos embalses y presas, donde este Gobierno ha invertido en ampliación y mantenimiento, y tampoco nos duelen prendas a la hora de hablar de trasvases ni mucho menos de un Plan Nacional del Agua que nos permita ser solidarios entre territorios», apuntó. A su juicio, el agua «es un bien público que discurre libre sin tener en cuenta fronteras ni colores políticos».. El agua es fundamental para la agricultura, un sector que supone el 15% del PIB andaluz. «El campo es uno de los pilares de nuestra economía, cohesiona el territorio, fija población en las zonas rurales y es un sector cada vez más rentable y competitivo», apuntó el consejero. Junto al Plan PARRA, desgranó algunas claves del Plan Regadía, encaminado a modernizar las explotaciones de regadíos por un importe de 140 millones de euros, «dando respuesta a las demandas de los agricultores».
Noticias de Andalucía en La Razón
